Juan Espadas: El parche antes de la herida

La falta de tiempo para llegar a todos los rincones de Andalucía penaliza a Espadas en las urnas, que ya mira a las próximas elecciones

Juanma Moreno logra la mayoría absoluta

Resultados Elecciones Andalucía 2022 en directo | Escrutinio y reparto de escaños

Juan Espadas.
Juan Espadas. / Rosell
Manuel Ruesga

20 de junio 2022 - 05:00

Juan Espadas.
Juan Espadas. / Rosell

Poner el parche antes de la herida. Eso hizo Juan Espadas (Sevilla, 1966) por anticipado al barruntarse unos malos datos en la noche electoral. Ya estaba avisado, las encuestas internas realizadas por el Partido Socialista antes de la campaña electoral iban en la misma dirección. Nadie confiaba en la victoria. Ni siquiera sus asesores municipales, que ya por enero prefirieron quedarse en la Casa Consistorial que enrolarse en un proyecto político con poco futuro a corto plazo. Tiene claro sus próximos pasos: seguir como líder del partido en Andalucía tras afrontar unos comicios en un “escenario muy complejo y de mucha dificultad”.

Para el candidato socialista, las elecciones autonómicas eran el primer objetivo de su nuevo rol en la política que arrancó a principios de año. Espadas reconoce que ha tenido muy poco tiempo para poder llegar a todos los rincones de Andalucía y explicar su proyecto y presentar a los nuevos equipos, “pero este es sólo el comienzo del camino”, asevera una y otra vez a los suyos.

Durante la campaña electoral, el ex alcalde de Sevilla ha defendido que la actual dirección del PSOE andaluz tiene el respaldo y el apoyo unánime de toda la organización y ahora, además, “es un partido más unido que nunca”. Su idea es ponerse a preparar las elecciones municipales desde hoy mismo.

Las encuestas internas realizadas antes de la campaña electoral iban en la misma dirección

El socialista se define como un corredor de fondo, una persona a la que le pasó lo mismo en el Ayuntamiento de Sevilla y consiguió ser primer edil contra una mayoría absoluta de las derechas en la segunda oportunidad que tuvo. Espadas destaca de sí mismo su determinación, constancia, dedicación y esfuerzo.

Su intención ha sido formar un gobierno ambicioso, con un proyecto comprometido con los servicios públicos para devolver la sanidad pública “donde debe estar, a la altura de lo que necesitan los andaluces”, que apueste por la reducción de la ratio de alumnos por aula en el ámbito educativo, o por “poner la dependencia como compromiso de gobierno” para la “reducción” de sus listas de espera. Sobre el empleo, Espadas considera que debe servir de “eje fundamental de recuperación económica”, y los fondos europeos como “oportunidad y herramienta para hacer posibles proyectos estratégicos”.

Las llamadas a la movilización y al voto útil, y la gestión de expectativas frente a las encuestas, han marcado la campaña electoral del candidato socialista, que ha afrontado por primera vez en la historia de su partido unas elecciones desde la oposición con la frontera del fracaso en los 33 escaños que obtuvo Susana Díaz.

“Éste es sólo el comienzo”, asevera una y otra vez a sus compañeros de partido

Poco conocido en muchas partes de Andalucía, durante los últimos días de campaña se ha producido la llegada de un aluvión de ministros socialistas para apoyarlo. Hasta Pedro Sánchez se ha implicado con su presencia en varios mítines y en el cierre de campaña. Espadas se ha afanado en recalcar machaconamente que el PP y Vox pactarán si los resultados lo permiten y en que el PSOE no facilitará la investidura de Juanma Moreno de ninguna manera.

De educación salesiana y licenciado en Derecho, Espadas no se afilió en el partido hasta 1997. Tenía más de 30 años. Fue consejero de Vivienda y Ordenación del Territorio de la Junta bajo las presidencias de Manuel Chaves y José Antonio Griñán, y senador en las Cortes Generales por Sevilla.

En el Ayuntamiento de la capital de Andalucía ha estado seis años en minoría gracias a sus acuerdos con todos los grupos políticos salvo Vox. Nacido en el Hospital de las Cinco Llagas (sede actual del Parlamento Andaluz), no ha sido un candidato de masas. Es un enemigo del conflicto que siempre prefiere optar por el diálogo y los pactos. Ahora le toca liderar la oposición cuatro años con la idea de ser presidente. La música le suena.

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