El Supremo abre causa contra Diego Cañamero por la huelga de basuras en El Coronil

  • Será investigado por delitos de coacciones para iniciar o continuar una huelga y de resistencia a la autoridad

Cañamero (derecha), en la huelga de basura de 2013. Cañamero (derecha), en la huelga de basura de 2013.

Cañamero (derecha), en la huelga de basura de 2013. / M.G.

La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha abierto causa contra el diputado de Unidos Podemos Diego Cañamero Valle en relación con los hechos ocurridos durante la  huelga del servicio de recogida de basuras que se produjo en El Coronil (Sevilla) en 2013. La Sala ha nombrado instructor al magistrado Andrés Palomo del Arco y acuerda que la parte de la investigación relativa a los no aforados, las otras personas que participaron en los incidentes, continúe en el Juzgado de Instrucción número 4 de Utrera, según ha informado este martes el Alto Tribunal.

En un auto, la Sala de lo Penal afirma que la exposición razonada enviada por el juzgado sevillano recoge hechos “que pudieran ser delictivos y que aparecen respaldados por concretas diligencias de prueba de las que puede inferirse la participación en ellos” del aforado. En concreto, indica que el juzgado de instrucción sugiere delitos de coacciones para iniciar o continuar una huelga y de resistencia a la autoridad.

En dicha exposición razonada, se atribuye a Diego Cañamero la convocatoria como secretario general del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) de una huelga en el servicio de recogida de basuras, con fecha de inicio el 8 de enero de 2013, que fue autorizada por la Consejería de Economía de la Junta de Andalucía, que fijó unos servicios mínimos.

Durante los días de huelga -23, 25, 27, 29 y 31 de enero, y 2, 4, 6, 9, 14 y 15 de febrero-, siempre según la exposición razonada, grupos de entre 25 y 80 piquetes del sindicato, “liderados por Diego Cañamero, impidieron a los trabajadores cumplir con los servicios mínimos establecidos”, pese a que no secundaron la misma y acudieron a sus puestos de trabajo, “actuando de forma coactiva y persistente” al impedir la salida de los camiones, sentándose en el suelo delante y presionándoles para que no salieran a recoger la basura, provocando la baja laboral de todos ellos ante la presión sufrida.

Como consecuencia de la no recogida de la basura y residuos en la localidad durante esos días, la Consejería de Salud y Bienestar Social declaró el 8 de febrero de 2013 la existencia de “riesgo sanitario en siete puntos de la población”, dando lugar a que el Ayuntamiento tuviera que contratar los servicios de una empresa externa para llevar a cabo la recogida de basuras y residuos.

Ese mismo día 8 de febrero, añade la exposición razonada, Diego Cañamero y otros de los investigados cortaron el tráfico en la carretera que une Utrera y El Coronil para impedir que los tres camiones de una empresa externa, que fue contratada por el Ayuntamiento para realizar el servicio, pudieran realizar su trabajo, llegando a cortar el tráfico en ambos sentidos de la carretera A-375, a la altura del kilómetro 19.

Dice la exposición razonada que Cañamero cortó el tráfico en ambos sentidos, atravesando su vehículo, un Ford Focus, mientras que se impedía “por la fuerza que los camiones avanzaran, agarrándose a los espejos retrovisores de los mismos y golpeando sus lunas delanteras”.

Cuando la Guardia Civil les requirió para que depusieran su actitud y permitieran el paso de los vehículos, “se negaron reiteradamente a ello, poniendo en peligro la circulación de dicha carretera con las retenciones provocadas”.

El juzgado también recogió en su dictamen que la huelga continuó hasta marzo de 2013 y que la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía tuvo que declarar en otras ocasiones los días 10 de febrero y 4 de marzo la existencia de riesgo sanitario para la salud pública en “todos los puntos de recogida de basura de El Coronil”.

El Supremo añade que de las diligencias resulta además que el 15 de febrero los tres operarios contratados para cubrir los servicios mínimos no pudieron realizar su trabajo al recibir “insultos, gritos y amenazas por parte de un grupo de personas liderado por el aforado, que bloqueaba la puerta del almacén del que pretendían salir con el camión de recogida de basuras”. Cañamero, pese a ser advertido por un oficial de la Guardia Civil de que debían dejar libre la puerta del almacén, se negó “expresamente a ello alegando que los servicios eran excesivos”, dirigiéndose a los congregados para que se sentasen en el acceso de los almacenes para impedir la salida del camión. Cañamero se negó en al menos otras dos ocasiones más a que saliera el camión, hasta que finalmente los trabajadores pudieron salir para recoger la basura en los puntos establecidos.

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