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El pellizco que le sobra a San Miguel

  • Un paseo por puntos negros del barrio, como los solares abandonados, el mal asfaltado o contenedores rotos. El nuevo presidente de los vecinos, José Manuel Malvido, exige al Ayuntamiento que "se moje de una vez".

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Al barrio de San Miguel le sobra arte. Pero también le sobran solares abandonados, los boquetes de la calle Marimanta, gatos vagabundos y muchas, muchas ganas de los vecinos de que por fin, "quien sea" le meta mano a estas deficiencias de una vez. Sus calles están cargadas de belleza flamenca, de placas de 'aquí nació o vivió' tal o cual artista, como La Paquera, Lola Flores, Antonio Chacón... Vías que regalan bonitas estampas ya sea en Semana Santa, o en invierno. Rebosan los lugares con un fuerte acento flamenco, como la peña de La Bulería o simplemente con encanto especial, como sus casas de vecinos, los patios, bares, comercios... Pero no es este un reportaje sobre las mil bondades del barrio. Aquí reluce hoy ese pellizco que angustia a San Miguel, y no es precisamente el del arte más puro.

El flamante presidente de la Asociación de Vecinos de San Miguel, José Manuel Malvido, asegura que es "un barrio maravilloso, con muchos años en lo alto, con un sabor y una solera, y tanto arte. Pero todos los vecinos tenemos que poner nuestro granito de arena para que estemos lo mejor posible. Sé que hay barrios que están peor, pero yo, como presidente, tengo que velar por el mío, aunque no tengo una varita mágica. Intentaré hacerlo bien". Los principales problemas del barrio están en los solares abandonados que salpican sus calles, puntos calientes que necesitan "una intervención urgente por parte de la Administración, que se moje ya, porque este barrio es para cuidarlo". Malvido hace de guía por esta ruta de los boquetes. "Mira, para venderlo por dos reales, ahí lo tienes", y señala los contadores de luz y de agua, faltos de sus correspondientes tapas de metal. "No hay derecho a esto". El restaurado, en parte, palacio de Villapanés luce en una de sus cristaleras de la fachada dos fuertes impactos. Resquebrajados, los cristales reflejan una imagen distorsionada del barrio. "¿Crees que hay derecho a este, un edificio recién arreglado".

En mitad de la calle Zarza, un edificio ametrallado por el abandono, comido a bocados por el expolio. "Este bloque hay que cerrarlo, y está dicho por pasiva y por activa. Vamos, que está más que dicho. Y aquí no viene nadie a tapiarlo. De aquí se han llevado todo. Y el problema está ahora en que les están robando a los vecinos por la parte trasera", se queja el presidente, que exige que el Ayuntamiento se implique. El interior da miedo. Todo está roto. No queda nada, ni el ascensor. Sin ser tan siquiera estrenada, la casa pasó directamente a estar abandonada. Un caramelo para los cacos. Un foco de infecciones, de mal olor, un mal cobijo en el que dormir, beber, orinar, defecar... Ya se imaginan para qué mucho más. "Y quizás, los que han hecho todo esto no son del barrio, pero el problema está en el barrio", añade.

"¿Que qué opino yo del barrio? ¿Que qué opino yo del barrio? ¡Pues vaya pregunta!, que es el mejor del mundo entero, pero sí es verdad que está dejado de contenedores, de limpieza... Y parece mentira que el teniente de alcaldesa haya nacido en estas calles y no eche una mano. Eso es lo que duele más. Pero como estamos en democracia y se puede decir lo que una piense... Y aquí pagamos de contribución lo mismo que un señor de la plaza del Caballo..., y ahí están los contenedores rotos. Y lo saben en el Ayuntamiento, y no se les revuelve el alma", dice a viva voz una vecina por Cerrofuerte durante el paseo.

En la calle Pollo, esquina con San Antón, otro gran boquete sirve de estercolera, de nido de ratas, gatos, garrapatas, bichos... Queja de la que también se hace eco la asociación cultural El Arrabal de San Miguel, que precisamente organizó el pasado viernes una concentración de protesta. "Chavales que tienen mucha voluntad", asegura Malvido, que explica que la solución al problema "supone dos pesetas, porque esto se coge, se rellena y se arregla rápido. Se podría hacer un parque para los hijos de los vecinos". Un solar que mantiene apuntalada las viviendas que lo rodean y en vilo a los residentes. Entre tanto, Malvido lanza una demanda dedicada a la sede de la asociación, cedida por el Ayuntamiento, "en la que todavía no tenemos agua. Y así no podemos estar".

"Esta es la calle más bonita del mundo porque aquí nacieron dos de los más grandes del flamenco, don Antonio Chacón y Lola Flores, bueno, y Juan Jambre", dice Malvido de Sol, camino de Marimanta. Entre tanto, va reparando el barrio con su charla con otros vecinos, y bromeamos con él y sus nuevos motes como 'el alcalde de San Miguel' o incluso 'el sheriff de San Miguel'. Este último le gusta más.

"Muchos candados pero todo es mentira" en uno de los cascos de bodega de la calle Cazón, "donde los vecinos aseguran que los cacos entran hasta con llave". Ya en Marimanta, Malvido muestra un gran solar abandonado, habitado por pulgas, malas hierbas, "y encima los vecinos le dan de comer a los animales, a los gatos". Y así lleva la cosa años. Justo al lado, en Campana, la calle de los Parrilla, "otro bellezón de vía", donde un tramo permanece cortado por riesgo de derrumbe de una vivienda. "Y así lleva un mes más o menos. Y el tiempo que le queda".

El punto y final al paseo lo pone el bonito tabanco Mariñíguez. A ver si un fino hace de este pellizco una angustia más llevadera.

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