Andalucía

El comando antifraude se va con un portazo

  • La ex consejera de Empleo se marcha con críticas, y Fernando Francés es el último del goteo de dimisiones

Jesús Candel, 'Spiriman', en una de sus protestas; ésta, en Huelva. Jesús Candel, 'Spiriman', en una de sus protestas; ésta, en Huelva.

Jesús Candel, 'Spiriman', en una de sus protestas; ésta, en Huelva. / Josue Correa

El primero en abandonar fue Alberto García Varela, consejero de Hacienda, propuesto por el PP. No estuvo más de una semana en el cargo, una dolencia cardíaca y unas subidas de tensión se sumaron a los inconvenientes que la administración acarrea para quien llega siendo un profesional exitoso y bien pagado en el sector privado. García Varela es ahora director de EY en Andalucía. El último en marcharse ha sido Fernando Francés, que ha dimitido esta semana como secretario general de Innovación Cultural.

Se ha dado de bruces con los sindicatos y, para qué engañarnos, con un presupuesto escaso. Entre ambas dimisiones, hay 15 altos cargos del nuevo Gobierno de la Junta que también se han marchado, y es que la política, al menos en lo que se refiere a la gestión de la administración, no es la canonjía que muchos pensaban.

Ciudadanos de aluvión

La mayor parte de las dimisiones corresponden al equipo procedente de Ciudadanos, y entre ellos hay dos viceconsejeros, los que fueron de Igualdad y de Empleo. Con salarios que no son tan altos ni están nutridos con tantas prebendas como sostienen las leyendas urbanas y sin un compromiso político fuerte -Ciudadanos es un partido muy joven-, la gestión de la Junta se hace muy cuesta arriba. Otras personas, sin embargo, nunca deberían haber entrado en política; era algo que se venía venir.

La ex viceconsejera de Empleo, Isabel Balbín, dimitió en julio, pero esta semana se ha hecho público un mensaje que ella ha dejado en las redes para sus conocidos y con las que, básicamente, viene a criticar las "injerencias" del PP en la Consejería que aún dirige Rocío Blanco. Unas "marionteas", viene a decir. La explicación, cuanto menos, es pueril, las consejerías no son reinos de taifas de los partidos y en la Junta hay un presidente, Juanma Moreno, que es del PP. Pero es que, además, tal influencia coercitiva no existe, los departamentos de Ciudadanos vienen funcionando sin mayores injerencias políticas del PP, más allá, claro está, de las limitaciones presupuestarias y de las legales.

Los hiperventilados de la lucha contra el fraude

Isabel Balbín era la líder política del llamado comando antifraude, un grupito de funcionarios relacionados con el médico granadino Jesús Candel, de alias Sipiriman,  que entró en la Consejería de Empleo para limpiar el departamento más polémicos de la Junta. Candel, así como Luis Escribano y Manuel Barreda, que llegaron a ser contratados como asesores de la consejera, son los hiperventilados del movimiento anticorrupción, gentes tan pura que su naturaleza inmaculada les llevó a acusar a Ciudadanos y al PP a los pocos días de salir de la Consejería de Empleo. Spiriman ha denunciado esta semana al presidente Juanma Moreno ante la Fiscalía de Granada por una supuesta manipulación de las listas de espera del SAS. Ya pesa sobre él una multa por injurias contra Susana Díaz de 6.480 euros.

Ciudadanos aupó a Isabel Balbín en las redes con un video en el que contaba su participación en la Operación Edu, aquella cruzada de la Udef contra la corrupción en los cursos de formación que acabó diseminada por muchos juzgados andaluces con escasa fortuna, al menos en comparación con lo que el Ministerio del Interior de 2014 anunció: que el fraude era mayor que el de los ERE. Balbín era la segunda funcionaria de la dirección provincial de la Tesorería General de la Seguridad Social en Málaga. La primera era la actual consejera, Rocío Blanco. Balbín denunció los hechos a la Udef, y en la Semana Santa de 2014, la Policia lanzó una oleada de detenciones contra anteriores cargos socialistas.

En la despedida pública, Isabel Balbín, asegura que su marcha se decidió en febrero, como los de los tres del comando antifraude, el último de los cuales, según ella, que era el más importante, no llegó a entrar en la Consejería de Empleo. Uno de sus seguidores ha expuesto como prueba de la supuesta injerencia del PP el que su sucesor, el nuevo viceconsejero, Miguel Ángel García Díaz, estuvo en un cargo de la Seguridad Social cuando la dirigía Tomás Burgos, actual secretario general de Presidencia de la Junta. Sin embargo, García Díaz ya tenía un cargo en la Junta antes de que Juanma Moreno fichase a Burgos, que ha sido uno de los últimos en llegar, junto a Enric Millo.

Quienes conocen la Consejería de Empleo explican que Rocío Blanco y Balbín, a pesar de haber sido compañeras en la Seguridad Social de Málaga, son profesionales muy diferentes. Tanto la una como la otra recibieron la Medalla al Mérito Civil por parte de la policía Nacional por su colaboración en las operaciones contra el fraude. 

Ni siquiera ahora, cuando se cumplen los seis meses de Gobierno de Juanma Moreno, es posible dar por cerrado esta fase de sarampión de los nuevos dirigentes, y aún es posible que la crisis interna de Ciudadanos a nivel nacional termine por provocar más ajustes en el ala naranja de San Telmo.   

   

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