josé ignacio franco. guitarrista

"No hay ciudad en el mundo con un nivel guitarrístico como este"

  • El tocaor jerezano admite el creciente interés por este instrumento en la ciudad y sobre todo "en el ámbito femenino, cada vez hay más mujeres"

El guitarrista José Ignacio Franco posa en su academia. El guitarrista José Ignacio Franco posa en su academia.

El guitarrista José Ignacio Franco posa en su academia. / vanesa lobo

-Lleva usted ya muchos años dando clases de guitarra pese a su juventud...

-La verdad es que sí, empecé siendo muy jovencito en casa de mis padres, luego cogí un local en Ciudasol, después en el Parque Atlántico y aquí sigo, ahora ya con unas instalaciones adecuadas.

-Porque dar clases no tiene nada que ver con tocar ante un público...

-Por supuesto. Dar clases no es fácil, en mi caso he ido aprendiendo en el día a día y muchas veces gracias a las opiniones de mis alumnos. Por eso precisamente introduje el acompañamiento al cante, que es algo que tiene mucho interés pero que se practicaba poco; o el acompañamiento al baile.

-¿Y por qué estadísticamente el guitarrista que se dedica a la docencia aparca su carrera profesional?

-No lo sé. En mi caso, he elegido esta vida. Yo he trabajado con muchos cantaores y guitarristas y he viajado mucho, pero llegó un momento que preferí esta estabilidad. No he aparcado los escenarios, porque de vez en cuando voy con artistas como Ezequiel Benítez o José 'El Mijita', pero creo que mi futuro está aquí, dando clases. Disfruto más así, o será que me estoy haciendo viejo (risas).

-Su academia es como la calle Larga, pasa por aquí todo el mundo...

-(Risas) Sí, gracias a Dios vienen muchos artistas, pero guitarristas, cantaores, palmeros, percusionistas, de todo, y la verdad es que tanto los alumnos como yo aprendemos mucho de ellos. Además, de vez en cuando organizamos masterclass o encuentros en directos a los que vienen compañeros. Ha venido Diego del Morao, Antonio Rey, Juan Lara, que es alguien que me ha ayudado mucho, Manuel Valencia y otros muchos.

-Y desde esa atalaya de codearse con artistas y saber de primera mano cómo está todo, ¿cree que la guitarra de Jerez está, como dicen, en su mejor momento?

-La guitarra de Jerez está en Champions League, superando con creces al cante, simplemente porque hay más guitarristas punteros que cantaores. Si pensamos en la guitarra de Jerez, podemos mentar rápidamente a diez o quince guitarristas de primer nivel. Ojalá pasara lo mismo en el cante, donde hay menos gente. Aquí hemos tenido a pedazos de maestros, Morao, Parrilla, Manuel Morao, Paco Cepero, en diferentes generaciones, pero ahora hay una lista de tocaores impresionantes. No hay una ciudad en el mundo que tenga tantos guitarristas flamencos de este nivel.

-¿Interesa más la guitarra ahora?

-Yo creo que sí, ya no sólo en Jerez, sino del extranjero, de Argentina, de Francia, de Israel... Te digo un dato más, el número de mujeres tocando ha crecido notablemente y eso también es interesante.

-¿Y qué es lo más difícil porque el perfil de una academia va desde el niño al jubilado?

-Es cierto. Lo difícil es mantener la ilusión en el alumno, sea cual sea su edad. A veces es un proceso lento y puede llegar a aburrirte, pero hay que ser constante, porque la recompensa al final llega. A mí me gusta crear ambiente, y al final se crea como una familia, quizás ese sea el gran secreto.

-¿Han cambiado mucho las clases de hoy día con las que usted recibía cuando empezó?

-Sí, ha cambiado, porque la vida va evolucionando. Antes te enseñaban la falseta y te la llevabas para tu casa, aunque tampoco había los medios que hay hoy. Ahora se incide más en las clases colectivas, donde se crea una competencia y se elimina el miedo a tocar delante de gente, y se trabaja más el ritmo y el solfeo, sobre todo con los niños.

-Como guitarrista, ¿qué valora más en un artista?

-Sobre todo el alma y que no se parezca a nadie, aunque eso es difícil. La personalidad es lo fundamental, y más hoy día donde la técnica impera.

-¿Cree que la guitarra de acompañamiento está recuperando el prestigio?

-Puede ser, porque hubo un tiempo en el que se valoraba más a los guitarristas de concierto que a los de acompañamiento. Ahora parece que se está igualando porque además, acompañar al cante no es fácil.

-Ha empezado usted a grabar en estudio, ¿primer disco?

-Bueno, es algo que quería hacer, pero con tranquilidad. He empezado a grabar algunos temas en un estudio con la ayuda de otros compañeros. Hemos hecho unas alegrías y ahora quiero hacer una bulería que se la quiero dedicar al Morao, que para mí ha sido una persona importantísima en mi carrera. En fin, a ver qué sale.

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