Más estornudos esta primavera

  • Los alérgicos sufrirán más este año que en 2017 por el frío invernal

  • Las gramíneas incidirán en Sevilla y Jaén

Los alérgicos al polen se enfrentan a una primavera de intensidad moderada en el centro peninsular y en la zona suroeste, una previsión similar a la que los alergólogos hicieron el año pasado, que acabó siendo más leve por el calor que hizo en abril y mayo. Ésta es la previsión de los responsables del Comité de Aerobiología de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (Seaic), antes de la entrada hoy de la primavera, una estación en la que la sensibilización al polen de gramíneas generará más problemas en Extremadura, Toledo, Ciudad Real, Madrid, Jaén y Sevilla.

En concreto, en Aragón, Castilla y León, Castilla-La Mancha y Madrid la primavera será moderada (con entre 4.000 y 6.000 granos de polen recolectados al día por metro cúbico de aire) y los niveles máximos de polen se registrarán en Toledo, con una previsión de 4.874. En la zona suroeste peninsular se prevén también unos niveles moderados altos: en Extremadura y sobre todo en Sevilla, donde se esperan 5.606 granos por metro cúbico de aire.

En Canarias, la primavera será muy leve (cuando se recogen hasta 2.000 granos), con valores máximos de hasta 500 granos por metro cúbico de aire. En el litoral mediterráneo será leve (cuando las concentraciones son de 2.000 a 4.000 granos), igual que en la cornisa cantábrica.

Por tanto, casi todos los días de la primavera, los alérgicos al polen de gramíneas tendrán síntomas, según el presidente de la Seaic, Joaquín Sastre, ya que por lo general se manifiestan por encima de los 50 granos recolectados. Las previsiones para la primavera del año pasado eran similares, pero hizo mucho calor en abril y mayo y se adelantó la polinización de las plantas y se secaron pronto, por lo que los niveles de polen fueron muy inferiores a lo esperado y de los que se prevén para este año.

Para que los alérgicos sufrieran menos esta primavera, lo ideal sería que lloviera a diario y que la temperatura fuera muy alta, porque así las gramíneas se secarían pronto y no durarían mucho tiempo. Sin embargo, si las temperatura son más suaves la polinización podría durar dos meses y los pacientes tendrían más problemas. Cada vez hay más alérgicos al polen, éste es más agresivo y dura más tiempo, y por eso las previsiones para 2030 son de que uno de cada cuatro españoles lo sea.

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