El cante al compás del puchero

  • Juana la del Pipa, Dolores Agujeta y La Macanita protagonizan, hoy en el Lope, el montaje 'Mujerez', que cuenta con la guitarra de Moraíto · Su cante surge "para emocionar, no para custodiar las formas", dicen

Antes de que existieran los mp3 y los CD, y antes incluso de los casettes y los vinilos, el cante se aprendía en casa, en familia, por transmisión oral, "a la vera de la candela, mientras se guisaba el puchero, sin prisas". Así aprendió las claves del flamenco -sus palos, sus letras, sus quejíos y su historia- Juana la del Pipa, la menor de las hijas de la bailaora Tía Juana la del Pipa y sobrina de artistas como María La Burra y Fernando Terremoto, porque para ella no hay olla express que valga -"yo es que no aguanto el pito ese", bromea-, su puchero lleva tiempo. Y su cante se inserta en su vida cotidiana, de manera natural, sin aditamentos ni tecnicismos. "Pongo la olla, me paro y pienso ¿por dónde meto este cante, Juana? Así ensayo yo. Es una escuela que no se puede perder", explica quien es uno de los máximos exponentes de la mujer cantaora en una de las cunas del flamenco, en un ambiente, el del arte jondo, donde la mujer "no ha tenido la preponderancia necesaria pareja a su arte", según Domingo González, director artístico de la Bienal de Flamenco de Sevilla.

Para poner en valor estas voces y esa tradición, la fundación de la caja de ahorros vasca BBK apostó en 2009 por un proyecto discográfico que recogiera ese ambiente casi de rito que favoreciera la libertad de sonidos, de expresión de lo auténtico. El resultado fue el disco Mujerez, con las voces de Juana Fernández de los Reyes Juana la del Pipa, Dolores de los Santos Bermúdez La Agujeta y Tomasa Guerrero La Macanita. "Más allá de una mera reunión de cante la grabación del disco fue, quizás, la búsqueda arrebatada de la memoria colectiva de un pueblo cantaor. Y dentro de él, la voz transida de la mujer", explica el flamencólogo José María Castaño, director artístico del proyecto cuya continuación en directo es el espectáculo que se podrá ver esta noche, en el Lope de Vega, a partir de las 21:00. "Es un espectáculo con mucha energía, que hay que disfrutarlo con los sentidos, con el corazón, un espectáculo entrañable hecho para emocionar", explicó Castaño.

Acompañadas por la guitarra por excelencia de Jerez, Manuel Morao Moraíto, Juana, Dolores y Tomasa tratarán de reproducir esta noche el clima que se dio en la grabación del disco, "donde el cante surgió a su antojo, era un cante más para emocionar que para custodiar las formas", según Castaño. Así lo cree también Juana la del Pipa: "Cuando se canta desde dentro del alma y el corazón, el sentimiento llega -dice-, aunque no sepamos seguro si el duende aparecerá o no".

Y si bien Juana La del Pipa está considerada por muchos de los aficionados al arte jondo una de las cumbres del cante actual, ella se prodiga poco en solitario por los escenarios (normalmente, acompaña el baile de su sobrino Antonio El Pipa) e insiste en que la "humildad" es lo que le mueve en su vida artística. "No me creo nada porque principalmente yo no soy nada", dice sin atisbo de falsa modestia. Pero ser humilde no quita que esta mujer sea consciente de que el machismo en el flamenco ha obstaculizado el camino de muchas mujeres virtuosas para el cante. Aunque ella prefiere no opinar de este tema: "Es que eso es muy fuerte y muy delicado. Y a estas alturas creo que no voy a contestar. Voy a dejarlo en el aire". Para ilustrar esta realidad Castaño puso un ejemplo: "Antes, la mujer estaba abocada a no poder desarrollar su arte. Tía Anica La Piriñaca hasta que no enviudó no se dio a conocer".

Sus protagonistas han querido dedicar el recital a la memoria del cantaor jerezano Fernando Terremoto, fallecido en febrero de este año, querido y respetado por los aficionados de la Bienal.

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