Vecinos de Guadalcacín se movilizan contra las molestias del botellón

  • Los afectados han convocado una manifestación para la madrugada de mañana domingo · Tras años de problemas, quieren reivindicar "su derecho al descanso" ante la pasividad de las autoridades

Los vecinos afectados por el botellón en Guadalcacín han convocado una manifestación para la madrugada de mañana sábado al domingo con el fin de reivindicar su derecho a un descanso que, desde que la movida se asentó frente a las puertas de sus casas, ya no tienen. "La calle es una feria desde la una hasta las ocho de la mañana. Se pelean con los vecinos, hacen sus necesidades en las puertas, pasan con los coches con la música alta. Hay drogas, delincuencia, peleas", señala uno de los afectados, que asegura que "no se puede dormir, los vecinos estamos desesperados".

De hecho, aseguran que "llevamos aguantando esto durante seis años y es ahora cuando nos vamos a manifestar, aunque llevamos desde el verano pasado hablándolo entre los vecinos". El problemático botellón, que se celebra todos los viernes y sábados del año, tanto en verano como en invierno, se sitúa en los alrededores de la discoteca 'Fangoria' y es la apertura de ésta a la que parecen atribuir parte del problema. "Al principio, bien", declara uno de los vecinos afectados, "hasta que a alguien se le ocurrió hacer botellón fuera".

El verano parece haber empeorado la situación, pues ha aumentando el número de gente que se reúne en las calles de Guadalcacín. "No se van de botellón en Jerez, se vienen aquí que no hay ley ninguna", puntualiza una vecina.

Los vecinos de la pedanía cuentan con el apoyo de la alcaldesa y su equipo de gobierno. De hecho, la comisión vecinal, lleva reuniéndose una vez al mes con la alcaldesa desde la creación de la Mesa de Seguridad con el fin de encontrar juntos una solución al problema. Esta búsqueda es la que les hizo acudir a la Guardia Civil, patrulla que comparten con las pedanías de La Barca, Estella y Nueva Jarilla. Su presencia parece no dar una solución al problema: "Vinieron, pero no multaban, porque no había denuncia. Cuando fuimos a denunciar, nos dijeron que teníamos que denunciar a una persona concreta, no a botellón. ¿Qué quiere, que nos vayamos a pedirles el carnet?".

Mientras tanto, los vecinos siguen sufriendo por el ruido, la suciedad, los daños al mobiliario público e incluso las amenazas. El botellón no sólo causa molestias, según denuncian, sino también inseguridad entre los afectados de la pedanía, que han llegado a presenciar en sus calles hasta redadas de droga. "Un sábado incluso intentaron violar a una chavala", afirman.

Es por ello que el Ayuntamiento pedáneo ha tenido que tomar cartas en el asunto. "La alcaldesa y los concejales hacen turnos de madrugada", dicen. Tras la ronda nocturna, llaman a la Guardia Civil que según esta fuente "no para ni multa". "Ellos vienen con órdenes de reñir, no de multar", asegura. "Dicen que son órdenes de arriba, que no dejan que multen".

Sus quejas sí que encuentran, sin embargo, una contestación por parte de los botelloneros. "Vomitan y hacen sus necesidades en la puerta, ahora con más maldad que antes, porque saben que los vecinos nos quejamos". Uno de los vecinos añade que "esto da miedo, no le tienen respeto a nadie, ni a la Guardia Civil, porque están de todo hasta arriba".

A pesar de todo, tienen puestas sus esperanzas en la concentración que han convocado para la madrugada del sábado al domingo: "A ver si haciendo algo de ruido nos hacen caso".

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