Baloncesto· supercopa de españa

Segundo título para el Valencia (63-68)

  • Los de Vidorreta alargan la maldición del anfitrión en Las Palmas para cerrar un 2017 de ensueño

Los jugadores del Valencia Básket. Los jugadores del Valencia Básket.

Los jugadores del Valencia Básket. / EFE

El Valencia Básket cerró un 2017 de ensueño al ganar su primera Supercopa de España en el feudo del Gran Canaria, en la que fue su cuarta final consecutiva después de las de la Copa del Rey, Eurocup y Liga Endesa.

El conjunto valenciano alargó además la maldición de los anfitriones de la Supercopa, que continúan sin hacer valer el factor cancha.

La igualdad caracterizó el comienzo del choque, en una fase de estudio en el que los anfitriones apostaron por Mekel y el Valencia, por Sastre.

Un triple de Vives devolvió el dominio al Valencia con un mínimo 6-7, pero el Gran Canaria, espoleado por su afición, respondió con un parcial 5-0 para disponer de la primera renta significativa, fruto de una gran defensa que ahogaba las posesiones del rival.

La inspiración de San Emeterio, con dos aciertos seguidos, y una canasta contra tablero de Diot igualaron el cuarto en los últimos segundos, tras perder los locales la concentración ofensiva.

En la segunda manga, el conjunto amarillo abrió una nueva brecha en el marcador, con dos canastas de Paulí y Oliver para un significativo 23-15.

Con un Granca lanzado, el partido se convirtió en casi un monólogo amarillo, con lanzamientos para todos los gustos y una defensa que asfixiaba la inspiración de todo un campeón de Liga.

Así, el Herbalife alargó su dominio hasta los 15 puntos (32-17) con canasta de tres puntos incluida de Eriksson.

Con todo en contra, los pupilos de Txus Vidorreta apretaron los dientes para meterse en el partido antes del descanso con un tiro de Dubljevic y dos aciertos de Diot, que frenaron de raíz el vendaval de los isleños (32-23).

En la reanudación, un parcial 0-10 del conjunto levantino respondió al triple de McKissic y el pabellón grancanario enmudeció.

Luis Casimiro pidió tiempo muerto con un ajustado 35-33, pero San Emeterio empató a 35. La entrada de Mekel y Balvin no pudo impedir la segunda ventaja visitante del choque (35-37) con acierto de San Emeterio. Aun así, el Gran Canaria no bajó los brazos, y Aguilar igualó el choque poco con un triple y una canasta para júbilo de la parroquia local (44-44).

Mekel amplió el parcial a 7-0 ante un pabellón que volvía a rugir con el despertar de su equipo. Pero entonces apareció la mejor versión de Pleiss y el Valencia cerró el minuto 30 dos arriba (46-48).

En el último cuarto, Dubljevic volvió a asumir galones y Green puso la máxima renta de su equipo (46-52). Tras el tiempo muerto y con Oliver en cancha no mejoró el Granca y un triple de Diot aumentó la sangría local.

En los últimos cinco minutos, con siete abajo (52-59), Fischer convirtió un 2+1 para mantener la ilusión (55-59). Sin embargo, Dubljevic emergió como solución ofensiva del Valencia y se erigió como un coloso para cercenar casi todas las esperanzas isleñas.

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