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Crece la tensión en Buenos Aires

  • Tokio y Madrid se perfilan favoritas, por delante de Estambul, para ser sede de los Juegos de 2020 El 'lobby' por el hotel Hilton, con el aventajado príncipe Felipe, asignatura favorita

Casi nadie duerme esta semana en el Buenos Aires olímpico, sede de una inusual concentración de decisiones clave para el deporte mundial. "Esta vez se han amontonado muchas cosas", dice un influyente miembro del Comité Olímpico Internacional (COI), que hubiese preferido una asamblea menos infartante. "Esto es tremendo", añade un integrante de una de las tres ciudades (Estambul, Tokio y Madrid) que se disputan la sede de los Juegos Olímpicos de 2020. "Se duerme menos que lo justo", apostilla.

No dormir está justificado, porque entre el sábado y el próximo martes los miembros del COI decidirán no sólo la sede de los Juegos de 2020, sino el nombre de su próximo presidente y la configuración futura de los Juegos. Así, la lucha pretende permanecer en el programa olímpico, pero el béisbol y el sóftbol aspiran a regresar. A costa de la lucha, claro.

Entre los candidatos a la presidencia la tensión no es menor, en especial para el alemán Tomas Bach, favorito desde el inicio de la carrera y ahora con problemas debido al apoyo explícito, y prohibido, según las reglas del COI, del poderoso jeque kuwaití Ahmad Al-Sabah. Expectantes, el puertorriqueño Richard Carrión y el singapurense Ser Miang aspiran a aprovechar los votos que el alemán pueda eventualmente perder y forzar una segunda vuelta en la que la sorpresa es posible.

Pero la madre de todas las tensiones habita en los cuarteles generales de Estambul, Tokio y Madrid. La capital japonesa y la española se perfilan como las dos favoritas para ganar la sede de 2020, una carrera en la que Estambul ofrecía "la mejor historia", según coinciden varios miembros del COI, pero a la que los turcos llegan algo desinflados en su recta final.

Todo sucede en el barrio más caro, Puerto Madero, en un hipervigilado hotel Hilton. Afuera, la incipiente primavera porteña ofrece días agradables y noches bastante frescas. Bajo techo, la acción discurre en el lobby del hotel y en las lujosas parrillas cercanas al Río de la Plata, que desde la noche del lunes ven pulular a miembros del COI, asesores, relaciones públicas y conseguidores de votos.

Casi todos tienen algo que pedir y algo que ofrecer. El trabajo de seducción por el voto, que en el caso de 2020 lleva más de dos años, subió a niveles extremos esta semana, con el príncipe Felipe, heredero de la corona española, haciendo lobby por Madrid ya desde el lunes. "Nadie tiene los votos para ganar en primera ronda la elección de 2020. Me sorprendería muchísimo que sucediera lo contrario", dice un miembro del COI.

La temprana presencia del príncipe Felipe, muy elogiado a principios de julio por los miembros del COI tras su presentación en Lausana, es un buen dato para Madrid, ya que los pesos pesados de la política turca y japonesa llegarán el mismo sábado, en un saturado y novedoso puente aéreo entre San Petersburgo y Buenos Aires.

La ciudad rusa será sede de la Cumbre del G-20 mañana jueves y el viernes, una cita que involucra a los principales protagonistas de la cita de Buenos Aires. En Rusia y en Argentina deberán estar Mariano Rajoy, jefe del gobierno español, y sus homólogos turco, Recep Tayyip Erdogan, y japonés, Shinzo Abe. Pero también estará la anfitriona del COI, la argentina Cristina Fernández de Kirchner, así como la brasileña Dilma Rousseff, cuyos Juegos de Río 2016 generan cada vez más recelo y preocupación en el COI.

Con ese ajustado calendario, el sábado 7 de septiembre casi no ofrecerá tiempo para reuniones bilaterales entre los jefes de Estado o de G obierno, ni para que Erdogan, Abe y Rajoy arañen algunos votos. El trabajo se viene haciendo ya desde hace meses, incluso años, y se está rematando esta semana en Buenos Aires. Por eso la tensión sube hora tras hora, por eso nadie duerme en la capital de Argentina desde el pasado lunes.

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