Ciclismo | Titan Desert 2019 Titanes del desierto

  • Los jerezanos Javier Rodríguez Gordillo, presidente del Club Montañero Sierra del Pinar, y Manuel Rodríguez Ramírez compiten con el equipo Alventus Viajes Conil Bikes y el vejeriego Javier Melero en la Titan Desert

Javier Rodríguez Gordillo y Manuel Rodríguez Ramírez son dos jerezanos apasionados del deporte de aventura que en unos días afrontan la Garmin Titan Desert 2019. Amigos desde hace muchos años, ya compartieron experiencias en el Club Montañero Sierra del Pinar -del que Javier es presidente- y siguen unidos por su pasión por la bicicleta de montaña, compiten en el Circuito Provincial de BTT y ahora, junto al vejeriego Javier Melero, se han embarcado en la aventura de la Garmin Titan Desert 2019, prueba por etapas en el desierto de Marruecos que pondrá a prueba su resistencia, tanto física como mental. Formando parte del equipo Alventus Viajes Conil Bikes, el reto es resistir.

Javier Rodríguez está muy ligado a Marruecos por su actividad profesional y es que gestiona y organiza las actividades con bicicleta de la empresa jerezana Alventus Viajes en ese país. "La idea surgió a través de unos clientes, que hiciéramos un equipo para correr la Titan y nos hemos embarcado en esta aventura. Me atrae hacer algo que yo no organice y sí participe" aunque las competiciones que organiza con su empresa y esta Titan "son muy parecidas tanto en terreno como en filosofía, no son igual de competitivas. En la Titan desde el minuto uno hasta que llegas vas a tope y lo que yo organizo está enfocado más a un público de nivel medio, que ande en bicicleta pero que la competición no sea lo máximo; tiene sus tramos de competición pero muy pequeños, no como la Titan que te tiras las 5 o 6 horas que dure la etapa a tope. Esa es la idea y me apetecía mucho participar en algo en lo que yo no tuviera que estar pendiente de la gente y nos hemos apuntado".

Recorrido de la edición de 2019. Recorrido de la edición de 2019.

Recorrido de la edición de 2019.

Dicho y hecho, se forma el equipo Alventus Viajes Conil Bikes "con Manolo Rodríguez y Javi Melero. Manolo es amigo mío de toda la vida, ha venido a pruebas que yo organizo en Marruecos y Javi Melero es el mecánico que llevo a las pruebas de Marruecos. Por encima de todo es un equipo en el que nos llevamos muy bien y creo que está bastante compensado".

Para Manuel Rodríguez, a sus 60 años correr la Titan Desert es "un premio a la jubilación. Tenía muchas ganas de hacerla y ahora que me he prejubilado puedo. Siempre me he dedicado un poco a este tema con Javier, haciendo montañismo y cosas de este tipo y era un reto que teníamos pendiente, ir a la Titan, hacer una prueba de este tipo de resistencia. Me gusta mucho el mountain bike y era una de las asignaturas pendientes, es una prueba que por lo menos una vez la vida tienes que hacerla. Soy un aficionado pero me gusta mucho este tipo de aventuras".

Los tres miembros del equipo compiten habitualmente en el Circuito Provincial de Cádiz -Javier Rodríguez fue campeón en su categoría en 2015- y recientemente han competido en la Algarve Bike Challenge: "Nos movemos en este tipo de eventos pero la Titan es diferente. En este tipo de eventos lo normal son tres días, cuatro como máximo, y esta son seis días, 680 km. Seis etapas con una media de kilometraje alto con el agravante de la temperatura y el viento. He estado hace poco en esa zona con la agencia de Alventus Viajes y hemos tenido tormenta de arena y temperaturas entre 36 y 38 grados, que es lo que nos espera allí".

Imagen de la edición de 2018. Imagen de la edición de 2018.

Imagen de la edición de 2018. / Titandesert.com

Por eso, el equipo de los dos jerezanos y el vejeriego se ha estado preparando a conciencia "con un entrenamiento específico. Como mínimo hay que entrenar en serio casi seis meses, más que nada pensando siempre en este tipo de competición, y luego una serie de cuidados que no tienen nada que ver con el correr aquí en la península. Allí uno de los hándicaps más grandes es que al estar tanto tiempo bajo el sol y con tanto problema de arena surgen pequeños inconvenientes, no lesiones traumáticas pero por ejemplo te salen rozaduras. Uno de los grandes hándicaps que tiene esta carrera más que nada es el ambiente tan hostil, no es tanto la dureza, que ya de por sí es dura porque es una media de más de 100 km diarios, sino las circunstancias en las que compites", explica Javier Rodríguez.

