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tenis

El Club Nazaret pisa fuerte

  • Los jugadores jerezanos cierran en Barcelona una temporada repleta de triunfos

  • La Escuela dirigida por Paco Doña, con escasos medios, lleva años formando a deportistas

El tenis jerezano está de enhorabuena después de que el Club Nazaret se proclamara campeón en categoría cadete la pasada semana de la Yellow Cup en Barcelona. El equipo jerezano consiguió una trabajada y merecida victoria tras derrotar a clubes tan potentes como el Club de Tenis de Valencia en semifinales o el Real Club de Tenis Barcelona 1899 en la final. "Para que nos hagamos una idea, lo que hemos conseguido es como si el Xerez ganara la Copa del Rey de fútbol", decía orgulloso Paco Doña, director de la Escuela de tenis del club. "Nos hemos enfrentado a clubes con infraestructuras increíbles y un presupuesto que quintuplica el nuestro. Con esas cantidades no nos podemos ni siquiera comparar".

La Escuela y el club han conseguido reunir y formar a una generación de tenistas capaces de conseguir una gesta de estas características gracias a muchas horas de trabajo a todos los niveles. "El futuro del tenis español sale de este tipo de torneos. Dentro de nuestras posibilidades es un título súper importante. Somos un club modesto, con pocos medios, pero con ilusión, ganas y trabajo lo hemos podido conseguir", destacaba Doña.

Y es que en la provincia de Cádiz cada vez se está poniendo más difícil conseguir practicar deportes a este tipo de niveles, pues los recursos económicos son cada vez menores. "En Barcelona, por ejemplo, tienen un torneo como el Godó que les hace ganar dinero para invertir en el tenis base y tienen más facilidad para conseguir sponsors. Algunos equipos de allí están firmando a jugadores internacionales". Para este último torneo disputado en tierras catalanas, los jugadores han tenido que costearse de su propio bolsillo el viaje, algo que en otros clubes es impensable. "Mientras ellos, cuando llegan, lo tienen allí todo preparado y los sponsors les pagan la ropa, nosotros tenemos que encorar nuestras raquetas, comprar la ropa y prepararlo todo por nuestra cuenta". De momento, el club sobrevive gracias a las cuotas de la Escuela y el dinero que proporciona el Club Nazaret, pero no es suficiente. "Si somos campeones de Andalucía nos pagan la inscripción, que es un dineral, pero también tenemos gastos en desplazamientos, materiales... y ahí no llegamos".

El tenis es un deporte muy sacrificado y para llegar a conseguir metas importantes hay que trabajar mucho y no es fácil. "A los que llegan a esos niveles nosotros no podemos mantenerlos. Se van a otros clubes. Lo único que podemos hacer es dar todo tipo de facilidades para que cuando ellos vengan se sientan a gusto", detalla el director de la Escuela.

Tampoco reciben ningún tipo de subvención por parte ni de la Federación Española ni de la Andaluza para mejorar el tenis base, mientras que en países como Francia, el gasto es nueve veces mayor que aquí. "En España vivimos de un Dios que se llama Rafa Nadal, pero algún día se acabará. Cuando gana un torneo tenemos a cuatro niños nuevos al día siguiente entrenando porque quieren ser como él, pero eso no es eterno".

A pesar de ser un equipo bastante potente en lo deportivo, el club no puede permitirse participar en todas las competiciones que quisiera debido a la falta de presupuesto. Para la próxima temporada, al club le gustaría participar en el Campeonato de España por equipos, que es una especie de Liga que se juega cada fin de semana en diferentes lugares del país. "Sería lo que nos gustaría, pero los jugadores no pueden costearse ahora mismo un gasto tan grande", afirmaba resignado Doña.

El trabajo y el sacrificio desde la humildad se consigue desde la Escuela, de la que forman parte unos 200 niños y niñas. Cuando van creciendo, los pequeños dan el salto al equipo de competición, que a día de hoy cuenta con unos 60 integrantes en las categorías benjamín, alevín, infantil y cadete. Algunos de ellos, los mejores, pueden optar a conseguir becas en diferentes universidades americanas para poder seguir jugando al tenis a un nivel más profesional mientras estudian. Además, algunos de los tenistas que comenzaron formándose en el Nazaret han logrado dar el salto a grandes clubes, como Pablo Llamas, que trabaja en la escuela de David Ferrer, o Ricardo Ojeda, que el pasado verano logró ganar su primer torneo Challenger en Alemania.

El Club lleva varios años trabajando para mantener a estos futuros tenistas a un gran nivel y sus esfuerzos se ven recompensados en forma de resultados como el Campeonato de Andalucía por equipos en categoría benjamín o el individual sub 9 logrado por el pequeño Manuel Páez. En la Escuela juegan un par de chicas que trabajan formando a los más pequeños, mientras que el equipo de competición tiene tres entrenadores y a 'Chete' González como coordinador.

Los más pequeños juegan al tenis tres días a la semana, mientras que el equipo trabaja cuatro durante tres horas (dos de tenis y una de físico) y cuenta con tenistas de toda la provincia. "Físicamente están hechos unos toros, y eso se nota en las competiciones cuando llegan los partidos importantes".

El tenis en Jerez está más que vivo pero faltan medios. Mientras, en el Club Nazaret siguen trabajando humildemente para seguir formando a futuros tenistas y pasear el nombre de Jerez por todo el país.

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