De Madrid al cielo

Obituario

Marisa Garrido
Marisa Garrido
Ricardo, María Luisa, Ignacio y Javier Rico Garrido

22 de enero 2026 - 02:12

El viernes 16 de enero murió nuestra madre. Cinco días antes había cumplido 87 años.

En Galicia cuentan que los niños son de todos. En Andalucía eso ocurre con los mayores. Marisa estuvo acompañada por numerosas personas.

Sus médicos le regalaron muchos años. Amparo Murciano, Raquel Saldaña o Daniel Carrasco y, seguramente algunos otros, la cuidaron con dedicación, le dieron calidad de vida y nos mostraron su afecto. También Eli y Paula con sus sanadoras inyecciones.

Ella ponía de su parte y acudía a su gimnasia en las Angustias. Allí se distraía e intentaba mantenerse en forma.

Su lugar de culto a diario, el bar de Santa Ana en el Minotauro. Jesús y Esteban entre bromas la han mimado en desayunos y aperitivos. Ese además era el punto de encuentro con sus queridos vecinos. Loli, Pepe, Ana, Pepe: os hicisteis felices mutuamente.

Sin salir del barrio, fue la primera paciente de Medixerez donde la doctora Amelia y Bernardo le entregaban sobre todo su tiempo. Y no olvidamos que el tiempo es oro.

Y de allí a sus farmacias. Hace unos años en San Telmo con Ernesto, Gabriela, Loli, María. Y después en Madre de Dios con José y Antonio. Siempre tenían aquello que ella necesitaba. Y si no, lo buscaban.

Su pelo, sus uñas, eran sagrados. Que le pregunten a Bego, Lourdes, Inma, Jessica o Iván. Y a su enfermera particular, Tere. A veces con comidas y cenas incluidas.

Paco desde Sevilla y María Jesús desde su taller de costura hablaban frecuentemente con ella. Y su cuñado Manolo, con el que mantenía confidencias telefónicas.

Así que gracias a todos vosotros, los cuatro hermanos, su quinto hijo Terri y toda la familia, hemos vivido estos últimos años tranquilos. Sin miedo. Y disfrutamos con ella en el teatro y de tantas otras cosas.

Tere, Chari la habéis querido un montón. Lo sabemos.

Pues lo dicho, Marisa, de Madrid al cielo.

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