"Cocino porque me gusta ver cómo los demás disfrutan de mis platos"

  • María Luisa Fernández de Bobadilla presenta en González Byass su libro de recetas 'Cocina de Familia', fruto de cincuenta años de recopilación de recetas

Más de cincuenta años cocinando con mucho cariño dan para múltiples recetas. Las que ahora están a disposición del público y que son propiedad del tesón y el buen hacer entre cacerolas de María Luisa Fernández de Bobadilla, quien ayer presentó en las Bodegas González Byass su libro 'Cocina de Familia', editado por 'Los Libros de la Musaraña', que contó con la presencia en la mesa del presidente de Loewe, Enrique Loewe Lynch. Una cita a la que acudió buena parte de la sociedad jerezana y de El Puerto.

"Bueno la verdad es que no era mi intención hacer un libro. Pero mi marido siempre me decía que tenía que dejarle las recetas a mis cinco nueras. Me daba mucha pereza hasta que un día me di cuenta de que llevaba razón", cuenta María Luisa, que ni corta ni perezosa se compró un ordenador hace tres años para emprender la empresa. "Mi única intención era pasarlas e imprimirlas para que se las llevaran las mujeres de mis hijos. Pero ellas las recopilaron y me pidieron que pusiera bien las cantidades. Tuve que rehacerlo todo. Y al final, nació este libro".

Y todos los domingos nadie de la familia de María Luisa se resiste a probar los guisos y postres que elabora "con amor, porque si no se hacen así las cosas, no salen. Cocino porque me gusta ver cómo disfrutan los demás con mis platos. Cuando estoy sola hago cualquier cosa, pero cuando viene gente a casa, me esmero". Los nietos se pirran por los postres de la abuela, "les encanta mi tarta de albero y mi helado de fresa". Y los mayores..., "a los mayores les gusta todo, y eso que cuando empecé a cocinar, hace ya más de 50 años, no sabía ni freír un huevo. Pero tuve que aprender. Me gusta y me entretiene. La verdad es que como no sabía cocinar siempre he ido recopilando recetas".

Mujer emprendedora, madre de cinco varones, María Luisa ha viajado por innumerables países y ha trabajado con Loewe en sus tiendas de España y Nueva York. Además, ha colaborado en Japón con los padres jesuitas en sus trabajos en la Procura.

"Cuando tenía que ausentarme una semana de casa dejaba en el congelador toda la comida, con sus etiquetas de los días de la semana, para que la persona que se quedaba en casa cuidando a los niños lo tuviera todo bien previsto", cuenta María Luisa, a sus 79 años, que reconoce que es una "entusiasta" y ha sido "tremendamente feliz en su vida". "Tengo la filosofía de que hay que aceptar las cosas como vienen. Si hay solución mejor, y si no la hay, pues a asumirlo". "Lo cierto -añade- es que no me puedo quejar porque en la vida me ha dado tiempo a hacer de todo, aunque me tuviera que poner a trabajar con 47 años por adversidades de la vida. Pero lo he disfrutrado igual".

A pesar de que de la cocina lo debe saber ya todo, María Luisa asegura que nunca se para de aprender, "porque me divierte investigar en la cocina y enterarme de cosas nuevas". Por el momento no tiene en proyecto una segunda parte de este libro, "no quiero ir con prisas porque este trabajo me ha costado tres años de esfuerzo".

Dice que con este libro no pretende hacer un examen de cocina a sus nueras todos los domingos, "¡no por Dios!, creo que hay que dejar que la gente vaya por libre. Yo a ellas no les obligo a nada y tampoco a que se coman todos mis platos".

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