"Lo más duro es la climatología en sí", comenta Manuel Rodríguez, que añade que "el recorrido no es tan duro como son las condiciones. Psicológicamente hay que ir preparado para superar estas cosas: preparación física y preparación psicológica, eso es fundamental. Tener una motivación a la hora de entrenar, tener un objetivo para mantenerte activo porque si entrenas sin objetivos llega un momento en que caes en la monotonía. Estos meses que llevamos preparándonos son un aliciente, en el desierto luchas más con el viento y con el calor pero yo creo que en Jerez con el levante hace más calor todavía... Yo voy muy relajado, es mi primer año y no me lo tomo muy a pecho. Acabo de entrar la categoría Máster 60 y voy a ver si para el año que viene puedo conseguir algo bonito. Estos es tú contra ti mismo, no tiene más historia".

Espectacular imagen de la edición del pasado año. Espectacular imagen de la edición del pasado año.

Espectacular imagen de la edición del pasado año. / titandesert.com

En efecto, el objetivo primordial es disfrutar de la aventura. Javier Rodríguez apunta que "como vamos en equipo queremos acabar con una buena clasificación por equipos y sobre todo pasárnoslo bien; terminar, que ya de por sí de los 700 que corren un número bastante importante se retira por diversos motivos. Salvo la élite, los profesionales como Cadel Evans, el Triqui Beltrán o Roberto Heras, hay un montón de gente conocida en el mundo del ciclismo internacional, esos sí van a por el podio. Luego participa gente muy variopinta como Lobato, comentarista de la Fórmula 1, aficionados al ciclismo que van a terminarla. El motivo fundamental es disfrutar de seis días en bicicleta por el desierto marroquí y acabar la prueba lo mejor posible. Ya luego para acabar mejor clasificado influye mucho que te pierdas, que tengas una avería... En seis días de etapas puedes ir muy bien porque estés muy fuerte y en una de estas te pierdes, no llegas a los puntos de control y te pueden descalificar o perder horas. Es como el Dakar pero sobre dos ruedas, la filosofía es esa".

Manuel Rodríguez también piensa igual: "Es ciclismo de aventura y de competición, hay gente más profesional y aunque nosotros no vayamos compitiendo como ellos es un reto, una carrera de retos personales, de superarte a ti mismo. Es un reto personal y por supuesto para disfrutar del desierto".

Añade Manuel que "a mí lo que me está gustando de esto que a la edad que tenemos no tienes límite ni un techo, puedes demostrarle a la gente que hay todo un campo abierto y no te quedas limitado a competiciones concretas. Es lo que me mueve, llevo un año practicando surf y estoy disfrutando. Tú eres el que te pones tus propios límites, es superación personal. Más que nada es eso. Nos hemos dedicado a la montaña toda la vida y estaba buscando nuevas cosas. Siempre he estado liado con estas cosas de aventuras, hace tres años estuvimos en Perú y de vez en cuando nos marcamos retos distintos. Hace poco estuvimos en la Tabernas Desert, en Almería, de tres días y acabé segundo en mi categoría".

El desierto de Marruecos, marco de la Titan Desert. El desierto de Marruecos, marco de la Titan Desert.

El desierto de Marruecos, marco de la Titan Desert. / titandesert.com

O sea, una prueba de supervivencia en bicicleta: "Se puede decir -explica Javier- que es competición pero con una alta dosis de supervivencia", y en eso radica el atractivo: "Creo que todas estas aventuras tienen tres fases: tienes la fase de la ilusión por acometer la aventura, la preparación de la aventura en sí y entrenarte, los preparativos del viaje; luego está la fase de la competición o de la realización de la aventura propiamente dicha en la que pasas de la euforia de los primeros días al preguntarte qué hago yo aquí, porque a mí me ha pasado no solo con la bicicleta sino en la montaña también: ¿Quién me ha mandado a mí meterme en este fregao? Reventado, tiraba la toalla de momento...; y luego tienes la tercera fase que es cuando acabas, que es ya la satisfacción de haberte superado a ti mismo, de haber superado la prueba y viene la euforia de qué bien lo hemos pasado aunque ya no te acuerdas de los de los malos momentos puntuales y piensas en hacer algo igual o más burro. Esa es la secuencia: diversión al principio, durante la competición desde lo más eufórico hasta dudar de ti mismo, de tu capacidad para estar allí, y luego una vez que acaba vuelve otra vez la euforia de haber finalizado algo y haberte superado a ti mismo".

Manuel Rodríguez subraya que el que resiste, gana: "Está claro. Por ejemplo, en la última etapa de la Tabernas, el tercer día tuvimos mucha agua y de los 200 participantes quedamos solamente 50. Son carreras por descartes, como digo yo: puede haber gente joven que empieza muy bien y después a mitad de carrera se vienen abajo. Es más de aguantar y resistir y estar mentalizado de tu ritmo, tu corazón es el que te manda lo que tienes que hacer. No puedes cebarte con nadie porque tú vas a disfrutar; yo desde luego voy a disfrutar, a vivir la experiencia y por supuesto a llegar al final, a la meta, que es lo que quiero. Me encantaría y es a por lo que voy".

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