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Retienen dos camiones en la Verja con restos del 'New Flame'

  • El Gobierno español, que sí permite sacar del Peñón material de la estructura del buque, descubre entre la carga parte de la chatarra que llevaba en sus bodegas

La Guardia Civil de la aduana de Gibraltar retuvo el pasado miércoles, a las 13:00 horas, a dos camiones que intentaban sacar del Peñón un total de 29 toneladas procedentes de los restos del New Flame, que naufragó y se hundió en la Bahía de Algeciras en agosto. Uno de los vehículos tenía la matrícula G-85308 y transportaba 7.000 kilos mientras que el mayor, con matrícula española E-4036 FSJ, intentaba sacar 22.000 kilos, según informó fuentes oficiales.

Tras una primera inspección física se comprobó que la carga estaba compuesta por restos del casco diseccionado del carguero y, además, restos de las 42.000 toneladas de chatarra que contienen las bodegas del barco.

Los agentes solicitaron entonces el documento único aduanero necesario para pasar este tipo de material por la frontera. Al comprobar que no lo tenían ambos camiones fueron retenidos y, posteriormente, un miembro del Seprona tomó una muestra que se ha llevado a los laboratorios de la Junta de Andalucía para comprobar si esta es o no contaminante.

La operación de ambos vehículos continúa mientras se comprueba de qué está compuesta la carga en la aduana de Gibraltar, ya que los camiones pudieron salir del recinto aduanero.

La empresa gibraltareña Steel Macltd Co. era la encargada de vender la carga que era llevada mediante estos dos únicos camiones hasta las instalaciones de la empresa Reciclaje del Campo de Gibraltar, Cádiz y su Bahía S.L., instalada en Guadarranque.

Según el dueño de esta empresa "llevamos unas dos semanas recibiendo este material", haciendo un total de 180 toneladas del New Flame. En un principio, los camiones no tenían problemas para pasar por la frontera, ya que "el casco puedo sacarlo sin licencias, ya que no es un material peligroso y puedo sacarlo como cualquier otro material".

Según relató el responsable de la empresa instalada en San Roque, los agentes del Seprona eran advertidos y, una vez que los camiones llegaban a la frontera, estos sacaban fotografías del material y dejaban pasar los restos perteneciente al casco del chatarrero, ya que "no pueden hacer nada, porque pasar chatarra es legal".

Añadió que fue el miércoles cuando advirtieron que entre los hierros del New Flame se encontraron restos de las 42.000 toneladas que había en las bodegas del buque, provocando la posterior retención de los dos vehículos, ya que no se contaba con permiso para sacarlo. Actualmente hay en las instalaciones de esta empresa un total de 45 toneladas, entre continente y contenido del barco. El resto -ya han sido llevadas hasta allí unas 180 toneladas- ha sido vendida a una empresa de Sevilla, que se encarga de llevársela y venderla a unos hornos de Badajoz. El dueño de Reciclaje del Campo de Gibraltar, Cádiz y su Bahía dice que podría venderlo directamente a la empresa que los funde pero no tiene capacidad para ello al contar sólo con los dos camiones retenidos.

Tras estos acontecimientos, España podrá conocer exactamente qué son las 42.000 toneladas de chatarra que llevaba el barco en el momento del accidente el 12 de agosto de 2007. Los restos están sin cuantificar ya que buena parte de esta chatarra se encuentra entre los grandes módulos y piezas diseccionadas del buque. El material se compone de hierro fragmentado en piezas irregulares.

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