El autobús gratis no convence

Ciudad

La mayoría de los usuarios prefiere pagar "pero que venga a su hora". El retraso medio en Esteve llega a superar la hora

El autobús gratis no convence
El autobús gratis no convence
Manuel Moure

09 de noviembre 2011 - 07:26

Esteve, además de ser una terminal de autobuses, se encuentra en estado terminal. Es más, se podría decir que está dando las ‘boqueás’ porque, a este paso, la clientela de los autobuses urbanos va a terminar por adoptar una de estas dos opciones: o no ‘bajar al centro, frase jerezana donde las haya, o buscarse otro medio de transporte. Estas semanas, Jerez corre el riesgo de ser el primer lugar el mundo en el que se va a preferir pagar un servicio a que se lo den gratis pero repleto de deficiencias. De ello se encarga un servicio de autobuses desastroso y tremendamente sucio que tan sólo logra levantar críticas entre los usuarios. Es más, el simple hecho de que un grupo de personas, amas de casa en su mayoría, jubilados y algún joven despistado, se concentre allí durante más de tres cuartos de hora esperando un autobús (y es fácil que la espera llegue a más de una hora) tan sólo provoca que la gratuidad de que disfruta el servicio de autobuses hasta el próximo día 27 se torne en una “broma” tan simple como “malintencionada”. Las amas de casa, en grupo y cargadas de bolsas, puede ser cualquier cosa menos mudas. Tan sólo hay que preguntar y comienzan a pedir turno para hablar con el periodista. Tanto es así que algunas de ellas que aseguran que si han puesto el servicio gratis es porque “saben que por esta porquería no se puede cobrar nada”. Bajo estas líneas tienen a su disposición un buen capítulo de declaraciones textuales de jerezanas en el que dejan bien claro qué es lo que piensan de un servicio que hace ya meses que empezó a consumirles la paciencia.

El calentón de los usuarios sube por momentos. Aquí nadie habla del tiempo que se espera o si de las temperaturas han pegado un batacazo realmente serio. Nada de eso. Aquí de lo que se habla es de ollas a las que hay que dar fuego, niños que se quedan sin recoger a la puerta del colegio y de unas bolsas que pesan demasiado para estar tanto tiempo esperando. “Es por eso por lo que compro menos, porque sé que voy a estar cargando con las bolsas una hora y no me da la gana dejarme la espalda”, dice una usuaria que quiere poner rumbo, cuanto antes, a las inmediaciones de la calle Lealas,donde vive.

A apenas dos centenares de metros, en la esquina que conforman la plaza del Arenal con la Pescadería Vieja, en la oficina comercial de los autobuses urbanos, la desgana tiene forma de cartel: un autobús azul con el acrónimo de Cojetusa aun pende en la pared cuando hace ya meses que la concesionaria es otra: Urbanos Amarillos. Allí aún se siguen despachando y recargando bonos de jubilados. Es más, aunque la cola no da la vuelta hasta la puerta del edificio de los sindicatos, ciertamente hay una actividad extraña si se tiene en cuenta que para viajar en autobús en Jerez ya no hay que pagar hasta el próximo día 27 (último día de gratuidad). La mayor parte de las personas que forman la cola no pretenden otra cosa que tener un bonobús recargado para cuando acabe la gratuidad. La amenaza de huelga para el próximo viernes si la concesionaria, Urbanos Amarillos, no paga las nóminas pendientes viene a complicar aún más el panorama.

Los conductores de los autobuses no hablan, si bien algunos de ellos reconocen off the record, tras solicitar que no se revele su identidad, que de los 39 autobuses que debería haber tan sólo hay 29 y que sobre ellos cada mañana sobrevuela una especie de siniestra lotería que depara que una línea u otra se vea desabastecida de vehículos. Tal es el caso por ejemplo de la línea 9, que los lunes no pasa a su hora provocando que numerosos estudiantes lleguen tarde a sus institutos y colegios. Ayer, por ejemplo, le tocó el turno a una de las líneas más populares de la ciudad, como es la línea 3, conocida popularmente como la de Las Torres. Ayer tuvo que afrontar su servicio con un autobús menos lo que, ya de por sí, viene a suponer plantar un autobús en Esteve cada media hora “pero por circunstancias de tráfico finalmente la espera se torna en 45 minutos”, confesó a este medio un trabajador del transporte urbano. Mientras tanto, conforme el autobús de la línea 3 se va retrasando la caldera en ebullición que es la parada de Esteve comienza a sobrecalentarse. Quien más y quien menos hace sus cálculos: “Voy para el Parque Atlántico pero si tomo esta línea me bajo en La Vid y el resto lo hago a pie”.

Todo el desprestigio que están labrándose los autobuses lo aprovechan los taxis. No son pocas las amas de casa cargadas de bolsas que confiesan haber optado por este medio de transporte en más de una ocasión, prefiriendo un servicio de pago —“por un euro y medio me dejan en la puerta”, dice una señora (servicio compartido con la vecina)— a uno que aunque gratuito es tan aleatorio que se diría que está ya completamente desmadejado.

Habla la parada:

Concepción Gala: “Antes que esperar tanto prefiero pagar”

“Mire usted: yo prefiero pagar y que vengan a su hora. Llevo media hora esperando la línea 14 para el Parque Atlántico y estoy a punto irme andando”. (Llega el número 5, la línea de Guadalcacín, y se va).

Ana Mª Gallardo: “Se ha llegado a un punto que esperar 15’ no es nada”

“Se ha llegado a un punto en que esperar 15 minutos no es casi nada. Antes, cuando se pagaba, iba menos gente, estaban más limpios y sobre todo pasaban a su hora. Lo peor es que venir en coche no soluciona nada. Es aún peor”.

Ana Jaén: “La verdad es que no sé por qué los han puesto gratis”

“Yo no sé por qué los han puesto gratis. Esto es una vergüenza y además no tengo paciencia para perder aquí el día. Lo más seguro es que coja un taxi con mi amiga y nos vayamos las dos a la calle Atalaya de aquí a nada”.

Amalia Peña: “Me llevo a casa lo que puedo cargar, no lo que debería”

“En las últimas semanas ya he cogido el taxi dos días, que por 1,5 euros me deja en la puerta de casa y está muy arregladito de precio. Lo malo de tanto esperar es que me llevo a casa de la Plaza lo que puedo cargar y no lo que me gustaría”

Noelia Domínguez: “Deberían poner los horarios en las paradas de una vez”

“Se monta tanta gente que paraliza el servicio porque el conductor, pese a que es gratis, debe dar tickets a todo el mundo. Si algo deben hacer es poner más autobuses por cada línea... ¡Ah!, y que pongan los horarios ya”.

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