Hípica

El ayuntamiento de Jerez insta a Osva Equitación a que abandone las instalaciones del centro ecuestre de Chapín

  • El consistorio reclama una deuda de 180.000 euros en facturas de luz

  • Fernando Osborne, director del centro, dice que "nos la han cobrado de todo el complejo" 

  • Admite que no ha pagado el canon de los tres últimos años, pero nos deben el arreglo del techo del picadero"

Zona de saltos del centro ecuestre de Chapín. Zona de saltos del centro ecuestre de Chapín.

Zona de saltos del centro ecuestre de Chapín. / Pascual

La empresa Osva Equitación SL, que se encarga de la gestión de la extinta escuela municipal, ha recibido una carta del ayuntamiento de Jerez para que abandone las instalaciones del complejo deportivo de Chapín por incumplimiento de contrato, que en principio vinculaba a esta empresa con el consistorio, vía concesión, hasta el año 2034.

Así lo admite su director, Fernando Osborne, que a través de sus abogados ha presentado un recurso del que está a la espera de respuesta. Osborne explica que el ayuntamiento le reclama una cantidad de más de 180.000 euros en concepto de luz, una cifra que “es desorbitada”. Sí reconoce que no ha pagado el canon de los últimos tres años, pero el problema, según relata, viene de lejos.

“El ayuntamiento sacó a concurso la escuela municipal, presenté mi proyecto y nos lo concedieron. Nos tuvimos que hacer cargo de una serie de mejoras en las instalaciones, que presentaban un estado de casi abandono. Además, entre que se nos aprobó la concesión y nuestra entrada, se voló el techo del picadero, que tuvimos que arreglar nosotros y que nos costó 26.000 euros. Nosotros entendemos que ese cargo corresponde al ayuntamiento, ya que sucedió antes de nuestra entrada. Tuvimos varias reuniones y acordamos compensarlo en los pagos del canon -unos 13.000 euros más gastos- siguientes. Además, pagamos por adelantado dos años. Cuál es nuestra sorpresa cuando nos siguen enviando los recibos”.

Ante esta situación, Osborne decide “no pagar más” en tanto en cuanto “no nos compensaran los gastos que tuvimos por arreglar el techo”. A partir de ahí, los problemas fueron a más. “La convivencia es imposible y ha ido a peor. En 2018, con la capitalidad europea del caballo, organizamos hasta 40 pruebas, entre ellas un campeonato de Andalucía de doma clásica. Pues colocaron a un vigilante en la puerta que tenía orden de Paco Camas de no dejarme entrar, cuando era el organizador. Luego, venía a entregar las medallas. Es patético”.

Otra vista del centro ecuestre, con Chapín al fondo. Otra vista del centro ecuestre, con Chapín al fondo.

Otra vista del centro ecuestre, con Chapín al fondo. / Pascual

Fernando Osborne tiene claras dos cosas: “Nos vamos a ir, porque no aguantamos más esta situación. Entre la pandemia y esto ha sido la puntilla. Además, el ayuntamiento tiene mucha prisa por que nos vayamos. En una reunión hace dos años ya me preguntaron cuáles eran mis intenciones de seguir o no. Hombre, si estoy organizando hasta 40 campeonatos, mucha intención de irme no habría. Y voy a pagar los tres años que tenemos pendientes, pero ni mucho menos esos 180.000 euros de luz que dicen que debemos”.

La cantidad sola asusta, aunque apunta que ha contratado a un perito para que valore los puntos de luz: “Nos dice que como mucho son unos 17.000 euros. Pero ellos se basan en los tres contadores que hay. Estamos conectados al de Chapín, al del Palacio y al de la Pradera y nos han cobrado la luz de todo el complejo”.

El golpe definitivo, al margen del contencioso, llega con el coronavirus. “Fuimos los primeros en cerrar y los últimos en abrir. De 180 niños que teníamos, ahora sólo hay unos cincuenta. Además, los clientes tampoco podían venir a pasear los caballos de la mano porque enseguida llamaba alguien a la Policía. Entre una cosa y otra, los ingresos han bajado unos 13.000 euros al mes”.

Osborne ignora qué futuro deparará a las instalaciones, “que hemos adecentado nosotros todos estos años”, aunque cree que el ayuntamiento le va a dar un uso distinto: “Van con prisas, lo que quieren es echarnos de aquí y que nos vayamos cuanto antes. Ni me dejan sacar las cosas que son mías y que estoy intentando vender para lograr dinero”.

Osva Equitación emplea en estos momentos a cuatro trabajadores en el centro ecuestre y tiene a otros dos trabajadores en situación de ERTE.

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