Écija - Xerez CD | Crónica Al Deportivo le falta la guinda del gol (0-0)

  • Los azulinos no pasan del empate en un partido igualado, con una primera mitad que dominan y con un remate al larguero al final

Fran atrapa un balón en presencia de López y el xerecista Gonzalo. Fran atrapa un balón en presencia de López y el xerecista Gonzalo.

Fran atrapa un balón en presencia de López y el xerecista Gonzalo. / Écija Balompié

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Écija Balompié y Xerez CD empataron sin goles en un partido de mucha igualdad y pelea donde ninguno fue capaz de transformar las ocasiones que generó, que no fueron demasiadas pero alguna sí muy clara. Los azulinos, de este modo, dan un paso atrás y pierden opciones de luchar por estar arriba.

En la primera parte los visitantes controlaron más la pelota mientras que en la segunda los locales jugaron un poco mejor, pero en todo caso y nunca, ninguno fue capaz de dominar por completo.

Aunque el inicio del partido fue bastante igualado y hubo cierta calma, con ambos dándose tregua y unos cuantos minutos de tanteo, dejaron mejores sensaciones los jugadores xerecistas. Principalmente porque merodearon más los alrededores del área oponente y, sobre todo, porque no tardaron en aprovechar los errores locales en su nerviosa salida de pelota para inquietar con cierto peligro.

Al cuarto de hora, llegaría una buena opción para un Pedro Carrión que no supo imprimir ni potencia ni dirección a su disparo desde una posición muy centrada en el interior del área rival.

Aunque seguidamente el Écija consiguió botar una falta y un saque de esquina consecutivos, ahora el choque pertenecía a un Xerez CD ya más ambicioso y vertical, que jugaba todo el rato en terreno de juego rival y buscaba el gol de forma muy clara, con Piñero comandando la dirección del juego.

Cinco más tarde de la última llegada, Raúl Fernández la sacaba con clase desde muy atrás y pisando la zona central del campo le cedía un buen envío a la banda derecha para un Yeray que la controló rápido y se la puso perfecta a Pedro Carrión, pero el atacante a bocajarro en el interior del área chica ante el portero Fernando la mandaba incomprensible por encima del travesaño.

El Écija se llevó un buen susto e instintivamente se protegió mucho más, renunciando a pisar el campo contrario pero por contra ganando calma en su poblada zona defensiva.

Durante los siguientes diez minutos consiguió que los forasteros no le llegaran ni una vez pero superada la media hora, tras otra nueva pérdida de pelota en medio campo, Yeray acababa plantándose sólo en el mano a mano ante un Fernando al que le bastó con hacer el muñeco para rechazar el remate del atacante.

A esa segunda muy clara de los xerecistas, respondió el Écija con una acción individual de Lópes que el cancerbero Fran tuvo que atrapar en dos tiempos. Se animó entonces el Écija y a dos del descanso, tras otra jugada individual de Lópes que terminó en córner, Bubu remataba completamente solo en el primer palo de cabeza pero sin conseguir dirigirla entre los tres palos.

El duelo tuvo un reinicio más trabado y peleado, con pocas llegadas a las áreas y mucho balón dividido sin dueño. Eso no pareció gustarle al banquillo visitante, que tras el de Asier Alonso por Pedro Carrión en el receso introdujo muy rápido un segundo cambio ofensivo y metió a David Narváez por Isra.

El partido atravesaba su fase más táctica e igualada, y eso pareció venirle muy bien a un Écija que defendía mucho más lejos de su área y que además en los siguientes minutos pudo marcar en sendos remate de cabeza de Chuli y Ángel Fernández.

En el ecuador del periodo, coincidiendo con una buena llegada visitante en la que David Narváez no supo controlar bien, ambos banquillos movieron ficha y el local lo haría poco después por dos veces más para agotar todos los posibles.

Lo cierto es que en esta segunda parte el Écija parecía controlar más el ritmo de juego y los mejores acercamientos eran suyos. El partido se animó en el tramo final y a tres del noventa el especialista Sergio Narváez la colgaba lateralmente de falta y Asier remataba con la testa estrellándola en el larguero. Sin tiempo para lamentos en la jugada siguiente el Écija la tenía en las botas de un Miki que no lograba superar al portero.

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