Andalucía

Un mercancías cargado de amoníaco descarrila en la línea Huelva-Zafra

  • El accidente reaviva la bronca política por la conservación de la vía férrea

El descarrilamiento de un tren cargado de amoníaco en la línea Huelva-Zafra a la altura de La Nava obligó a activar ayer el Plan de emergencias de Mercancías Peligrosas al producirse una pequeña fuga, rápidamente controlada por los Bomberos. El incidente se produjo por un desprendimiento de tierras y no provocó daños de importancia, pero sí una tormenta política en torno al grado de conservación de las vías que unen Huelva con Badajoz.

El incidente se produjo a las 3:44 en el punto kilométrico 79,900 de la vía, en el término municipal de La Nava, cuando dos locomotoras del tren, que transportaban 18 vagones de amoníaco de 40 toneladas cada uno, se salieron de la vía. Los dos maquinistas resultaron heridos, pero fueron atendidos en el mismo lugar del accidente. El descarrilamiento tuvo lugar a 4 kilómetros de la población y provocó una pequeña fuga en el tubo de descarga de una de las cisternas, que fue rápidamente controlada por los efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos. El 112 alertó a la Guardia Civil y el Grupo de Emergencias de Andalucía. La vía quedó cortada mientras se actuaba sobre las locomotoras y las cisternas. Mientras tanto, la comunicación de los viajeros de las dos líneas afectadas se hizo por carretera en autobuses.

El suceso reavivó el debate sobre el estado de la línea ferroviaria Huelva-Zafra y la necesidad de ejecutar actuaciones de mantenimiento en ella. El presidente de la Diputación, Ignacio Caraballo, denunció que el accidente "es fruto de la dejadez y del abandono al que tiene sometida a la provincia de Huelva el Gobierno central". Para Caraballo, la falta de inversión por parte del Gobierno en las vías y en los trenes de Huelva "ya no es una cuestión de imagen como venimos denunciando desde la Mesa del Patronato, sino que se ha convertido en un problema de seguridad para los viajeros y los ciudadanos". En este sentido hizo un llamamiento al Gobierno para que Renfe y el presidente de ADIF "nos reciban y entiendan que estamos haciendo un esfuerzo para que se invierta en las vías y en los trenes, ya que no podemos aceptar trenes de segunda, abandonados y rechazados por otras provincias".

Frente a estas acusaciones, la delegada del Gobierno en Andalucía, Carmen Crespo, alegó que el descarrilamiento es un "hecho puntual" producido por un desprendimiento de tierras a causa de las lluvias, por lo que negó que este incidente esté vinculado con el mantenimiento de las vías.

En ese mantenimiento, según la Subdelegación del Gobierno, se han invertido entre 2009 y 2013 más de 12,4 millones de euros. Según especificó en un comunicado, desde 2011 a 2013 las partidas destinadas a actuaciones de mejora de vía e infraestructuras ferroviarias en esta línea ascienden a un total de 1.763.165 de euros, de los cuales 448.500 euros fueron para trabajos de tratamiento y consolidación de trincheras.

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