Fútbol l Regional Preferente

"Tengo la cara inflamada y no sé si la nariz quedará en su sitio"

  • El colegiado Ruiz Reguera, que sufrió la agresión de Wi el pasado sábado, sufre fractura de los huesos propios, rotura de dos dientes y un esguince cervical

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Miguel Ángel Ruiz Reguera no olvidará nunca la fecha del 4 de octubre de 2008. El jugador del Atlético Zabal Wi le propinó un puñetazo pasada la media hora tras ser expulsado por el colegiado jerezano, que ayer visitó, por tercera vez en tres días, el Hospital.

La brutal agresión ha tenido como daños visibles a la vista una fractura de los huesos propios de la nariz, la perdida de dos dientes y un esguince cervical. Con todo, los daños morales no se quedan atrás. El árbitro jerezano tenía ayer -tres días después de sufrir la agresión- la moral por los suelos y con la idea de abandonar el arbitraje, labor que cataloga de puro "hobby". "Tengo el lado izquierdo de la cara totalmente inflamado, no puedo comer" comentaba nada más salir del Hospital tras ser visto por el otorrino. "Me ha comentado que hasta dentro de 3 ó 4 meses no se sabrá si la nariz queda bien o algo doblada" dando a entender que igual debe pasar por cirugía.

A día de ayer, el jugador del Zabal no se había puesto en contacto con Ruiz Reguera para excusarse. "Tan sólo me ha llamado el club, interesándose por mi estado y diciéndome que este jugador ya no pertenece al Zabal. También me han dicho que era reincidente", relataba ayer el colegiado. De cualquier forma, a Wi le caerá un buen 'paquete' y todo apunta a que por este año se puede ir despidiendo del fútbol.

El partido transcurría normal: "Iba 0-1, el público perfecto y el equipo local algo protestón". Nada que indujera a pensar el cariz que iba a tomar el choque. "Este señor tenía ya una amonestación con anterioridad, pité una falta a su favor, pidió barrera y antes de que pitara sacó antes de tiempo, lo que conlleva a la segunda amonestación. Se formó un tumulto de personas a mi alrededor y a partir de ahí ya no sé cómo llegó hasta mí y me dio ese puñetazo".

El árbitro, de 24 años y visiblemente afectado, asegura que "mañana -por hoy- tengo que ir al médico de cabecera para que me dé la baja. Tengo un trabajo de cara al público y en estas condiciones no puedo trabajar", apuntaba. Y es que la agresión del jugador del Zabal le va a pasar factura tanto económica como moralmente.

Así las cosas, Miguel Ángel Ruiz Reguera ha decidido ir a por todas. En cuanto salió de las dependencias deportivas linenses se dirigió a la comisaría de la Policía Nacional de La Línea para denunciar al jugador, al que se le puede caer el pelo. La causa tomará tanto la vía deportiva como la penal y Ruiz Reguera lo tiene claro: "No se le debería permitir ni la entrada a un estadio de fútbol. Hoy está como jugador, mañana como aficionado, y a saber lo que es capaz de hacer con tres copas de más" porque esa es otra, "en estos campos se vende alcohol aunque esté prohibido".

En la redacción del acta no salen bien parados otros jugadores del Atlético Zabal que, una vez sufrida la agresión, "fueron comentando que me tenía que haber dado más fuerte y que me lo merecía. Están todos identificados", señaló el colegiado.

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