El colegio San Juan de Dios vuelve a suspender las clases por la lluvia

  • La cola de la 'tormenta Ana' provoca 14 incidencias en la ciudad, la mayoría relacionadas con caídas de árboles y ramas

  • Según Aemet, se han recogido 39 litros por metro cuadrado

La cola de la 'tormenta Ana' pasó por Jerez de refilón, aun que dejando buena muestra que los daños que podría haber causado si hubiera impactado de lleno en la ciudad. Hubo 14 incidencias de las que los bomberos atendieron un total de diez entre la una de la madrugada y las nueve de la mañana de ayer, "la práctica totalidad de ellas relacionadas con caídas de ramas y de árboles en distintas zonas de la ciudad".

La incidencia más significativa tuvo lugar en el colegio San Juan de Dios, que por tercera vez en menos de dos meses tuvo que suspender las clases. El problema primordial estuvo en el acceso al centro, colapsado por la cantidad de agua caída y el mal funcionamiento del alcantarillado, dos circunstancias que dejaron la entrada principal anegada con más de un metro de altura.

La situación, unido a la falta de luz que también se genera en el colegio cada vez que llueve, obligó al director a suspender las clases, algo que dejó a 74 niños sin comedor. Del mismo modo, y motivado por el viento y el agua, algunas partes de las cornisas del colegio, especialmente deterioridadas, volvieron a caerse, afortunadamente sin consecuencia alguna.

Desde el Ampa, que hace un par de semanas se manifestaron para pedir una solución a los problemas estructurales del centro (entre los que se incluye éste), también denuncian que por una parte del porche se sigue filtrando agua, al igual que por algunas paredes, "completamente húmedas".

Los vecinos de San Valentín, por su parte, se quejan de la falta de limpieza de la zona concreta, que provoca una acumulación de agua justo en la puerta del colegio, y también de los malos accesos existentes en la zona.

En cuanto a las referidas retiradas de árboles, ramas así como palmas de palmeras se acometieron en zonas tales como calles Varsovia, Doctor Marañón, Doctor Fleming, Paseo de las Delicias, plaza Andrómeda, avenida del Altillo, calle Periodista Andrés García, en la plaza Plateros, calle Cádiz, Madre de Dios, Álvar Núñez, Álvaro Domecq y en la calle Alcázar de Jerez, entre otras.

Fue a partir de las seis de la mañana, cuando la ciudad despertó, el momento en el que las llamadas a los bomberos se hicieron más insistentes al encontrarse los vecinos con desperfectos en sus barrios. Así, se dio el caso se veladores que habían volado por las aceras (caso de la avenida Álvaro Domecq) o incluso torres del tendido eléctrico de cemento que amenazaron con venirse abajo como consecuencia del fuerte viento. Según el centro meteorológico zonal del aeropuerto de Jerez (dependiente de la Agencia Estatal de Meteorología) los vientos soplaron a una velocidad máxima de 82 kilómetros por hora. Fue exactamente a las seis de la mañana. Y es que las precipitaciones más fuerte se produjeron entre las siete de la mañana (9,2 litros por metro cuadrados) y las nueve de la mañana (con una media 3,7 litros por metro). Abundando sobre las precipitaciones, cabe destacar que a lo largo de la noche precipitaron sobre la ciudad 39,1 litros por metro cuadrado, según datos de la Aemet, si bien el Ayuntamiento los rebajó a 24 litros por metro cuadrado en el casco urbano. Cabe destacarse que los datos de la Aemet son medidos en las instalaciones del aeropuerto, a unos siete kilómetros de la ciudad.

A las doce del mediodía quedaron desactivadas las alertas que pesaban sobre la ciudad. Pese a ello, se mantuvieron cerrados los parques públicos susceptibles de ser clausurados (como es el caso del parque González Hontoria) para minimizar el riesgo de daños personales sobre peatones por el desprendimiento de alguna rama.

Para la retirada de árboles y ramas el Ayuntamiento de Jerez reforzó su dispositivo para la limpieza de estos residuos. Para ello se destinaron seis operarios y cinco camiones y dos camionetas con otros dos operarios cada una de ellas para la recolocación de los contenedores de basuras que, en lo momentos de mayor fuerza del viento, vieron cambiada su localización. Durante toda la jornada se siguió trabajando en estas tareas de limpieza mientras que Aquajerez realizó labores preventivas de limpieza de imbornales en los puntos bajos de la ciudad para evitar que se produjese acumulación de aguas pluviales. Desde el Consistorio se destacó ayer que las instalaciones municipales aguantaron perfectamente la tormenta a excepción de la pista central del Palacio de Deportes de Chapín donde se produj acumulación de agua.

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