Jornada sobre el juego en Cádiz

Las elevadas multas no logran acabar con los bingos ilegales

  • El sector del juego autorizado, que aporta al año en Cádiz 26 millones de euros en impuestos, afirma que las loterías clandestinas son un gran negocio y que les quitan clientes

Las elevadas multas no logran acabar con los bingos ilegales Las elevadas multas no logran acabar con los bingos ilegales

Las elevadas multas no logran acabar con los bingos ilegales

Si los bingos ilegales mueven poco dinero, si no suponen una importante fuente de ingresos para sus organizadores, ¿por qué abren de nuevo tras la elevada multa que sigue a su clausura? La pregunta, que no obtuvo respuesta quizá porque la llevaba implícita, fue lanzada ayer en la primera jornada institucional sobre el sector del juego que se organiza en la provincia de Cádiz. En una provincia en la que ese sector aporta una importante cantidad de dinero al erario público: 26 millones de euros en impuestos al año, a los que hay que sumar unos 400.000 euros por las tasas que se pagan cada vez que una máquina recreativa se cambia o se mueve de bar.

Los propietarios de bingos autorizados de la provincia sostienen que la competencia desleal que les hacen los no autorizados, que no pagan ni un euro de impuestos, les perjudica de manera notable, que han perdido clientela porque esa actividad continúa, que les están haciendo mucho daño. El problema fue planteado ayer en la mesa que durante la jornada abordó las medidas para erradicar el juego ilegal, momento en que hubo dos maneras de dibujar el panorama.

En lo que va de año han sido realizadas 32 inspecciones con 205 actas de denuncia

Por un lado, desde el público, un representante de los propietarios de bingos comentó que un bingo ilegal que ha sido cerrado dos veces está abierto de nuevo y con medidas de protección inusuales: un portero automático permite seleccionar a la clientela y, además, el acceso es controlado desde un todoterreno apostado allí cerca. La sanción mínima a los bingos no autorizados desmantelados es de 10.000 euros. Si ese bingo ha sido multado en dos ocasiones y vuelve a abrir, y se arriesga así a otra sanción, es porque ahí hay un buen negocio. En otro bingo ilegal, comentó el mismo asistente a la jornada, los clientes son socios. Es otro modo de burlar la vigilancia y la ley.

La intervención que puso sobre la mesa una realidad contra la que nada pueden las elevadas sanciones respondió a otra: la del jefe de la Policía Autonómica de Juego de Cádiz, Juan Expósito. Con una amplia experiencia en la lucha contra el juego ilegal, Expósito afirmó que los bingos ilegales no tienen hoy en la provincia de Cádiz la entidad que tenían hace años. En 20 años, dijo, han sido cerrados por la Policía unos cien bingos no autorizados. La situación actual, añadió, no tiene punto de comparación con la que había. No es ni un 10% de lo que era, remató.

Juan Expósito opina que la pérdida de clientes en los bingos autorizados no es achacable a los bingos ilegales sino a tres circunstancias: una, que ahora existen otras posibilidades de juego que antes no había, una oferta mucho más amplia; dos, que la crisis repercutió de manera importante en el sector; y tres, que la prohibición de fumar en las salas desalojó a mucha gente. "Cuando se decía más caliente que el cenicero de un bingo era por algo; el jugador de bingo fumaba mucho mientras jugaba; la prohibición ha sido fundamental en la caída de clientes", comentó ayer el jefe policial, que luego matizó su planteamiento ante la respuesta del representante de los propietarios de bingos autorizados. "Sí afecta; sí quitan clientes los bingos ilegales a los legales; no vamos a bajar la guardia ante ese problema, pero la situación no es la misma que hace años", señaló Expósito.

Lo cierto es que según los datos proporcionados ayer por la Junta de Andalucía, a fecha del pasado octubre se habían incautado en la provincia de Cádiz el 50% del total de boletos de lotería ilegal de toda Andalucía, lo que da idea de lo arraigado que está ese juego. Respecto al año anterior, se ha registrado un incremento de casi un 500% en las actuaciones contra las loterías ilegales: hasta octubre de este año se han intervenido 327.497 boletos de diversas loterías ilegales; en 2016 fueron 54.682 boletos.

Más datos: en lo que va de año han sido realizadas 32 inspecciones en establecimientos públicos en la provincia de Cádiz, con 205 actas de denuncia en materia de juego.

En la mesa sobre el juego ilegal participó también Manuel Justo Morales, responsable del sector Juego de UGT, quien suma más de 30 años de experiencia profesional. Justo destacó el papel que está haciendo el Observatorio del Juego de la provincia de Cádiz, en el que están representados los diferentes ámbitos del sector, y también resaltó como un paso importante la celebración de la primera jornada institucional sobe el juego.

Nadie se había preocupado hasta ahora de reunir en una jornada de debate a representantes del sector y de la Administración, dijo, y hasta ahora no se pasaba de las quejas.

Manuel Justo explicó que considera primordial la coordinación y la colaboración en la lucha contra el juego ilegal y abogó por extender por otras provincias andaluzas el observatorio que funciona desde hace tiempo en Cádiz con resultados positivos. También pidió la derogación del decreto de la Comisión de Juego de Andalucía. Considera que es un órgano vacío de contenido y en el que falta la parte social que corresponde.

Justo anotó que uno de los elementos clave que debe afrontar el sector del juego es cambiar la percepción que ahora existe en la sociedad, la mala imagen que tiene el juego.

"Para ello", dijo, "debería ser parte del sector turístico, ser presentado como un complemento de la oferta turística, como algo lúdico, turístico".

Juan Cabaña, jefe del Servicio de Juego de la Junta en Cádiz, comentó que el sector debe buscar y conseguir esa normalización. "Todos estamos remando en ese mismo sentido", dijo.

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