Javier Cabeza de Vaca: "Tenemos una carga de trabajo que no se recuerda. Cádiz tiene un potencial enorme"

El decano del Colegio de Economistas, recién nombrado presidente del Consejo Andaluz, reclama más profesionales, más emprendimiento, más cohesión, más infraestructuras y un acuerdo político amplio sobre financiación autonómica y vivienda

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El decano del Colegio de Economistas de Cádiz, Javier Cabeza de Vaca
El decano del Colegio de Economistas de Cádiz, Javier Cabeza de Vaca / Lourdes de Vicente
Jesús Guerrero

Cádiz, 05 de enero 2026 - 07:01

Javier Cabeza de Vaca se licenció como economista en la universidad a distancia (UNED), estudió un par de posgrados y es experto en fiscalidad con una amplia trayectoria en el despacho Antonio Rosado en el que entró a trabajar en 1984. Desde noviembre el decano del Colegio de Economistas de Cádiz preside el Consejo Andaluz, entidad en la que ha estado cuatro años ejerciendo como vicepresidente.

De tono tranquilo, enfatiza con la mirada el honor que le supone el reconocimiento de representar a los 60.000 colegiados en Andalucía y, además, que sea de Cádiz, “que es importante, no por mí, sino porque Cádiz tiene que ir ocupando su sitio en las distintas instituciones. Por volumen, por población, por PIB, tenemos que reivindicarnos”.

Pregunta.¿A qué retos se enfrenta como nuevo presidente del Consejo Andaluz?

Respuesta.Retos tenemos muchos porque es una profesión muy abierta, con mucha tipología de profesionales, desde el asesor fiscal a un auditor de cuentas, el economista forense, la administración concursal, director de empresa, financiero, expertos contables y de cada tipo tenemos una comisión a nivel andaluz y nacional que dan servicio a cada grupo. Mi reto es activar, darle mucha más vitalidad y contenido a esas comisiones.

R.Otro reto en el que debemos ir de la mano con el Consejo General es el tema de las acreditaciones. Cualquiera puede ejercer por ejemplo el asesoramiento fiscal. No se le requiere ninguna titulación, ninguna formación y contra eso no podemos hacer nada porque es una decisión normativa. Lo que sí estamos haciendo es distinguir a esos profesionales que podemos acreditar, que tienen formación.

P.¿Cómo un sello de calidad?

R.Efectivamente. Ese economista tiene que acreditar una experiencia dilatada y una formación o aprobar un examen complejo y se le exige que cumpla un número de horas anuales homologadas para seguir formándose para que dé al ciudadano un servicio de calidad.

R.Un tema importante es el de la contabilidad. Hoy cualquier indocumentado, y lo digo así, indocumentado, sin formación, está redactando cuentas anuales de empresas. Esto debe ser materia exclusiva de los economistas y en países de nuestro entorno está así regulado, con la figura del experto contable. Con esa información que va a ser pública a través del Registro Mercantil es con la que terceros van a tomar decisiones: si un banco te da un préstamo, los proveedores, la liquidación de Hacienda, todo se hace según esas cuentas y que no estén en manos de profesionales es un tema muy grave.

P.¿Cuál es su mayor preocupación ante la situación económica de Andalucía?

R.Tenemos dos caras de una moneda. Una amable, con los datos buenos del PIB, con previsión de crecimiento por encima del conjunto de España (3,1% frente al 2,9%), rebajando la brecha del paro, una inflación controlada aunque con un ligero repunte en el último semestre. Aunque en 2026 se va a moderar el crecimiento, creo que se va a seguir creando empleo y con inflación moderada. Pero hay otra realidad más dura, con Andalucía representando solo el 13% del PIB nacional cuando tiene la mayor población, con una diferencia enorme de la renta per cápita andaluza (unos 23.000 euros en 2023) con la española (una media de 30.000 euros) y más aún si comparamos con territorios como País Vasco (39.000 euros) o Madrid (42.000). No podemos ser conformistas con esta situación, o la del desempleo, con una diferencia de cinco puntos con la media nacional, casi de 10 puntos en el caso de Cádiz. Estos datos son demoledores y afectan a la calidad de vida de los andaluces.

