Las obras junto a La Guarde siguen pese a la orden judicial de derribo

  • La Policía ha advertido a los obreros que si hoy continúan irán al calabozo

Comentarios 1

Ni la sentencia judicial ni la orden de Urbanismo de paralizar las obras han impedido que la promotora Jardines de San Bernardo continúe construyendo sin respetar la distancia de 3 metros respecto a la fachada del centro infantil La Guarde, en la calle Cañameros esquina con Leones, en Madre de Dios. La propietaria de la guardería, Mari Paz Quevedo, mostraba ayer su desesperación por el avance de estas obras "que llevan un ritmo frenético desde el pasado miércoles. No han respetado la orden judicial y en lugar de derribar, van a marchas forzadas". Tras más de un año de lucha y con "todos los juicios ganados", la empresa que construye 19 viviendas junto a La Guarde ha hecho caso omiso a la orden de reformar el proyecto y continúa delante con el proyecto, tapando el centro infantil.

De hecho, el propio delegado de Urbanismo, Juan Pedro Crisol anunció este lunes que se notificaría a la empresa el escrito donde se hace constar la determinación judicial. De hecho, tras intentar trasladarlo a la promotora en Sevilla, ayer mismo se notificó a la cuadrilla que trabaja en el lugar la prohibición de continuar adelante. Aún así, los obreros prosiguieron trabajando y agentes de la Policía se trasladaron en la tarde de ayer hasta el lugar, informando a los trabajadores que de continuar con la construcción hoy jueves serán trasladados al calabozo "por desobediencia a la Justicia". Tras quedar suspendida la licencia de obra que se concedió en octubre precisamente al conocer la sentencia, desde Urbanismo se ha tomado cartas en el asunto y hoy mismo se personificarán en los Juzgados para solicitar el precintado de la obra.

No obstante y pese a que habrá que esperar a hoy jueves para comprobar el efecto de estas nuevas medidas, la propietaria de La Guarde reconoció ayer sentirse "totalmente impotente y desesperada por la situación. No puedo trabajar en este estado, pero soy autónoma y tengo que continuar adelante como pueda". Al tiempo que señaló que, si la Administración y la Justicia no actúan de forma contundente, "el bloque continuará para arriba pero conmigo dentro, eso lo tengo claro".

Se da la circunstancia de que los afectados quieren que se actúe con celeridad en este caso "antes de que sea demasiado tarde". De no ser así, podría producirse un cambio en la situación e incluso en el resultado jurídico, ya que la jueza encargada del tema podría determinar que estando ya terminada la construcción de todas las viviendas se causaría menos perjuicio al mantener el bloque e indemnizar a los propietarios de La Guarde. Es decir, podría estimar que es preferible suspender el derribo para que se reduzca el número de afectados en dicho litigio.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios