Embajadoras del cante de Jerez

Una de las particularidades del XIII Festival de Jerez es el protagonismo que se le ha otorgado a la mujer. La presencia de artistas femeninas cobra especial protagonismo en esta edición donde la organización ha querido dar también su sitio a artistas locales con proyección. Este hecho queda patente en ciclos concretos como por ejemplo el de Los Conciertos de Palacio, donde se congregarán hasta seis jóvenes cantaoras de la tierra.

Algunas se estrenan en este gran evento, mientras otras regresan tras un largo periplo sin aparecer por la programación. Es la oportunidad esperada para las nuevas embajadoras del cante de Jerez.

Las primeras en hacer acto de presencia serán Macarena de Jerez y Anabel Rosado, cuyos ecos se podrán oír esta tarde a partir de las siete en Villavicencio.

Macarena Márquez Rodríguez ‘Macarena de Jerez’ no estaba en el Festival “desde hace por lo menos diez años o más. La última vez que vine lo hice con Manuel Morao, fíjate si ha pasado tiempo porque estaba hasta soltera y ya tengo dos niños, por eso estoy muy ilusionada”.

Su experiencia profesional es amplia pero aún así “siempre se tiene nervios y más cuando una canta en su tierra donde hay más responsabilidad y pesa mucho. Pero bueno, espero que salga todo bien y que el pabellón de Jerez quede lo más alto posible”.

“Todavía no sé exactamente lo que voy a hacer porque a mí me gusta ver cómo respira el público. Me gusta abrir por tientos tangos y cerrar por bulerías pero bueno, a ver cómo sale. Lo que más me preocupa es el tiempo que está limitado, porque no me gusta cantar encasillada”, agrega.

Anabel Rosado, por contra, ha llegado al Festival a última hora, una circunstancia que “me ha cogido de sopetón y sinceramente, no me lo esperaba. Es la primera vez que voy a estar en estos ciclos y bueno, supone un reto. Por un lado estoy algo intranquila porque no me esperaba estar pero por otro estoy contenta porque estar en el Festival de Jerez me puede servir para que la gente te tome más en serio y se acuerden de ti, a veces una se siente un poco olvidada”.

Para la jerezana, “ir a cualquier festival es una responsabilidad pero venir al Festival de Jerez más todavía porque se dan cita muchos críticos”. Precisamente sobre la valoración de los críticos, Anabel tiene claro que “en Jerez no todo el mundo sabe de flamenco. Hay gente que cree saber, opina y no tiene ni la menor idea. Creo que hay mucha gente de fuera que tiene mucho más conocimiento que lo de aquí. Para mí subir a un escenario ya implica una responsabilildad. Lo único que espero es hacerlo bien”.

El despertar de la mujer en el cante es para ella “una buena noticia. Poco a poco nos estamos integrando más en el flamenco. Antes también había cantaoras pero por circunstancias de la vida no se dedicaban a eso, había otra cultura y otra forma de vivir”.

Al igual que Anabel, el estreno personal en el Festival también atañe a Eva de Rubichi. Acostumbrada a cantar ‘pa’ bailar, la artista de La Plazuela considera que “todo eso me ha servido para ir cogiendo experiencia y ahora me encuentro en buen momento para cantar ‘palante’. Sé que hacerlo en Jerez supone además un respeto y una responsabilidad pero yo confío mucho en mí misma”. Y es que su paso por el espectáculo ‘Viva Jerez’ “me ha hecho crecer como artista y creo que he subido un peldaño más”.

El paso de los días “hace que una tenga cada vez más nervios, pero eso es normal, una vez que me suba al escenario se me olvidará todo”.

Eva estará acompañada por Domingo Rubichi “con el que me entiendo bien y eso me da confianza”, y aunque aún no tiene claro su repertorio asegura que “haré un poco de todo, cantes serios y festeros”.

Tamara Tañé es otra de las caras debutantes en el Festival al menos en solitario. Recién llegada de Argentina, la joven cantaora sabe que “una se juega mucho cantando en el Festival porque ya se sabe, si lo hago bien estupendo pero como no esté fina las críticas pueden ser duras, sobre todo en Jerez”.

Como Eva, la ‘plazuelera’ ha visto aumentado su conocimiento a base de cantar ‘pa’ bailar. “En los últimos años he aprendido mucho, por eso espero estar a la altura. Voy a ir con Niño Jero y bueno, la pena es que no te dejan mucho tiempo para cantar, aunque creo que tendremos lo suficiente como para hacerlo bien”.

Responsabilidad es la que se auto impone Marga de Jerez, que desde 2003 no canta en su tierra. “Ha pasado mucho tiempo desde entonces y la verdad es que tenía muchas ganas de cantar para mi gente. Esto es una cosa muy grande, la palmadita en la espalda que necesitaba. Para mí, que el Festival se haya acordado de mí es una especie de reconocimiento de todo lo que estoy haciendo fuera”.

Sabedora de la exigencia del público jerezano, Marga admite no tener “ miedo” en su vuelta a la tierra que le vio nacer y afirma con contundencia: “Me gustan los retos difíciles. Me daba pena estar por toda España llevando el nombre de Jerez y luego en mi tierra no saben quién soy, por eso quiero enfrentarme a eso”.

En estos últimos años, en los que ha adquirido tablas a base de muchas horas de estudio, la cantaora habla de cambios en su forma de ejecutar el cante. “Hoy día he encontrado mi personalidad, he aceptado mi voz porque la tengo muy afillá y bueno, los años y la experiencia que he adquirido están ahí”, concluyó.

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