R.Pero a mí me parece más grave todavía la relación del IPC y la renta de las familias. El IPC de los alimentos, desde 2019 a 2024 ha subido en torno al 35%. En este año en torno al 3%. Y los que más han subido son los que consumimos a diario, una familia consume su renta en productos de necesidad: aceite, azúcar, huevo, hortícolas, lácteos.

R.Y el verdadero drama ahora mismo es el tema de la vivienda. En ese período ha subido en torno al 46% el precio medio del metro cuadrado. En Andalucía está en 2.735 euros el precio medio, para una vivienda de 100 metros cuadrados estamos hablando de 270.000 euros de media, pero súmale el 10% del IVA, el 1,2% de actos jurídicos si es nueva o el 7% de transmisiones patrimoniales si es usada. Más el notario, registro, todos los gastos que conlleva el préstamo hipotecario, esto es un drama. Si la renta media de un andaluz descontando impuestos es de 12.000 euros. La población se desplaza buscando alquileres que se puedan adaptar a su renta, pero ¿cómo están los alquileres en Cádiz, en Sevilla, en Málaga? Es gravísimo. Las autoridades nacionales, autonómicas y locales deberían poner este tema como un asunto prioritario.

P.¿Qué medidas se pueden tomar para solventar el problema de la vivienda?

R.Hay una cosa evidente, que hace falta construir. La población crece por la población extranjera que recibimos, no por nuestro crecimiento vegetativo que decrece. Hay que construir vivienda de protección oficial, de renta libre, de alquiler de protección oficial con precios controlados para que las familias puedan acceder. Luego hay otros otros elementos que también influyen, como pueden ser los impuestos que se pagan; el destino turístico de algunas viviendas, que a mi juicio eso debió haberse controlado mucho más en ciudades como Cádiz, Sevilla, Málaga, Granada; los costes de construir, han subido mucho los costes tanto laborales como de materiales y materias primas. Habrá que instrumentar ayudas para que ese coste no se le traslade íntegro a personas cuya renta no llega, pero que necesita una vivienda para vivir. Hace falta colaboración público-privada, una partida grande presupuestaria para el acceso y la construcción.

P.Un crecimiento de población migrante que es absolutamente necesario para mantener el crecimiento económico.

R.Sí, claro, claro. Sin entrar en cuestiones políticas hay una serie de puestos de trabajo que están ocupando personas migrantes. Entonces, una migración controlada y que venga a trabajar, es necesaria. Además están tirando también de la demanda.

Javier Cabeza de Vaca, decano del Colegio de Economistas de Cádiz y presidente del Consejo Andaluz
Javier Cabeza de Vaca, decano del Colegio de Economistas de Cádiz y presidente del Consejo Andaluz / Lourdes de Vicente

P.¿Y con qué fortalezas contamos en Andalucía?

R.La comunidad en su conjunto tiene un potencial enorme. Su agricultura, unida a la industria agroalimentaria tiene opciones enormes, con una infraestructura del agua que es muy importante; el desarrollo de las energías renovables; la industria; potencial para captar talento talento migrante, personas que se dedican a programación o inteligenci; las relaciones con Iberoamérica. El andaluz es trabajador, es creativo. Tenemos mucho potencial, a la vista está el turismo, el desarrollo de la Bahía de Cádiz, en Málaga con el parque tecnológico.

P.Pero con empresas muy pequeñas

R.Un problema que pasa también en España y en Europa es la atomización del tejido productivo. Hace una semana publicamos un informe de Faedpyme con el Consejo General del Colegio de Economistas sobre esto. En Andalucía el 96% de las empresas tiene menos de diez trabajadores. Draghi lo puso de manifiesto en la Unión Europea, donde las empresas tienen que competir con grandes corporaciones a nivel global. Las pymes, autónomos y micropymes no pueden retener talento, no puede invertir en I+D, en tecnología, les cuesta más integrar la inteligencia artificial, acceder a mercados internacionales.

P.¿Y qué deben hacer para crecer?

R.En el informe dice que el mayor obstáculo al crecimiento de las empresas son las exigencias regulatorias y tributarias, con las laborales, las fiscales, los trámites burocráticos y la diversidad normativa como principales problemas. Una empresa de Cádiz que quiere abrir en Extremadura, en Madrid, tiene que conocer la normativa de cada comunidad para liquidar impuestos, tenemos que darnos de alta como colaborador en un impreso distinto, toda esa burocracia es absurda.

