Los complicados pactos municipales bloquean los presupuestos locales

Hasta el día de ayer, sólo Almería y Córdoba habían logrado sacar sus cuentas, pero siguen empantanadas en las grandes ciudades debido a la proliferación de gobiernos débiles

Los alcaldes de Córdoba, Sevilla, Granada y Málaga, en la pasada edición de Fitur.
Los alcaldes de Córdoba, Sevilla, Granada y Málaga, en la pasada edición de Fitur.
Juan M. Marqués Perales Sevilla

10 de febrero 2016 - 05:04

Buena parte de los alcaldes de las capitales andaluzas fueron elegidos en junio por unos plenos que se limitaron a darles el paso en la investidura, pero sin mayor compromiso para el futuro. Fruto de ello es que hasta el lunes, sólo el Ayuntamiento de Almería había aprobado los presupuestos de 2016.

Cuando ha pasado ya un mes, las cuentas siguen empantanadas por falta de acuerdo en Cádiz, Huelva, Málaga, Granada y Jaén. En Sevilla han surgido problemas de última hora con IU mientras que Córdoba, donde gobierna el PSOE con la federación de izquierdas, los llevó ayer a pleno. Esta demora afecta tanto a los alcaldes socialistas que se apoyaron en otros partidos de izquierda como a los populares que salvaron la votación gracias a Ciudadanos. El problema de los presupuesto es la señal más evidente de que muchos de estos acuerdos de investidura están necesitados de otros pactos.

Un ejemplo es Granada. El alcalde José Torres (PP) gobierna en minoría gracias a un acuerdo alcanzado in extremis con Ciudadanos y su líder local, Luis Salvador. Pero los naranjas solicitan ahora la dimisión de la concejal de Urbanismo, Isabel Nieto, al estar imputada en un caso de irregularidades. Si no hubiese acuerdo en las próximas semanas, el ayuntamiento optaría por prorrogar los presupuestos, aunque la situación parece bloqueada: Ciudadanos ni apoya ya al PP ni accede a participar en una moción de censura. A ello contribuye las malas relaciones entre Luis Salvador y su antiguo compañero de partido, Francisco Cuenca. Salvador, ahora diputado, fue senador del PSOE. Torres tampoco es del todo popular en su partido, donde Sebastián Pérez aspira a sucederle.

Un ejemplo de color distinto es el de Cádiz. El alcalde de Podemos, José María González, no se entiende con el PSOE, cuyos concejales fueron fundamentales para impedir el paso a Teófila Martínez. No hay presupuestos, pero tampoco acuerdo. El PSOE decidió no participar del gobierno municipal de Podemos y ahora se ha convertido en un partido más de la oposición al no compartir los criterios del alcalde y, según denuncia, su falta de voluntad para el diálogo. El de Cádiz fue una de las elecciones más polémicas, por cuanto los socialistas tuvieron que elegir entre un futuro alcalde que no les gustaba y una alcaldesa que tampoco.

Jaén está inmersa en una doble crisis. Los concejales de Ciudadanos, que fueron claves en la elección del alcalde popular, Javier Márquez, se encuentran ahora fuera del partido después de que accedieran a subirse el sueldo en contra de la posición que defiende esta formación. No hay cuentas, por ahora, pero los concejales naranjas se pueden convertir en un apoyo no previsto del nuevo alcalde. En Málaga, el regidor Francisco de la Torre, también del PP, tiene problemas para sacar las cuentas con sus aliados de Ciudadanos. Los naranjas han puesto sobre la mesa una tabla de reivindicaciones de 65 puntos. La previsión, no obstante, es que las cuentas puedan estar listas en abril.

En Sevilla, el alcalde Juan Espadas gobierna solo, aunque contó con el apoyo de IU y de Participa Sevilla, un grupo de concejales desligados de Podemos aunque llegaron a las elecciones bajo el mismo movimiento. Espadas quiere aprobar el presupuesto de modo inicial a finales de febrero, aunque Participa Sevilla lo llevará a sus asambleas de distrito mañana para que éstas den su opinión. Además, IU se ha anunciado que no los apoyará. En el caso de Huelva, los problemas del alcalde socialista, Gabriel Cruz, tienen que ver más con la situación financiera del Consistorio que con los acuerdos políticos. Aun así, el PSOE necesita los votos de Ciudadanos para sacarlo adelante. El Ayuntamiento está acogido a la intervención del Ministerio de Hacienda.

Aunque en Marbella fue muy complicado armar un pacto para desalojar al PP, se optó por la formación de un gobierno tripartito, lo que obliga a los partidos a una gestión más comprometida. La ciudad de la Costa del Sol sí ha aprobado el inicial con los votos de PSOE, IU y el grupo de San Pedro de Alcántara.

Donde no ha habido problema es en Algeciras, donde el alcalde popular gobierna con mayoría absoluta. Lo mismo ocurre en Antequera, donde el PP goza de una representación suficiente para aprobar sus cuentas. Lo hizo en el mes de octubre.

En Jerez, su Ayuntamiento logró aprobar los presupuestos de 2015 a finales de año, pero aún no hay visos que un acuerdo para el de 2016. Chiclana, otra de las grandes poblaciones de Cádiz, también prorrogó el presupuesto después de que IU se negase a aprobar una subida del IBI necesaria para cuadrar sus cuentas. El anterior alcalde, Ernesto Marín, acometió una reducción brusca del IBI a las puertas de las elecciones, y el actual, José María Román, intentó cuadrar las cuentas pero no le apoyó el resto de partidos de izquierdas. Lo mismo ocurre en el Ayuntamiento de Motril, donde el PSOE no termina de ponerse de acuerdo con IU.

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