LA PÁGINA DEL JEREZ

El Jerez anuncia la Navidad

  • Los vinos y brandies jerezanos son una buena opción de obsequio en estas fechas, una de las épocas más álgidas del consumo de sherry de todo el año en España y el exterior

Si la primavera es un momento muy especial de consumo de Jerez y Manzanilla en España, en Navidad no hay distinciones geográficas. Sea en España o en los mercados internacionales, el Sherry vive en estas fechas su pico más alto de venta y consumo. Siendo como son fechas de tradiciones, el clásico moderno por excelencia en la viticultura, el Jerez, se mantiene incólume con el paso de los años, como una referencia familiar insustituible, muy especialmente en los países del ámbito anglosajón.

Que Santa Claus y su reno se encuentren dos copitas de Jerez dulce frente a la chimenea de los hogares de influencia anglosajona (en Jerez se le pone un buen Oloroso) es todo un símbolo del carácter intrínsecamente navideño de nuestros vinos y su papel fundamental en estas fechas próximas de reencuentro familiar.

El Jerez es el vino de la celebración por excelencia, el vino de la exaltación de la amistad y la familia. Pero junto a la tradicional presencia de nuestras tipologías más dulces o semidulces (Cream, Pale Cream, Medium) en los países de la antigua Commonwealth, el esfuerzo realizado en los últimos años por dar a conocer en estos mercados el resto de tipos de Jerez más secos (como el Fino o el Amontillado) en su combinación con la gastronomía, dan al Sherry un lugar de privilegio en la mesa de estos banquetes que están por venir.

Fino y Manzanilla para los mariscos que en España se consumen tradicionalmente en estas fechas; Amontillado para las sopas y consomés, las carnes blancas como el pavo tradicional, el pescado azul y los quesos semi-curados. El Médium ligeramente frío, es un acompañante ideal para los patés. El Oloroso será el vino apropiado para la caza y las carnes rojas, como el cordero, otro plato tradicional en según qué gastronomías, así como para los quesos muy curados. Y el Cream, por supuesto, será el Jerez para acompañar la repostería típica navideña (los turrones, polvorones y mazapanes). Finalmente, el Pedro Ximénez, el vino-postre más delicado y elegante del mundo, será el excepcional broche final para cualquier comida navideña.

El Jerez aparece por tanto como el vino por excelencia para disfrutar la Navidad, pero también constituye sin duda una sólida opción de regalo que gana enteros año tras año. Los Vinos con Vejez Calificada, de más de 20 y 30 años; los Vinos con Indicación de Edad de más de 12 y 15; y ahora el Vinagre de Jerez Gran Reserva, constituyen en sí mismos excepcionales obsequios para estas fechas. Las bodegas han preparado pakaging especiales previendo esta demanda de regalos de alta gastronomía a la que el Jerez puede dar cumplida respuesta, tanto de cara a particulares como en las cestas que para clientes o empleados circulan en las próximas fechas.

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