El centro de formación de San Juan de Dios sufre otro robo

  • Los ladrones entraron esta vez haciendo un boquete en el techo

  • El vigilante de seguridad avisó a la Policía, que detuvo a dos personas

El centro de formación ocupacional de San Juan de Dios, actualmente sin ninguna actividad, fue objeto en la madrugada de ayer de un nuevo robo, que se suma a otros incidentes de este tipo que han sufrido estas instalaciones desde que permanecen cerradas. En esta ocasión los ladrones accedieron a través de un agujero en la valla exterior del centro de formación y ya una vez dentro del recinto entraron en el interior realizando un boquete en uno de los techos. A raíz de los robos que han venido produciéndose, la Junta de Andalucía, propietaria de las instalaciones, decidió soldar las puertas con el fin de evitar precisamente episodios que acabaran con el saqueo de las dependencias, aunque en igual medida los autores de estos hechos han ingeniado otras formas de acceder. Desde la Junta, indicaron ayer que además de esas medidas disuasorias en el tema de seguridad, también se ha contratado vigilancia privada durante las 24 horas del día e indicaron que de hecho fue el vigilante de seguridad quien se percató de la presencia de varias personas, en concreto tres individuos, en las dependencias y dio aviso a la Policía. Los agentes lograron detener a dos de los tres asaltantes, mientras que el tercero consiguió huir, aunque según la Junta, la Policía le tiene ya identificado.

Dentro de lo que fue el centro de formación ocupacional aún permanece material de los distintos cursos que se impartían y que tienen un importante valor económico. En las instalaciones se guardan además un archivo con expedientes de los cursos con datos personales de alumnos, a los que en ocasiones los empleados que trabajaban en el centro, y que ahora se han redistribuido en otras dependencias de la Junta, tienen que recurrir.

Del numeroso material que había en el centro de formación, parte, por ejemplo el de los cursos de soldadura, se trasladó a instalaciones de San Fernando y Puerto Real, pero en su interior aún queda otro tipo de maquinaria, sobre todo de un tamaño importante y de gran peso, empleada en otros talleres de formación. Aunque se trata evidentemente de material con mayor dificultad a la hora de poder ser sacado de las instalaciones, los que consiguen entrar se acaban llevando determinadas piezas o cables que provocan, sobre todo, un destrozo. No obstante, desde la Junta afirman que el valor económico de lo que podrían robar no es muy elevado e indicaron que con las medidas de seguridad que se han adoptado poco más puede hacerse hasta que el centro vuelva a tener actividad.

En este momento las instalaciones adscritas a la Consejería de Empleo están dentro de un procedimiento administrativo con el fin de que pasen a depender de la Consejería de Educación, con el fin de convertirlas en un centro en el que se ofrezca una enseñanza reglada, procedimiento que la propia Junta admite que será largo. En concreto, el delegado de la Junta en la provincia, Juan Luis Belizón, anunció hace unos meses que pasará a ser un nuevo instituto para grados medios y superiores de FP relacionados, aunque aún sin concretar, con estudios vinculados a la agroindustria y el turismo.

El cierre del centro de formación ha venido provocando un buen número de quejas no sólo por parte de partidos políticos, la última entidad en criticar el abandono de estas instalaciones ha sido Cáritas.

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