Chamartín despide a Pablo, maquinista del Alvia fallecido en Adamuz
La estación de Chamartín se convirtió en escenario de un emotivo homenaje a Pablo B., el maquinista del Alvia fallecido en el accidente de Adamuz que dejó 42 víctimas. Durante cinco minutos, sus compañeros detuvieron los trenes y hicieron sonar las bocinas al unísono, un gesto simbólico de respeto y despedida.
Pablo, ingeniero informático y fotógrafo, llevaba años en Renfe y recientemente cubría rutas de larga distancia. En su ciudad natal, Alcorcón, se guardaron minutos de silencio y se decretaron días de luto oficial. Este tributo muestra la unión del sector ferroviario frente a la tragedia.