Tecnología

Trump materializa su amenaza contra Tik Tok y añade a WeChat

  • El presidente de EEUU prohíbe cualquier transacción o negocio con las ByteDance y Tencent en un plazo de 45 días "para proteger la seguridad nacional"

  • China habla de un "desvergonzado acto de hegemonía" y Tik Tok amenaza con acciones legales

'Smartphone' con Tik Tok 'Smartphone' con Tik Tok

'Smartphone' con Tik Tok / Kon Karampelas, Unsplash

La tensión entre China y EEUU alcanzó nuevas cotas después de que la Administración Trump añadiera a otro gigante, Tencent, a su campaña contra las tecnológicas chinas en vísperas de la visita de mayor rango a Taiwán de un político estadounidense en los últimos 41 años.

El presidente de EEUU, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva por la que prohíbe cualquier transacción o negocio con las chinas ByteDance, desarrolladora de Tik Tok, y Tencent -propietaria de la popular red social WeChat- en un plazo de 45 días "para proteger la seguridad nacional".

Ese plazo va un poco más allá de la fecha del 15 de septiembre que el propio presidente dio esta semana a Tik Tok para vender su negocio o irse de Estados Unidos, pero también afecta a Tencent, una empresa todavía más importante para Pekín que ByteDance, con incontables inversiones internacionales.

La Administración Trump da 45 días a Tik Tok y WeChat para que se desvinculen de su matriz y pasen a tener capital estadounidense o se enfrentarán a su prohibición total

La creadora de WeChat, una red social imprescindible en China con más de 1.200 millones de usuarios, se convierte así -tras Huawei y ByteDance- en el tercer objetivo de Washington en la lucha por la supremacía tecnológica que enfrenta a las dos grandes potencias mundiales.

"Al igual que Tik Tok, WeChat recopila automáticamente grandes cantidades de datos de sus usuarios. Esta recopilación de datos amenaza con permitir al Partido Comunista Chino acceso a datos personales y propiedad de los estadounidenses", explica la orden ejecutiva, que en el caso de WeChat añade que puede usarse para espiar a ciudadanos chinos que visitan EEUU "y disfrutan de los beneficios de una sociedad libre por primera vez en sus vidas".

"Un desvergonzado acto de hegemonía"

Pekín reaccionó con dureza verbal, aunque continúa sin adoptar ninguna medida similar por el momento en reciprocidad. El portavoz del Ministerio de Exteriores chino Wang Wenbin calificó la orden de Trump de "desvergonzado acto de hegemonía en plena exhibición" y pidió a Washington que “deje de politizar los asuntos económicos y de oprimir a las empresas”.

Según Wang, EEUU usa la seguridad nacional “como excusa para abusar del poder estatal y frenar a las empresas sin ninguna base" con fines políticos. "Estados Unidos probará en última instancia el amargo fruto de elegir el interés propio sobre los principios de mercado y las reglas internacionales, lo que solo conducirá a un declinar de su moralidad, su imagen nacional y su confianza internacional", aseveró.

Pekín, dijo, defenderá los derechos e intereses legítimos de las empresas chinas, y Estados Unidos deberá "asumir las consecuencias de sus acciones", aunque no proporcionó más detalles sobre posibles represalias.

Tik Tok acudirá a la justicia de EEUU si Trump no retira el veto

Tik Tok aseguró que harán todo lo posible para revertir la decisión de Trump y que, si Washington se niega a hacerlo, acudirán a la Justicia estadounidense. "Emplearemos todos los recursos (legales) de los que dispongamos para garantizar que no se desecha el Estado de derecho (...), si no es con la Administración, será con los tribunales de Estados Unidos", afirmó en un comunicado en el que denuncia que Washington está “creando un precedente peligroso para la libertad de expresión”.

La red social, que cuenta con unos 100 millones de usuarios en el país norteamericano, cree que no se han respetado los procedimientos debidos ni se ha respetado la ley, y que el Gobierno de EEUU nunca se ha prestado a buscar una "solución constructiva".

Tik Tok aseveró que los datos de los usuarios que recaba entran dentro del "estándar de la industria para miles de aplicaciones móviles en todo el mundo" e insistió en que nunca ha compartido datos con el Gobierno chino ni tampoco ha censurado contenidos a petición de Pekín. "Incluso hemos expresado nuestra disposición de pactar una venta completa de nuestros negocios en Estados Unidos a una compañía estadounidense", señaló la plataforma, en referencia a las negociaciones abiertas con Microsoft que, de cerrarse, podrían permitirle seguir activa en EEUU, donde goza de gran popularidad.

Taiwán, la línea roja para Pekín

Pero mientras Pekín parece dispuesto a aguantar estoicamente la acometida de Trump contra sus empresas tecnológicas hasta las elecciones presidenciales estadounidenses de noviembre, la visita de mayor rango de EEUU en 41 años a Taiwán, que comenzará el próximo lunes, parece levantar más ampollas en el Gobierno chino.

El secretario de Salud y Servicios Humanos estadounidense, Alex Azar, llegará el domingo a Taipéi y a partir del lunes comenzará su agenda oficial, que incluye reuniones con la presidenta taiwanesa, Tsai Ing-wen, y varios ministros. Pekín ha reiterado que la cuestión de Taiwán, isla a la que considera una provincia rebelde que debe volver a su soberanía, es una "línea roja", la "más sensible e importante" en su relación con Washington.

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