Educación

Bufandas, gorros y mantas para afrontar un inicio de segundo trimestre muy frío

  • El CEIP Tartessos ha colocado planchas de policarbonato en las ventanas de las aulas, igual que en otros centros como el Colegio Montaigne

Una de las placas que han colocado en el Tartessos. Una de las placas que han colocado en el Tartessos.

Una de las placas que han colocado en el Tartessos.

Si el inicio de curso escolar resultó especialmente intenso debido a la pandemia del Covid-19, la vuelta a las aulas después de las vacaciones navideñas no se queda atrás, toda vez que al mencionado coronavirus hay que sumar ahora la ola de frío que azota el país, y por ende a la ciudad, con temperaturas muy por debajo de lo habitual.

El hecho de que las aulas necesiten estar ventiladas, es decir, con las ventanas abiertas, para contrarrestar posibles brotes, ha hecho que en muchos centros escolares, el regreso a las clases estuviera marcado ayer por las mantas y el alumnado abrigado hasta arriba.

Ayer, en el primer día del segundo trimestre, en los diferentes colegios, los niños y niñas dieron las clases con abrigos, bufandas y gorros de lanas. “Había algunos con guantes dobles y calcetines dobles, venían muy abrigados”, confesaba a este medio un docente de uno de los CEIP de la ciudad.

“Hay que tener en cuenta que las clases están abiertas al completo y aunque tenemos dos radiadores en cada clase, eso no sirve de nada”, afirma.

Tampoco se libraron los institutos de la ciudad, donde muchos alumnos acudieron “con ropa de abrigo de todo tipo”, -destacaba una profesora-, y en muchos casos “han llegado con mantas traídas de casa para taparse las piernas”.

“Se te quedan los pies helados y a veces es complicado dar clases porque además a nuestra clase no le da el sol y ya de por sí es fría”, continúa.

Ante esta situación, la inventiva de muchos centros ha sido variada, intentando así paliar el intenso frío de esta segunda semana de enero. Así, ha habido centros que han apostado por colocar placas de policarbonato en las ventanas, que no son demasiado costosas, como el caso del CEIP Tartessos, y que al menos protegen algo del frío. También ha apostado por esta opción el Colegio Montaigne. 

Otros, como en el CEIP Isabel La Católica, ha sido el propio centro el que ha adquirido mantas personalizadas para su alumnado, tratando así de enfrentarse al frío.

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