La Escuela de Escritores convoca con RD un premio para autores noveles

  • El certamen de narrativa Guadalquivir pretende dar una oportunidad a los novelistas que no han publicado nunca · El ganador firmará un contrato con el que su obra entrará en el mercado del libro

Los escritores noveles tienen ahora una oportunidad de salir a los circuitos comerciales gracias al premio de narrativa Guadalquivir que han convocado la Escuela Andaluza de Escritores y RD Editores. El certamen ha despertado gran interés, y en tan sólo una semana ya han recibido más de 70 originales.

El requisito para participar es no haber publicado nada antes de presentarse al concurso. El premio es precisamente ése: la publicación de la obra ganadora y la firma de un contrato de edición por el que el autor galardonado entra en los circuitos comerciales. "No es un premio ciego", asegura Andrés Nadal -director de la Escuela Andaluza de Escritores y miembro del jurado-, "el premio en metálico va en función de la valoración de los lectores. Van a cobrar como profesionales, según los libros que vendan".

El certamen surgió como iniciativa de RD Editores, una empresa que, según Nadal, tenía dificultades para encontrar originales de calidad de autores noveles. "Las editoriales reciben muchos títulos", comenta, "pero no son de calidad". "El problema es la caída del índice de lectura. La gente no entiende los libros de Cervantes o de Shakespeare", se lamenta Pablo Rodríguez Balbontín -otro de los miembros del jurado y profesor de la Escuela de Escritores-, "las editoriales necesitan simplificar, y al final educas al público para leer cosas simples".

El premio de narrativa Guadalquivir pretende romper con esta tendencia hacia la literatura fácil -"la gente debería leer menos a Ruiz Zafón y más a García Márquez", protesta Rodríguez Balbontín- apostando por los nuevos escritores de calidad. "Si de lo que se trata es de tener una nueva generación de literatos", continúa, "hay que dar una oportunidad a los que vienen, algo así como una beca para escritores, y eso son los premios".

En general, ambos miembros del jurado creen los certámenes son la base de la buena literatura, aunque desconfían de los premios con gran dotación económica, porque "resulta inverosímil que una editorial vaya a poner una gran inversión en marketing sin saber qué van a recibir", afirma Rodríguez Balbontín. "En general, los concursos se miden por la calidad del jurado", comenta Nadal, "nosotros hemos querido unir la experiencia de tres autores conocidos con otros que están en contacto con la gente que no ha publicado".

Tanto Andrés Nadal como Pablo Rodríguez Balbontín se dedican profesionalmente a enseñar a hacer literatura a través de la Escuela Andaluza de Escritores, una materia que todavía no está muy desarrollada en España. "Otros países tienen una tradición de escuelas de escritores", afirma Nadal. Rodríguez Balbontín está de acuerdo en que "es muy difícil competir contra la tradición anglosajona. Lo que pasa es que en España hay mucho miedo a que se determine una única manera de escribir, y eso no tiene que pasar, porque no pasa con los conservatorios de música y no pasa con las escuelas de Bellas Artes. La escritura es un arte más, con unas técnicas que hay que aprender."

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