Advierten de peligro de derrumbe en San Mateo

  • El mal estado de la sacristía y sus cubiertas "compromete la seguridad de todos". El Desconsuelo inicia una campaña de apoyo.

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"Peligro de derrumbe ya". Arquitectos, aparejadores y miembros de la hermandad del Desconsuelo advirtieron ayer a este Diario del peligro de desplome que sufre la sacristía de la iglesia de San Mateo, en la que aseguran que hay que hacer una "intervención de urgencia". "Los muros se están abriendo, con el consiguiente peligro de que el tejado y las paredes se puedan desplomar, bien hacía abajo o hacia la parte de la calle, lo que supone un peligro para los ciudadanos", apunta el párroco, Antonio López. Una situación a la que hay que añadir el mal estado también de las cubiertas de este espacio, cuyas vigas están podridas "y podrían caerse en cualquier momento".

Las grietas que recorren la sacristía, que data de 1744, están sufriendo "un deterioro lento, pero ya están en muy mal estado. Se ha dejado pasar mucho el tiempo", dice López. De hecho, desde el exterior se observar el deterioro ya que uno de estos muros se ha desplazado, se ha salido de su propio espacio.

En estos momentos, el proyecto de intervención se está redactando. "La actuación de rehabilitación consistirá en la introducción de unos tirantes para aguantar los dos muros y evitar que se sigan desplazando. Una vez atirantado a nivel sobre las bóvedas de la sacristía, se procederá a desmontar toda la techumbre de madera, que está podrida y en la que cae agua de lluvia. De hecho, desde el interior del tejado se puede ver el cielo. Una vez todo desmontado, se hormigonará para que los tirantes queden embutidos y cojan la mayor fuerza posible. Se rehará la techumbre con tubulares de acero para que soporte más. Luego irá la cubrición con teja. Y en la sacristía, se coserán las grietas y se repasará con mortero de cal para que de esta forma la zona recupere todo su esplendor", explica el arquitecto Miguel Ángel López Barba. También se quiere culminar una pequeña escalera que baja desde el tejado, "para que haya una comunicación desde la sacristía hasta la cubierta, sin tener que acceder desde el exterior". Este experto advierte que "cuanto más tiempo se deje sin arreglar, más agua le entrará a la estructura, más se deteriorá y más peligro hay de que se caiga. Todo ello lo sufre directamente la sacristía". Una tercera intervención, aunque de menor urgencia que la sacristía, es la de la espadaña de la iglesia, realizada en mitad del siglo XVIII. "Tenemos que quitarle todos los elementos metálicos que puedan estar haciéndole daño, coser las grietas y reponer todos las piezas de piedra que se hayan perdido, así como reforzar el hombro de las campanas", añade este mismo arquitecto.

Dependiendo de la finalización del proyecto, los permisos de obra, la Comisión de Patrimonio, el presupuesto... "Desde luego, antes de Semana Santa no empezamos, aunque lo ideal es que iniciáramos las obras en verano", señala López Barba.

Francisco Zurita, hermano mayor del Desconsuelo, apunta que viendo "el estado en que está la sacristía, como no actuemos pronto, corremos el riesgo de que se venga abajo y puede haber alguna desgracia". Para estas actuaciones, "la voluntad está, lo que hace falta es el dinero, y para ello vamos a poner en marcha una plataforma para recaudar fondos y concienciar a la sociedad sobre esta situación, de la necesidad de conservar el patrimonio de Jerez. Es una manera de poner los cimientos de estas intervenciones. Ya tenemos experiencia con la iglesia, con el sagrario y ahora, aunque partimos de unos grandes esfuerzos, con la colaboración de todos podemos conseguirlo, porque el peligro es evidente. Compromete la seguridad de todos".

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