"En los casos más graves de malos tratos no suele haber denuncias"

Las denuncias por casos de malos tratos han aumentado, de eso no hay duda, pero pocas veces se conocer la opinión de la Fiscalía sobre este asunto de boca de estos profesionales de la Justicia. En estos días la fiscal delegada en materia de violencia sobre la mujer en la provincia, Lorena Montero, pudo dar a conocer algunos aspectos en el colegio de Abogados. Así, la representante del Ministerio Público confirmó que Jerez es una de las ciudades de la provincia que suele estar en la media de esos casos de malos tratos, mientras que señaló que el mayor volumen de casos se suceden en Sanlúcar y Chipiona y en las localidades del Campo de Gibraltar, tal y como se han podido contrastar con las fuerzas de seguridad del Estado. La fiscal valoró muy positivamente que Jerez cuente desde el próximo 28 de diciembre con un juzgado específico de violencia de género, lo que hará que la provincia sea la primera de Andalucía en contar con dos órganos judiciales creados ex profeso para atender estos casos.

Montero Pujalte analizó ese repunte en el número de denuncias presentadas, "significa que lógicamente la campaña de concienciación está haciendo su efecto". No obstante, advirtió de que "los casos más graves que se han detectado este año, los que han acabado con la muerte de la mujer, pues en la mayoría de esos casos no existía denuncia previa. No cabe duda de que a la Fiscalía le preocupa en el sentido de que no hemos hecho aflorar a todas esas mujeres que viven una grave situación de violencia de género".

La fiscal destacó cuál es el papel del Ministerio Público ante este tipo de asuntos, sobre todo, en lo que respecta a la atención a las víctimas, ya que se deben seguir una serie de pautas especiales: "sobre todo debe preocuparse de la asistencia rápida de la mujer que llega al juzgado y la tramitación rápida del procedimiento civil de la mujer que denuncia un supuesto maltrato", matizó.

Uno de los puntos que más llama la atención en este tipo de casos se produce cuando finalmente se llega a la sala de vistas. Con cierta frecuencia la mujer suele encubrir al agresor o lo disculpa para evitar que salga condenado. A ese respecto, la fiscal apunta que "eso es difícil evitar porque realmente la propia mecánica de la violencia de género lleva aparejada una víctima vulnerable a que vuelva o regrese con el agresor. Está muy interrelacionada con él. Si sigue cada uno el papel que tiene que desempeñar en un supuesto de violencia de género lógicamente ella puede tener tendencia a volver con su agresor por miedo, porque crea que ha sido algo episódico en su vida. Realmente desde la Fiscalía eso es difícil de evitar salvo cuando esa persona esté en prisión o haya una orden de protección vigente".

No obstante, y pese a la disculpa de la víctima, desde el Ministerio Público se continúa con la acusación si existen otro tipo de pruebas como los partes médicos o forenses en las que quede acreditada la supuesta agresión. La fiscal puso de manifiesto otra dificultad añadida, como es que este tipo de sucesos suelen acaecer en el ámbito privado "y a veces no hay más pruebas que la propia declaración del agresor y de la víctima".

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