Un juez concede 702.000 euros para los cuidados de una persona que quedó parapléjica

  • Valora la esperanza de vida de la víctima, un joven temporero rumano que tenía 19 años cuando sufrió el accidente de tráfico

El siniestro tuvo lugar en la AP-7 de Valencia. El siniestro tuvo lugar en la AP-7 de Valencia.

El siniestro tuvo lugar en la AP-7 de Valencia.

Un juez ha concedido una indemnización de 702.642,04 euros para que un joven temporero rumano que quedó parapléjico tras un accidente de tráfico reciba los cuidados de una "tercera persona", decisión en la que el magistrado ha tenido en cuenta la esperanza de vida de la víctima -con 19 años cuando ocurrió el siniestro- y que ha reducido en un 30% la cuantía de la compensación porque en el suceso hubo una concurrencia de culpa del afectado dado que no llevaba puesto el cinturón de seguridad.

El abogado Alejando Marín, del bufete Accidenta abogados, explicó que esta sentencia, dictada en 2016 en por el juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Massamagrell (Valencia) -aunque actualmente continúan reclamándose más cantidades por las ayudas para tratamiento fisioterapéutico-, consagra una de las indemnizaciones "más altas" que se han concedido hasta ahora en concepto de ayuda por "tercera persona", y que viene a completar otra indemnización de 693.880,18 euros que el joven ya recibió en una primera sentencia por las lesiones y secuelas derivadas del accidente, así como de los daños morales, la incapacidad permanente absoluta y la gran invalidez que se le ha reconocido.

El accidente ocurrió el 15 de febrero de 2011 en un ramal de acceso de la carretera V-21 (Valencia-AP-7) con la carretera AP-7, en el término municipal de Puzol (Valencia). En ese punto, un vehículo de alquiler -Hyundai Lantra- que conducía el hermano de la víctima se salió de la calzada por un exceso de velocidad y colisionó contra un talud de piedra y contra la bionda del margen derecho.

El joven rumano viajaba en el asiento trasero izquierdo y "no portaba el cinturón de seguridad" en el momento del accidente, y como consecuencia del siniestro quedó parapléjico, lo que le obligó a trasladarse con sus padres a una vivienda de una localidad de Zaragoza.

El juzgado condenó a la compañía asegurada Avus España, que representa a la entidad aseguradora búlgara OZK Municipal -que tenía asegurado el coche-, a abonar el pago de las indemnizaciones, aunque la cuantía se redujo en un 30% por la "concurrencia de culpa", debido a que este ocupante del vehículo no llevaba puesto el cinturón de seguridad.

De hecho, en la sentencia la juez explica que la gravedad de las lesiones se debió precisamente al hecho que no llevara puesto el cinturón, dado que los otros tres ocupantes que viajaban en el vehículo resultaron ilesos. "Valorando el conjunto de circunstancias concurrentes, solo puede entenderse la gravedad de las lesiones si se parte de que el lesionado no llevaba el cinturón de seguridad, conclusión a la que se llega no sólo por lo expuesto en el propio atestado, incluyendo la manifestación efectuada en su momento por el conductor -que inicialmente reconoció que no lo llevaba-, sino también por el hecho de que los demás ocupantes resultaran ilesos (pues aunque sufrieran alguna contusión, no requirieron asistencia médica), por las manifestaciones de los testigos, no familiares, esto es, los agentes de la Guardia Civil que acudieron al lugar de los hechos, así como las conclusiones emitidas en los informes periciales aportados por la compañía aseguradora", asevera la sentencia.

El abogado Alejandro Marín destacó la importancia de la ayuda por "tercera persona" que ha sido concedida en este caso, dado que el accidentado precisa una ayuda continua y "para el resto de su vida". Así, hay dos personas que están, cada una, seis horas al día, con él, y sus familiares se encargan de él durante el resto de la jornada.

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