Cuatro protestas en el Ayuntamiento en contra de la gestión socialista

  • Federico Mayo, Cerrofruto, trabajadores de La Barca y CGT se concentran durante el pleno

La polémica sesión plenaria de ayer no sólo se centró en lo ocurrido dentro del Ayuntamiento sino también en la puerta donde coincidieron hasta tres protestas distintas, a la que se unió la de CGT en el interior del Consistorio. Una vez más, un grupo de vecinos de Cerrofruto reivindicaron al gobierno local el inicio cuanto antes de las obras de sus nuevas viviendas, debido a que las actuales tienen graves carencias y algunos vecinos han tenido, incluso, que ser realojados por el peligro de derrumbe. Así, el presidente de la asociación, Juan Atienza, criticó durante la manifestación que "llevamos ya años arrastrando las mismas promesas y las mismas mentiras, y estamos reivindicando que se cumpla con lo prometido". Se trata de la tercera protesta de estos vecinos que ya asistieron a dos actos públicos de la alcaldesa, Pilar Sánchez, en la zona Sur para exigir estas obras. También en la puerta del Consistorio se concentraron ayer representantes de Federico Mayo que reivindicaron la restitución de las líneas de autobuses 1, 8 y 9. "Hay que esperar más de 40 minutos y la parada más cerca de Federico Mayo está a 500 metros aproximadamente", explicó Julio Morello, presidente vecinal de la barriada. Al tiempo que anunció que ayer hicieron entrega de cerca de un millar de firmas de los vecinos, apoyando esta demanda. "Esperamos que a partir de ahora nos den una reunión, pero sólo a Federico Mayo que somos los afectados", puntualizó el responsable vecinal.

La tercera concentración de ayer estuvo protagonizada por los trabajadores municipales del Ayuntamiento de La Barca, cuyo portavoz explicó "llevamos 7 u 8 meses esperando porque nos prometieron un relación de puestos de trabajo para negociar el convenio pero esto sigue igual. Hemos venido a presentar un escrito de reivindicaciones y le hemos dado un mes de plazo, pero volveremos en el próximo pleno sino hay solución". En concreto, son veinte los empleados afectados, ya que otros 15 que trabajan en La Barca dependen del Consistorio jerezano: "Todos trabajamos en el mismo sitio y unos ganan más que otros, queremos igualarnos. Hay diferencias económicas y, además, las ventajas que tienen con el convenio colectivo de Jerez que es un buen convenio". Por estos motivos, reiteraron que esperarán un mes para que se empiece a atender "nuestras justas demandas" pero advirtieron que no están dispuestos a soportar "está fragante discriminación".

Tres protestas que se completaron con la protagonizada en el interior de la sala de plenos por miembros del sindicato CGT, quienes levantaron carteles en los que podía leerse "Estamos hartos de las represalias de la alcaldesa", a la que denunciaron la pasada semana por "obstrucción de la labor sindical".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios