La Pasarela Flamenca Jerez sube el listón con colecciones pensadas para todas
Pasarela Flamenca Jerez Tío Pepe 2026
Seis desfiles hilvanan una tarde con mucho detalle, volúmenes cuidados y guiños a la memoria y a la raíz del traje flamenco más puro
El programa de la mañana se estrenó con una charla sobre nuevos materiales y el desfile de moda sostenible de alumnos del IES Pablo Picasso de Sevilla
Las fotos de la jornada del viernes de la Pasarela Flamenca Jerez Tío Pepe 2026
La Pasarela Flamenca Jerez vivió durante el viernes su segunda jornada con un ambiente especialmente animado, con gradas atentas y una pasarela que no perdió el ritmo en ningún momento. Sobre el escenario se confirmó una tendencia clara: las colecciones apuestan cada vez más por la comodidad, con patronajes pensados para moverse, disfrutar y alargar la vida real del traje, y con diseños que piensan cada vez más en un público joven.
Esa evolución se notó en la presencia constante de propuestas para niñas: el traje infantil apareció en la mayoría de los desfiles del día, integrado como una línea más dentro de las colecciones y reforzando la idea de una flamenca cada vez más transversal y familiar.
La colección Alma, de Carmen Espejo, abrió la tarde con una colección de flamenca muy limpia y muy elegante, donde el patronaje marca la diferencia y el movimiento se construye a base de volantes amplios y bien armados. Predominó el negro, trabajado en tejidos con textura y cuerpos que estilizan, con escotes en pico y mangas que toman protagonismo, desde terminaciones en campana hasta versiones más ligeras con transparencias. En algunos diseños, el contraste de color aparece en el interior del volante, aportando fuerza al caminar, y la pasarela también se abrió a tonos intensos como el rosa, siempre con una imagen muy cuidada en complementos, flores de gran tamaño y pendientes largos, reafirmando una flamenca actual que respeta la tradición desde el detalle.
En el mismo pase, Paco Miranda presentó Vida como una colección muy de calle y muy de recuerdo, con una flamenca pensada para disfrutar, moverse y celebrar, mezclando lunares, rayas y tonos cálidos en una paleta que va del naranja al rojo, con blancos rotos y negros que equilibran el conjunto. En pasarela se vieron siluetas entalladas con mucho juego de bajos, volantes con cuerpo y remates en contraste, además de mangas con volumen y escotes limpios que mantienen la prenda muy ponible. El estilismo reforzó ese aire festivo con flores rojas, pendientes llamativos y detalles de flecos, mientras el final de desfile, con el grupo completo en escena, dejó una imagen coral que conectó con el público y con esa idea de momentos compartidos que atraviesa la colección.
A media tarde, Mar Caamaño mostró Fénix, una colección que gira alrededor del renacer y el empoderamiento, con una flamenca elegante y segura y una paleta de color viva que acompaña el movimiento del cuerpo. Seguidamente, Sara Crespillo se estrenaba en la Pasarela con Los Corrales. La nueva colección propone una lectura contemporánea de la tradición: sobre la pasarela se impuso una paleta vibrante, rojos intensos, verdes neón y blancos puros, que dialogan con volúmenes flamencos, volantes y flecos. Los accesorios florales y los detalles artesanales convierten cada look en una pieza que refuerza la idea de moda como patrimonio cultural.
El ambiente subió un punto con uno de los momentos más aplaudidos de la jornada: el desfile infantil de Pilar Villar. Querencia conquistó al público con niñas que derrochan naturalidad en pasarela y que siempre logran levantar ovaciones, mientras la colección recupera el blanco con lunares de color, introduce mezclas cromáticas con carácter y apuesta por un patronaje cómodo para caminar, con nesgas y tiras bordadas como sello de la firma.
Ya en el siguiente pase, Rocío Lama presentó Alborada de Olivares, inspirada en la luz suave del amanecer sobre los campos de olivos. La propuesta apuesta por una flamenca elegante y muy conectada con lo andaluz, combinando tradición y una forma actual de entender el estilo en el que nunca sobran los volantes y las mangas con mucha presencia.
Como broche de la segunda jornada, La Parrala firmó el cierre con La Velá, una colección ambientada en la Velá de Santa Ana de Dos Hermanas en los años 60. Se vieron cortes a la cadera, volantes al hilo, y unos exquisitos conjuntos de dos piezas de chaqueta y pantalón, junto a tejidos como tafeta, organza, algodón perforado estampado y gasas, con una paleta entre blancos, negros, tierras, morados y verdes azulados, además de lunares y flores. En este pase contó además con la modelo Jessica Bueno, madrina de Pasarela Flamenca Jerez.
El futuro de la pasarela
La mañana estuvo marcada por las actividades de Innova Flamenca. Javier Gallego, gerente de la Fundación Movex (Centro Tecnológico de la Piel de Andalucía), ofreció la conferencia “La piel como material del futuro”, centrada en sostenibilidad e innovación, en un acto que contó también con la presencia del alcalde de Ubrique, José Mario Casillas Ardila.
A continuación el alumnado del IES Pablo Picasso de Sevilla presentó un desfile de moda sostenible con propuestas frescas y muy visuales: siluetas cortas y con vuelo, capas ligeras, juegos de volúmenes y un estilismo definido por flores llamativas y accesorios con personalidad.
Asimismo, dentro del programa matinal, se celebró el certamen Volantes de Cádiz, una cita que busca visibilizar y respaldar el talento vinculado a la moda flamenca en la provincia. Patrocinado por la Diputación y Trapo’s, el jurado del certamen otorgó el premio a la firma de La Línea Salitre&Azahar, que se alzó como ganadora y sumó uno de los reconocimientos más destacados del día a su trayectoria.
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