La otra mirada

"Donde no hay que dejar de mirar"

  • César Lucas, en el Palacio Provincial de Diputación

Comentarios 1

Apura ya sus últimos días (hasta el 21 de octubre) la magnífica exposición sobre la obra de César Lucas y sus cincuenta años en la fotografía.

Exposición que produce el Centro Andaluz de la Fotografía y que rinde homenaje a los fotoperiodistas en la figura de este pionero del nuevo periodismo que surge con la transición. Con César Lucas el fotoperiodista adquiere identidad y protagonismo en la edición de un periódico, y en su caso en un periódico de la importancia de El País, que tanto iba a aportar a ese nuevo periodismo de la libertad y la democracia.

La exposición recorre la obra fotográfica de Lucas, que es casi tanto como recorrer su vida, y la de una etapa de nuestro país, a través de las imágenes que llevan su personal sello de contar la realidad.

Prematuro en casi todo, a los dieciocho años trabajó para Europa Press, a los veintidós publica su primera foto en la prestigiosa revista Life, en 1973 se convierte en el primer editor gráfico español y en 1978 asumió la dirección de fotografía del Grupo Zeta. Fue precisamente para la revista Interviú para la que realizó excelentes reportajes de desnudo, cambiando así lo que había sido su trayectoria hasta ese momento. Uno de ellos, el de Marisol, se convirtió en todo un icono de la libertad y el aperturismo de la España que surgía de la transición. No reproduzco en esta página dicho desnudo porque seguro que permanece en nuestras retinas, al menos en las de los que tenemos unas cuantas décadas.

Pero la exposición, a través de sus seis apartados, realiza un recorrido por el singular y variado hacer fotográfico del autor. ‘Orígenes’ nos muestra sus primeras fotos puramente periodísticas, documentos gráficos que relatan la historia de nuestro país, no sólo en el protagonismo de los acontecimientos políticos sino también en el reflejo del entorno social en el que se producen, para desembocar en el apartado de ‘Nuevos tiempos’.

‘Mitos de un país’ y ‘Rostros’ son toda una lección de sicología aplicada desde una cámara fotográfica, donde Lucas demuestra cómo se debe tener la paciencia de analizar y escudriñar al fotografiado hasta obtener la instantánea que mejor lo define. ‘El cine’ es una época privilegiada en la vida de Lucas, entre los sesenta y los setenta, que por su relación con las grandes productoras le permitió entrar en contacto directo y fotografiar a los mitos cinematográficos de la época: Katherine Hepburn, Brigitte Bardot, Conery, Brinner, Eastwood, etc... Y, por último, ‘Recorridos’ tanto por su vida como por la de otros personajes  y lugares.

Como hemos mencionado, desde una Marisol inocentemente desnuda, a un Che Guevara sólo, desconcertado y desubicado en un Madrid de la dictadura (fotografía a la que se le han dado múltiples interpretaciones pero que Lucas ha confesado no estar ninguna en su mente en el momento del disparo); pasando por una instantánea de Luis Miguel Dominguín y ‘el Cordobés’ que lo cuenta todo sin palabras, o una Brigitte Bardot que tira de un burro en una comarcal española, claro que con un Mercedes y un chofer que quedan ocultos detrás de la figura de la actriz.

En definitiva la vida de un país, de un fotógrafo, cuyo lenguaje es de una sencillez y de una esencialidad que sólo poseen los grandes maestros, como Bresson o Cappa. Una fotografía que constituye la esencia de la propia fotografía, o en palabras de Pablo Juliá, director del Centro Andaluz de la Fotografía, “donde no hay que dejar de mirar”, y más en estos tiempos en los que el lenguaje fotográfico pierde identidad.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios