Una habitación en la costa

La editorial Bandaàparte estrena una línea de novela gráfica con 'Suite Sinatra', el relato de los dos días que el actor pasó en un hotel malagueño

El joven artista granadino Joaquín Peña-Toro posa con la portada de 'Suite Sinatra', su primer libro.
El joven artista granadino Joaquín Peña-Toro posa con la portada de 'Suite Sinatra', su primer libro.
Isaac J. Martín Granada

24 de agosto 2014 - 05:00

Un hotel en Torremolinos y una historia escondida en sus cuatro paredes durante mucho tiempo. Puede ser el comienzo de una novela de Agatha Christie o del propio Stephen King; sin embargo, este suceso se quedó en una mera anécdota. El relato transcurre en el Hotel Pez Espada del municipio malagueño. Allí se hospedó el célebre cantante Frank Sinatra durante dos días por el rodaje de su película El Coronel Von Ryan. En esos días, una joven cubana se hizo pasar por su amante para que la fotografiaran y el propio cantante acabó detenido por agresión de sus gorilas al fotógrafo que retrató la escena. Huyó despavorido del país jurando no volver y escupiendo sobre el retrato de Franco. Esta historia llamó tanto la atención del pintor granadino Joaquín Peña-Toro, que decidió investigar más hasta el punto de convertirse en su primer libro gráfico; no obstante el pintor aclara que "éste no es un libro ni un monumento a Sinatra. Es la punta de un iceberg para conocer el turismo que llegaba a la Costa del Sol".

Tras una exposición en Málaga con una gran acogida del público, el pintor decidió plasmar esas pinturas en un libro que se titula Suite Sinatra, editado por Bandaàparte. Se presentará el próximo jueves 28 en el mismo hotel Pez Espada de Torremolinos en un acto que contará con la intervención de un trabajador del hotel que fue testigo directo del incidente.

Con esta obra, que también se dará a conocer el 11 de septiembre en Granada (librería Bora-Bora), la editorial cordobesa estrena una nueva línea de volúmenes gráficos. Para Peña-Toro, ésta ha sido "una apuesta muy valiente por parte de Bandaàparte, que ha puesto todo su esfuerzo en sacar adelante este proyecto".

Aunque la portada tenga la silueta del cantante neoyorquino y se titule la obra con su apellido, son sólo cuatro imágenes las que inciden concretamente en la "divertida" y delirante escena. El resto de cuadros reflejan el edificio en la actualidad. Muchos al ver la portada y ver su contenido pueden confundirse al no haber una relación visible entre el interior y el exterior. Esa perplejidad es la que alienta al pintor granadino: "El primer punto para enganchar al público es la incógnita".

Al artista que oculta lo evidente le encanta escuchar cómo su público observa los cuadros y se pregunta qué es, dónde es y por qué está ahí. "Me encanta preguntar a la gente dónde cree que se ubican mis cuadros, si en Torremolinos o en Nueva York", señala Peña-Toro; y es que la intención final de este pan recién sacado del horno es la de demostrar, según el artista, que estas pinturas que se desarrollan tanto en el municipio malagueño como en la Gran Manzana "son espacios muy distantes en el espacio pero muy similares en nuestra vida contemporánea, tanto que el propio público no es capaz de distinguirlo".

El artista, que obvia a las "estrellas" y se fascina por la arquitectura de la cotidianeidad, piensa que los edificios de la playa "tienen unas características especiales, ya que son más libres que otro tipo de construcciones" . Este estilo tiene su propio nombre: "arquitectura del relax", un término que acuñó Juan Antonio Ramírez. Se trata de un estilo con peculiaridades propias ligadas a la expansión del turismo de masas a partir de la década de los 50, surgido en la Costa del Sol de una manera espontánea debido a esa inherente necesidad de promocionar el turismo internacional sin ninguna base teórica para hacerlo. Al propio Peña-Toro lo han definido como "el heredero del estilo del relax"; no obstante, él se ve más en la figura de admirador de este estilo tan "ecléctico y con una amalgama de intenciones para amueblar el relax" que ha atraído al pintor poco a poco desde que lo descubrió. En ningún momento pensó que "fuera algo premeditado y que con ello tuviera la intención de marcar la diferencia respecto a los demás artistas del mercado".

Vivir de la pintura en el contexto actual es una utopía pero Peña-Toro continúa inmerso en una ingente cantidad de proyectos, entre ellos una gira por varios puntos de España con su libro Suite Sinatra y numerosas exposiciones colectivas por Andalucía; por ello está "encantado" de poder compaginar la docencia con la práctica artística.

Frank Sinatra aterrizó en España sin saber realmente lo que se iba a encontrar en este país. "De hecho no creo que sus inquietudes en este país fueran más allá de beber un Dry Martini y vigilar a Ava Gardner", afirma el pintor, que considera que la visita del cantante neoyorquino no fue algo realmente importante para esa época ni para el hotel pues contaban con un gran prestigio que ni Sinatra podía ensombrecer.

Ya hace 50 años desde que sucediera esta historia que comenzó en una suite de engaños y errores. Los pecados más capitales se hicieron un hueco en este hotel tan internacional. Y es que las habitaciones en la Costa del Sol sólo pueden ser para dos.

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