R.Otro tema que veo es que cuando una empresa pequeña con potencial empieza a crecer, llega un tercero, un fondo o una empresa mayor ubicada en otra comunidad y la compra. Hay muchas empresas que se están vendiendo, que no sé si es bueno o malo, pero yo prefiero que el capital sea andaluz.

R.La estadística muestra que no hay mucho interés por fusionar, por hacer sinergia con otras empresas. En Cádiz hicimos un informe durante el Covid que puso de manifiesto que era muy importante para el crecimiento de la empresa la formación del equipo directivo. Un dato. Solamente el 55% de las pymes españolas tiene una dirección con formación universitaria. No creo que difiera mucho del dato andaluz. Pusimos entonces en marcha un curso de un año, que vamos por la quinta edición, con formación en dirección financiera, pero no teórica, limitado a 15 personas, muy directo, para impulsar el crecimiento de estas empresas.

P.La educación financiera no es un punto fuerte de nuestra ciudadanía, muy conservadora a la hora de invertir.

R.Ahí estamos nosotros, colaborando con el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores para impulsarla. En el Colegio de Cádiz tenemos varios proyectos, uno para personas vulnerables, a los que ayudamos a ordenar sus finanzas y a cómo presupuestar, otro con la celebración anual de un torneo de debate económico para alumnos de formación profesional y bachillerato. En Cádiz el nivel es altísimo. Un año lo hicimos en el estadio, otro en el claustro de Santo Domingo de Jerez, el próximo queremos llevarlo a San Fernando. El ganador provincial compite luego en Madrid y Cádiz, las tres veces que ha ido, ha llegado hasta la final, ha quedado entre los cuatro primeros.

R.A mi hija cuando se fue por primera vez fuera de casa a estudiar, le tuve que explicar qué era una cuenta corriente, qué tipo de tarjetas bancarias hay, qué es una transferencia. Están con un conocimiento cero de qué es el tipo de interés, las retenciones de Hacienda en la nómina, conocimientos no ya de economía, sino de cómo manejarse con las finanzas básicas que las van a necesitar en cuanto tengas cierta independencia. Cómo puedes encauzar el ahorro, dónde está el riesgo, cómo funciona una cuenta bancaria, las aportaciones al sistema...

P.Hablando de impuestos y más allá del ruido político ¿Andalucía se puede permitir rechazar la condonación de la deuda que ha aprobado el Gobierno?

R.Rechazarla o aceptarla es una solución fácil a un problema complejo. La Ley de Financiación de las Comunidades Autónomas es de 2009, la primera reforma estaba prevista en 2014, pero tenemos lo que tenemos en España, este lío que tenemos montado, y estamos en 2025 y no hay un acuerdo. Más que esa condonación de deuda que quizás venga motivada por cuestiones políticas, interesa más sentar las bases de cómo se van a financiar las comunidades autónomas. Y hay unanimidad entre las distintas instituciones que estudian el tema de que Andalucía está infrafinanciada. En este periodo 2009-2025 se cuantifica en torno a 17.000 millones la infrafinanciación por la ley actual. Eso está afectando a los servicios básicos que recibe el ciudadano andaluz, la salud, la sanidad, la educación y la asistencia personal.

R.Es un tema al que deben darle una forma definitiva, no parchear. La condonación puede venir bien, sí, pero yo creo que había que entrar no en una solución fácil por una cuestión política, sino a llegar a un acuerdo real entre todas las comunidades y respetando los principios de solidaridad, porque estamos en una nación única y con un mercado único. Andalucía, Valencia y Castilla La Macha son las tres comunidades peor tratadas y la brecha con el norte en un mapa es muy ilustrativa. Lo mejor para Andalucía es lo mejor para España, entre todos tenemos que empujar sin que se quede nadie detrás.

P.En los presupuestos presentados por la Junta para 2026, ¿cuánto se nota que entramos en un año electoral?

