López Luna declara por otro posible caso de abusos sexuales a un menor

  • El ex director de Salesianos de Cádiz niega la acusación y dice que sólo quiso ayudar al alumno

López Luna a su entrada en la Audiencia Provincial de Cádiz en mayo de 2016. López Luna a su entrada en la Audiencia Provincial de Cádiz en mayo de 2016.

López Luna a su entrada en la Audiencia Provincial de Cádiz en mayo de 2016. / joaquin pino

Francisco Javier López Luna, el ex director del colegio Salesianos de Cádiz -procesado y absuelto de abusos sexuales a menores-, prestó declaración el pasado martes en el Juzgado de Instrucción número 4 de Cádiz a raíz de una investigación iniciada por un nuevo posible caso de abusos y agresiones a otro alumno del centro.

El cura de la congregación salesiana prestó testimonio por videoconferencia desde Madrid y sólo contestó a las preguntas de su abogado. Rechazó pues responder al interrogatorio de la juez instructora, Lourdes del Río, y de la acusación particular, que ejerce el menor denunciante.

López Luna vivió momentos de tensión durante la prueba testifical hasta el punto que acabó llorando durante la misma. El ex director explicó que él ya había pasado un calvario [en alusión al proceso judicial abierto contra él por abusos sexuales a menores y del que resultó absuelto]; y que no quería volver a vivir otro.

El religioso manifestó en sede judicial que nunca agredió ni abusó sexualmente del alumno denunciante. Más bien al contrario. El cura expuso que ayudó a este niño porque sufría acoso escolar -dado que otros compañeros se burlaban de él en el colegio-, motivo por el que decidió intervenir.

Francisco Javier López Luna mantuvo que su intención fue en todo momento la de apoyar a un chaval que estaba pasando por una situación difícil. Y especificó que tenía incluso una buena relación con la madre de este menor.

A diferencia de lo que ocurrió en el primer procedimiento judicial contra el cura, cuando no se aportaron informes forenses de las supuestas víctimas de abusos, en esta ocasión hay dos pruebas periciales que se van a adjuntar a la causa con objeto de acreditar los hechos denunciados. Se trata, por una parte, de un informe médico del menor, que recibió asistencia después de que el ex director, supuestamente y según la versión del alumno, le diese un tirón del vello púbico (una práctica denominada 'goldfish'). De otra parte, se sumará a la investigación un parte que corrobora que el joven ha estado en tratamiento psicológico a partir de los episodios vividos en el centro.

La instrucción de este caso sigue abierta y, de momento, los hechos no han sido calificados, si bien se barajan dos delitos: abusos sexuales y trato denigrante. El siguiente paso es que todas las partes implicadas, la acusación pública que dirige la fiscal Virginia Alonso; la acusación particular que ejerce la letrada Esther Coto; y la defensa que lleva el abogado Manuel Montaño, eleven a definitivas sus conclusiones.

En julio de 2016 el tribunal de la Sección Tercera de la Audiencia decidió, con dos votos a favor y uno en contra, exculpar al sacerdote gaditano del delito de abusos sexuales, aunque lo condenó por vejaciones. Esta resolución judicial ha sido recurrida ante el Tribunal Supremo, órgano que aún no ha dictaminado sentencia.

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