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Llueve sobre mojado en Barriada España

  • Los vecinos piden que se arregle el local de la AAVV y más presencia policial por la movida y botellones

El local de la asociación vecinal tiene el techo de escayola en el suelo, un charco de agua tras las lluvias del pasado fin de semana y un olor a humedad que echa para atrás. El presidente de la AAVV de Barriada España, Pedro Melgar, pide al Ayuntamiento que arregle la sede tras más de cuatro meses poniendo en conocimiento del Ayuntamiento que "aquí dentro cae agua". "Cuando íbamos a arreglarlo llegaron las lluvias de octubre y vimos que se llovía el techo. Vinieron del Ayuntamiento, hicieron el parte de trabajo pero desde octubre cada vez que llamo me dicen que no tienen personal", declara Melgar. Según informa el presidente vecinal, la primera actuación que se debería hacer es "poner unas canaletas para el desagüe de la bodega de atrás, porque el agua cae sobre nuestro techo. Pero dicen -por el Ayuntamiento- que están muy ocupados con los colegios y que no dan a basto. Un mes vale, pero desde octubre...".

Juan Manuel Domínguez vive junto al local de la asociación y denuncia que "desde que hicieron un falso techo debe haber algo que hace que se acumule el agua, y mire usted cómo tengo esto", dice abriendo su casa. "Aquí hay un olor a humedad increíble y así no se puede vivir. El agua se ha ido extendiendo y he tenido que hacer boquetes en el techo, justo abajo pongo cubos y recojo el agua, porque es que cae agua. Entiendo que no hay mucho dinero en el Ayuntamiento, pero es que esto ya se está poniendo a peor", alerta el vecino.

Otro de los problemas de la barriada es el ruido de los fines de semana y festivos. "Un problema grave del barrio es la movida que hay alrededor de una discoteca. Porque el problema no es el establecimiento, sino la gente que se emborracha antes de entrar o que incluso no entra y se queda toda la noche en la calle bebiendo", denuncia Melgar. Desde la asociación describen que las plazas internas de los bloques son cada fin de semana el lugar de quedada de muchos jóvenes, "que incluso se meten en los soportales y no dejan dormir". "Hace un par de semanas podía haber aquí 60 personas perfectamente -indica señalando uno de estos espacios-. Se llama a la Policía pero a veces te dicen que no pueden venir porque hay cosas más urgentes", declara el presidente, quien añade que "es terrible los escándalos que se montan. Hay una vecina a la que le tiraron la valla, rompen espejos retrovisores, llaman a los timbres. La gente se pone disparatada y la va liando. A las siete de la mañana es cuando más se lía". La asociación subraya que "si en momentos claves hay aquí agentes de la Policía seguro que se calma la cosa. Yo sé que es complicado pero hay que hacer algo, no estamos pidiendo nada extraordinario".

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