R.Al Consejo Andaluz nos llaman para que hagamos observaciones a distintas leyes en las que hay materia económica, tributaria o empresarial. El mes pasado comparecí en el Parlamento para hacer nuestras observaciones a la Ley de Presupuestos. Nosotros vemos que está en la línea, aunque hacemos algunas observaciones. Por ejemplo, al tema de la deducción fiscal para la práctica del deporte o los gastos veterinarios hemos hecho una observación que, aunque la exposición de motivos son razonables, consideramos que debía plantearse el incentivo fiscal a otras necesidades más perentorias como la salud mental, la salud dental o enfermedades relacionadas con complementos de gafas graduadas, lentillas, audífonos, que ya está contemplado en otras comunidades autónomas.

R.Hay otro tema más técnico del impuesto de sucesiones y donaciones, que hemos pedido que se simplifique la declaración de donaciones bonificadas o que permitan las autorizaciones anuales para presentar declaraciones de los contribuyentes y no una por cada vez.

P.Si se diera una situación como en la pandemia que obligara a frenar por un tiempo más prolongado el turismo, ¿qué pasaría con la economía gaditana?

R.El turismo en el PIB de la provincia, directo e indirecto, está en torno al 30%, una gran dependencia. Pero tenemos que ser muy optimistas porque ya dijimos desde el Colegio que la expectativa de la provincia era muy buena, muy buena, nos ratificamos y el tiempo nos ha dado la razón. Tenemos en la Bahía la mayor carga de trabajo que recordamos los que tenemos una edad media, como en los años 60 y 70, en los astilleros en las cuatro secciones, incluso Rota, están a tope. Navantia va a requerir en los próximos años entre 5 y 6.000 puestos de trabajo. Es una barbaridad. Dragados está a tope; Airbus, tanto en civil como militar, también; toda la industria auxiliar tiene trabajo; las energías renovables de la provincia también, con proyectos muy interesantes; la Sierra también está en un buen momento, está fuerte el sector agroalimentario y agropecuario; los dos puertos funcionando muy bien; con déficits de infraestructura, pero el turismo se mantiene. Yo creo que tenemos un potencial enorme, soy muy optimista con la provincia de Cádiz y los números lo están avalando.

P.Se han unido a Diputación y la Confederación de Empresarios para diagnosticar los déficits de infraestructuras en la provincia gaditana. ¿cómo avanza esa tarea?

R.La Diputación convocó al Colegio de Economistas para hacer un análisis, un estudio de las infraestructuras en la provincia de Cádiz. Yo le propuse que lo podíamos intentar hacer con el servicio de estudio de nuestro Consejo General porque ese análisis desbordaba las capacidades que tiene el Colegio de Cádiz, que es un colegio mediano. Lo propuse en Madrid y creo que estamos ya en línea de que se pueda hacer durante el año 2026 un primer análisis general para luego empezar a estudiar una adenda sobre transporte y energía, que quizás son los temas más urgentes. Es una reivindicación muy justa. Estamos hablando de la octava provincia en población de España, en la que nos ha faltado cohesión y eso no nos ha ayudado, pero lo que es bueno para el puerto de Algeciras, es bueno para todos. Tenemos que ir a una.

P.Reclamaba en entrevistas anteriores una visión metropolitana en la Bahía de Cádiz pero no hemos avanzado mucho en ese camino.

R.Los ciudadanos asumimos que vivimos en un área metropolitana, sin embargo no hay una vocación política de pensar que tenemos que tener unos servicios para una población de 450.000 habitantes o 650 con Jerez y que eso nos daría una economía de escala importantísima y un desarrollo urbanístico acomodado a eso. No podemos estar pensando que vamos a tener un hospital, un gran teatro, un gran estadio, todo en cada localidad. Pensemos qué debe estar en cada una con comunicaciones adecuadas para eso. Pensar en Cádiz sin pensar en la bahía es absurdo. Desde que soy decano, hace más de diez años, venimos diciendo lo mismo. Y se ha avanzado poco, aunque somos muchos los que estamos en esa propuesta.

P.¿Y esa cohesión vendría bien también para Andalucía?

R.Más que cohesión, en Andalucía nos falta creernos lo que somos, a dónde podemos ir, creérnoslo de verdad, las capacidades que tenemos los andaluces y la propia Andalucía. Y y tirar para adelante. En Andalucía somos muy distintos, de un almeriense a un gaditano, con una estructura productiva también muy distinta. Pero yo creo que sumado, tenemos un potencial enorme, enorme.

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