Los gaditanos han duplicado en sólo un año sus impagos a los comercios

  • El aumento de la morosidad ha sido muy fuerte tras el verano y a finales de 2007 el 6% de los pagos pendientes no se abonaron · Ante las dificultades, las tiendas explotan la táctica de los 'apartados'

Poco a poco el dicho de que muchas familias viven por encima de sus posibilidades va perdiendo ese tufillo de envidia que le rodeaba para convertirse en una realidad palmaria hasta en las pequeñas cosas. Un nuevo indicador que corrobora esta situación y, paralelamente, el creciente endeudamiento de los hogares es el de los efectos del comercio que se quedan sin pagar tras expirar la fecha de vencimiento. Es decir, los recibos bancarios devueltos por falta de fondos en la cuenta del cliente - sin contar recibos de servicios domésticos como la luz o el gas, ni los de colegios o comunidades de propietarios-.

El último balance de la provincia es abrumador: la cuantía de los impagos se ha duplicado en sólo un año, ya que a finales de 2006 rondaba los diez millones de euros, y doce meses después, al término de 2007, ya superaba los 21 millones, un 110,9% más.

Este gran crecimiento de la morosidad no es exclusiva de Cádiz, aunque es cierto que en la provincia ha sido más acusada porque estaba en unos niveles muy bajos. En general, la subida ha sido especialmente fuerte tras el verano, lo que confirma aquello de que la cuesta moderna ya no es la de enero, sino la de septiembre, por la coincidencia de elevados gastos en los hogares, como los escolares, el pago de las vacaciones y compras aplazadas durante el estío. Además, este año el Euríbor y una inflación anual del 4,2% han hecho el resto.

El resultado es que en noviembre los negocios de la provincia tenían sobre la mesa 4.413 impagos, un 52% más que en 2006.

La lectura buena es que la ratio media por habitante sigue siendo una de las más bajas de la Comunidad, la tercera exactamente tras Huelva y Jaén, con 17,9 euros por gaditano. Pero la mala es que la incidencia en el sector y el importe son mayores que a nivel nacional porque un 6% de los efectos cuyo plazo vencía en noviembre se quedaron sin cobrar (en España fue el 3,7%) y porque el dinero medio no abonado era de 4.900 euros, casi el doble que el promedio nacional.

Conclusión: pese al gran incremento del último año, aún son pocos los gaditanos que esperan a última hora para pagar, pero entre los que lo hacen, ha aumentado el número de los que, al final, no son capaces de afrontar la deuda, que, además, ahora es mayor.

Y a diferencia de lo que ocurre en otras provincias, en Cádiz lo tienen igual de mal los bancos que las cajas, porque se repartieron casi a medias el volumen de impagos (algo más de diez millones en cada tipo de entidad), mientras que el impacto es residual en las cooperativas de crédito.

Sin embargo, esta comparativa no puede ser plana, ya que, teniendo en cuenta que las cajas acaparan la mayor parte del negocio financiero en Cádiz, a igual cantidad, el efecto de la morosidad comercial es más fuerte entre los bancos porque mueven menos dinero.

Entre los comerciantes de la capital, la mayoría coincide en señalar que la bajada de las ventas en Navidad y también en la actual temporada de rebajas es la mejor prueba de estas dificultades económicas que se están agudizando en los hogares. Para contrarrestarlas, el sector está explotando esa otra técnica, más personal que la financiación bancaria, del conocido apartado, con el que captan a clientes a través de una "fianza" que les da derecho a reservar un artículo o de varios pagos fraccionados que facilitan e, incluso, hacen posible grandes desembolsos que de otra manera no se realizarían.

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