Las tropas australianas abandonan Iraq

  • El jefe de la Fuerza Aérea australiana, Angus Huston, destaca el "increíble éxito" del Ejército contra Al Qaeda

Australia comenzó hoy el repliegue de sus tropas de combate de Iraq, donde se ha conseguido "un gran e increíble éxito" contra la organización terrorista Al Qaeda, según el jefe de la Fuerza Aérea australiana, Angus Huston.

"El número de incidentes (violentos) ha caído, el número de muertos ha descendido, el número de armas localizadas crece de forma estable y, por supuesto, hay un gran e increíble éxito contra Al Qaeda en Iraq y también un éxito considerable contra las milicias", detalló Huston.

El ministro de Defensa de Australia, Joel Fitzgibbon, manifestó, por su parte, que "el panorama (en Iraq) es bastante bueno actualmente, pero el ambiente es frágil y reversible".

Fitzgibbon dijo, en rueda de prensa, que la retirada marca, sin que se haya perdido ningún soldado en la contienda, el final de la presencia de tropas de combate australianas en Iraq, una promesa lanzada por los laboristas en las elecciones de noviembre pasado.

La operación arrancó esta madrugada, hora australiana, en la base estadounidense de Taillil, en el sur de Iraq, con una sencilla ceremonia de la que no se informó a los medios de comunicación y en la que se arrió la bandera nacional.

Fitzbibbon presentó las imágenes del acto a los periodistas y explicó que las precauciones tomadas responden al hecho de que "el repliegue implica riesgos para las tropas".

El Gobierno del primer ministro australiano, el laborista Kevin Rudd, expuso en enero a Estados Unidos el plan de sacar a las tropas de combate de Iraq a mediados de año con "el menor trastorno posible".

Australia ha tenido hasta 14.000 militares en Iraq, en misiones de 1.500, durante los últimos cinco años y se dedicaron a entrenar a unos 33.000 soldados iraquíes.

El regreso del contingente de combate concluirá oficialmente el 28 de junio y se quedarán en territorio iraquí unos 300 efectivos repartidos entre el cuartel general de las fuerzas australianas y la Embajada de Australia en Bagdad.

Otros 500 militares, con un avión de combate y dos barcos de guerra, permanecerán en Oriente Medio para proteger plataformas de petróleo.

"Nuestras tropas están al límite con los compromisos en Timor Oriental, Afganistán e Irak. Aproximadamente, la mitad de nuestra infantería y caballería participa de alguna manera en estos despliegues", indicó Fitzgibbon para justificar la decisión de salir de Irak.

"No podemos mantener nuestras fuerzas en Iraq cuando hay contingencias potenciales en nuestro propio patio trasero", añadió el ministro.

Señaló que trató el asunto con su homólogo estadounidense, Robert Gates, ayer en Singapur, con motivo de la asistencia de ambos a la conferencia internacional sobre seguridad en Asia-Pacífico, llamada Diálogo Shangri-la.

Australia entró al lado de Estados Unidos en Iraq en marzo de 2003, cuando el conservador John Howard era primer ministro, para derrocar al presidente de ese país, Sadam Husein.

La salida de las tropas de combate de Australia de Iraq no cierra un capitulo de la historia australiana porque quedan pendientes posibles responsabilidades legales.

Howard, que gobernó Australia desde 1996 hasta el año pasado, cuando perdió en las urnas ante el laborista Rudd, dijo que el envío de las tropas fue "una decisión personal" y aseguró sentirse "confundido" por la decisión de su sucesor, porque, si él estuviera aún en el poder, las tropas australianas seguirían en Iraq.

La organización australiana Acción ante la Corte Internacional de Justicia Victoria presentó el viernes pasado una demanda contra Howard por la intervención militar en Irak ante el fiscal jefe de la Corte Penal Internacional (CPI), Luis Moreno Ocampo.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios