Manuel Pérez Regordán

  • La Academia, hoy

Creo que no ha existido investigador que haya profundizado tanto en la historia de Arcos de la Frontera y de toda la Serranía de Cádiz que este académico recientemente fallecido. Hace poco tiempo que Manuel Pérez Regordán nos dejó y sin embargo en esta Academia echamos de menos toda esa capacidad de este documentado historiador, esa inquieta presencia de un autor fruto de muchas lecturas de libros y documentos rastreados en tantos archivos. Valgan de muestra el Histórico Nacional de Madrid, el Archivo General de Simancas, el del Real Monasterio de Guadalupe, los provinciales de Sevilla y Cádiz y los municipales de Arcos, Jerez, Cádiz, Osuna, y tantos otros.

Hoy, cuando conmemoramos la obra de este Cronista Oficial de la ciudad de Arcos de la Frontera (sé que este título le llenó de orgullo), hemos de reflexionar en toda esta actividad investigadora que supo siempre traernos a esta su casa, la Academia, con la ilusión de quien en el hallazgo histórico encontraba la ocasión de hacernos partícipes de su obra e incluso nos ofrecía la generosidad de la primicia. Siento una honda emoción cuando puedo atestiguar, como en este caso, la entrega y el cariño con que vivió su trayectoria académica.

Cuando el pasado curso el Instituto de Reales Academias de Andalucía escogió a Arcos de la Frontera para celebrar allí la sesión de apertura, esta Real Academia de San Dionisio tuvo en Manuel Pérez Regordán su más valioso representante. Las atenciones tenidas por él hacia el cuerpo académico andaluz se reflejaron en el obsequio de su Guía Histórico-artística de Arcos a los asistentes a la cena de clausura del acto académico.

Porque la Historia de Arcos a través de sus calles, como el nomenclátor de tantas poblaciones de la Sierra gaditana, son un ejemplo de dedicación exhaustiva a pormenorizar datos y a mostrar la fidelidad de las fuentes informativas. También aguzado por la curiosidad enfiló su punto de mira a quienes "se echaron al monte" por Andalucía y camparon sin ley y sin roque. Aquellos bandoleros andaluces cuya fama transcendió en el XIX de tal modo en la Europa romántica. Su obra en cinco volúmenes Bandolerismo andaluz es el anecdotario vivo de aquellos salteadores de caminos, cuyos disparos resonaban por los riscos de la sierra.

También estarán presentes esta noche las Historias y Leyendas de Arcos que ponen de manifiesto la singularidad del alma andaluza creadora de una cultura profunda y siempre viva. O qué decir de un libro Vida y poesía de Diego Ximénez de Ayllón, cuya honra y fama nuestro académico el poeta Antonio Murciano nos recordará hoy "tanto en verso como por espada".

Jerez también ha estado en la labor investigadora del homenajeado y, si no, acerquémonos a la figura del ensamblador Andrés Benítez, por él rescatado del olvido, con el renglón añadido de su labor docente recordada esta noche por Francisco Antonio García Romero, compañero de corporación.

Toda esta obra bibliográfica recogida por Ramón Clavijo Provencio nos marcará la dimensión cultural del académico Manuel Pérez Regordán en el acto público que celebraremos hoy a partir de las ocho y media de la tarde en la Sede Social de la Academia.

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