Andaluzas 22M

Susana busca el número mágico

  • La candidata del PSOE se muestra convencida de obtener la "mayoría amplia". Los candidatos se toman el día de descanso en sus hogares y hacen recuento de kilómetros. Pablo Iglesias se da un baño de realidad en Cádiz y después de masas en Dos Hermanas.

Todas las campañas son iguales, sólo las desalmadas lo son cada una a su manera. La que finalizó anoche pertenece al primer grupo -esto no es Afganistán-, aunque el paseo de Pablo Iglesias por el mercado de abastos de Cádiz añadió unas notas participativas como demostración de que en esta ciudad alumbró la opinión pública en España en 1812. "Vete a Venezuela", le gritaron al líder de Podemos. "A Cuba". "Córtate la coleta". A lo que el bando de las compradoras de pijotas y peros de Podemos contestó del mismo tenor con lindezas tales como "cállate, carajota"; qué pena que las crónicas de la época no hayan reproducido los intercambios de pareceres de los gaditanos que seguían las sesiones de las Cortes desde los balcones circulares del Oratorio de San Felipe Neri en el siglo XIX. Y todas las campañas son iguales porque la entrada en el día de reflexión es parecido: recuento de kilómetros y agenda del día de asueto de los candidatos.

El candidato de IU, Antonio Maíllo, hizo sus cuentas, le salen 8.500 kilómetros recorridos en esta campaña, una distancia suficiente para ir y volver de Moscú, aunque la socialista Susana Díaz suma 12.000 kilómetros, suficientes para llegar a Seúl. Maíllo pasará el día de reflexión de hoy con amistades en Aracena, donde fue profesor antes de dedicarse a la política y donde conserva su plaza de instituto. Susana Díaz tiene pendientes algunas tareas domésticas, y deberá descansar además por su embarazo, aunque si su secretario de Organización, el octogenario Juan Cornejo, la saca del asueto, ahí estará. Teresa Rodríguez, de Podemos, se vuelve a casa, a poner unas cuantas lavadoras pendientes, y Juan Marín, de Ciudadanos, echará el día en Sanlúcar. Juanma Moreno, candidato del PP, saldrá a caminar con unos amigos por la ribera sevillana del Guadalquivir, y por la tarde, marchará a Málaga. Martín de la Herrán, de UPyD, celebrará el cumpleaños de uno de sus hijos. Todos los candidatos son parecidos, ya se ha dicho, esto no es Afganistán, aunque las elecciones de mañana abren un nuevo período político en España que comienza por Andalucía.

Las elecciones del 22-M abrirán un Parlamento en el que pueden estar cinco fuerzas políticas, dos de ellas tan novedosas como que no tenían candidatos antes de su convocatoria, Podemos y Ciudadanos. Un nuevo tiempo en el que no volverán las mayorías absolutas y cuyos gobiernos estarán dirigidos por los líderes que mejores aptitudes guarden para establecer acuerdos de legislatura y alianzas de gobierno.

Susana Díaz se vuelve a ver como presidenta, ayer habló como presidenta y anticipó lo que ocurrirá a partir del domingo. Aclaró que no va a perder "un minuto" en formar Gobierno, adelantó que las urnas establecerán qué pactos pueden formarse y que el Parlamento seguirá sus "pautas". La candidata busca un número mágico, un número de escaños suficientes para gobernar aunque no obtenga una mayoría absoluta de 55 parlamentarios, un número mágico que también depende del equilibrio de fuerzas que haya en la oposición. Pueden ser 45, 47 ó 50, todo lo que sea por encima del medio centenar sería no mágico, sino extasiante para los socialistas. De sus palabras dichas en Córdoba, se deduce que Susana Díaz esperará a conocer el resultado de las urnas para decidir qué alianzas se pueden establecer una vez que se constituya el Parlamento. Es cierto que en ocasiones las urnas hablan claramente; en marzo de 2013 decidieron un pacto de Gobierno de izquierdas frente a la alternancia de un cambio insuficiente del PP. Quizás el resultado de mañana sea igual de claro; si no, comenzará a correr el calendario, el 16 de abril se constituye la Cámara y la elección del presidente del Parlamento dará la primera pista sobre unos pactos que no se cerrarán hasta después de las elecciones generales.

Esto último no significa que el Gobierno será interino. "No voy a esperar ni un minuto, convoqué elecciones para que Andalucía no perdiera un año", dijo en Córdoba. "Cuando hablan las urnas -siguió-, se entiende perfectamente; cuando hay una mayoría de izquierdas, como hace tres años, se vio con claridad, y cuando hablen los andaluces se va a saber con claridad si existe esa mayoría grande, esa victoria amplia que yo anhelo". Por vez primera en la campaña, Susana Díaz hizo alusión a un pacto de izquierdas, aunque fuera mirando al pasado.

Susana Díaz cerró campaña en Sevilla. Como todos los candidatos. Le acompañó el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, que sólo ha estado en dos actos en estos 15 días. La distancia entre ambos parece insalvable. Mariano Rajoy ha participado en seis mítines, y cerró con Juanma Moreno, que si no gana, como indican los sondeos, se llevará para casa muchos puntos de popularidad y el respeto de su partido. Hasta Zoido, alcalde de Sevilla, lo elogió para que todos se enterasen. El presidente del Gobierno ha estado abonando el campo andaluz para las elecciones generales de noviembre, Andalucía mostrará el domingo muchas pistas de cómo será la cita de Rajoy con las urnas. Pablo Iglesias, líder de Podemos, mitineó en el Velódromo de Dos Hermanas con sus dialéctica de caudillo tocado por la poesía, mañana domingo hablarán las urnas, no las encuestas.

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