la consulta del especialista

La edad no es un problema

  • Estadísticas. En España hay alrededor de cien mil personas que tienen 100 años o más Prótesis. Entre el 1 y el 3% de los mayores de 65 años van a necesitarla de cadera o rodilla

Robert Marchand sostiene un ramo de flores tras batir su propio récord de la hora de ciclismo a sus 105 años.

Robert Marchand sostiene un ramo de flores tras batir su propio récord de la hora de ciclismo a sus 105 años. / oand volat(efe

El francés Robert Marchand se ha convertido en el deportista más longevo en recorrer 22,547 kilómetros en una hora. Este galo de 105 años de edad le ha devuelto al ciclismo, en una sola hora, todo aquello que quizá un día perdió. Y es que si antes era inconcebible y épico que alguien se aventurara a realizar un Tour de Francia, aún continúa siendo inconcebible que un ser humano, como cualquiera de nosotros, supere la centena de años y realice una hora de esfuerzo sobre una bicicleta. Y mucho más aún si pensamos que en ese tiempo se ha desplazado hasta 22,547 kilómetros.

Él se define simplemente como un "tipo normal", pero cuando la esperanza de vida de la población mundial se queda en unos 71 años, no se le puede dar la razón. Fue campeón de Francia en gimnasia, a la vez que intentó llegar al profesionalismo como ciclista (se lo negaron por ser demasiado bajito). También fue bombero en París y hasta criador de pollos en Venezuela o leñador en Canadá.

Una vida cuyo broche de oro lo ha puesto con el récord del mundo de la hora para personas de su edad. Una hazaña que ha tenido lugar en el velódromo de Saint-Quentin-en-Yvelines (cerca de París), el mismo lugar en el que hace dos años batió el récord de la hora para mayores de 100 años con 26,927 kilómetros recorridos. Cuando se le pregunta cuál es el secreto de su edad, él contesta que es una persona que se cuida. Nunca ha fumado ni bebido alcohol, hace ejercicio con frecuencia, come poca carne y, sobre todo, es un gran lector para que su cerebro no se atrofie.

Ancianos

Según el INE (Instituto Nacional de Estadística), se considera al paciente anciano a aquel mayor de 65 años, sin embargo, clasifica en tres grupos en función de la edad: entre 65-74 años, 75-84 años y por encima de 85 años, siendo este definido como paciente muy anciano. El segmento poblacional que más va a ver incrementado su número en los próximos años es el de mayores de 85 años. En España, suponen el 17 % de la población y el 70% del gasto farmacéutico.

En Europa hay alrededor de 15 millones de personas mayores de 80 años, y se estima que entre el 1 y el 3% de las personas mayores de 65 años en la actualidad van a necesitar una prótesis de cadera o rodilla para aliviar el dolor y la discapacidad. En la actualidad, el 14.2 por 10.000 personas de edad comprendida entre 80 y 84 años requerirá una artroplastia; el 9,7 de cada 10.000 entre 85 y 89 años y el 4.9 por cada 10.000 personas de más de 90 años precisará una artroplastia total de sustitución. Estas cifras en el futuro van a incrementarse con toda seguridad. En España hay alrededor de 10.000 personas que tienen 100 años o más.

Artrosis

La artrosis es la forma de discapacidad que afecta a las articulaciones más frecuente sobre todo cuando afecta a cadera y rodilla. Puede afectar a 1 de cada 5 personas que se encuentren en estas edades, llegando a invalidar al 10% de la población que la padece. Por orden de frecuencia, las articulaciones de las manos, las de la columna vertebral, la rodilla, la cadera y la del primer dedo del pie.

El paciente no puede realizar sus actividades de la vida cotidiana como puede ser su aseo personal, realizar ejercicio físico o simplemente ponerse unos calcetines. A veces la causa de esa discapacidad es el dolor, otras veces es debida al estrechamiento de las superficies articulares o al mal alineamiento de una extremidad como ocurre en la gonartrosis severa, donde las rodillas, literalmente se tuercen hacia afuera; otras veces por la debilidad muscular asociada a la artrosis que puede provocar cierto grado de inestabilidad.

Tratamiento de la artrosis

Los objetivos en el tratamiento de la artrosis son:

1.- Aliviar el dolor.

2.- Mejorar la capacidad funcional.

3.- Evitar la progresión de la enfermedad.

Lo primero a la hora de prescribir un tratamiento es:

-¿Cómo es el paciente?: la edad, enfermedades asociadas y la medicación actual que toma.

-¿Cómo es la artrosis?: hay que valorar el grado de incapacidad, los tratamientos previos administrados, su eficacia y valorar el estadío radiológico de la enfermedad.

Ácido hialurónico

Es la introducción de ácido hialurónico (AH) en aquellas articulaciones en las que, ya sea por etiología degenerativa, secundaria a un proceso traumático o idiopática, la articulación es dolorosa y con un envejecimiento prematuro, mediante la introducción de AH o sus derivados dentro de la articulación. El ácido hialurónico es el encargado de nutrir y lubricar la articulación.

En condiciones normales, el líquido sinovial actúa absorbiendo los choques e impactos de las articulaciones además de ser el lubricante que permita un mejor deslizamiento de los extremos óseos que forman una articulación. Sin embargo, en situaciones o estadíos iniciales o avanzados de la artrosis o del deterioro del cartílago, el ácido hialurónico endógeno se degrada lo que provoca una alteración en las propiedades de viscosidad de dicho liquido sinovial, que actúa como un filtro contra las partículas o moléculas que puedan ser agresivas dentro de la articulación. El ácido hialurónico es un lubricante inteligente. Su estructura y peso molecular le da una alta viscosidad ideal para lubricar las articulaciones en toda la superficie del cartílago. Además, puede cambiar la viscosidad dependiendo de la carga que la articulación tiene que soportar. Es decir, a mayor carga aumenta la viscosidad para garantizar la óptima lubricación en cualquier momento. Todo esto contribuye a que disminuya el dolor, mejora la fricción y la función articular.

Se sabe que en la artrosis, hay un descenso del ácido hialurónico, por lo que su reemplazo o introducción de AH exógeno puede asociarse a una mejoría de la sintomatología. Su vida media dentro de la articulación varía entre 24 horas y 2 semanas. Entre sus potenciales ventajas:

-Disminuye la fricción de la articulación, estabilizándola.

-Barrera biomecánica por su viscoelasticidad.

- Efecto antiinflamatorio.

-Efecto analgésico.

-Modula el comportamiento celular dentro de la articulación.

El número de infiltraciones va a variar dependiendo del tipo de fármaco a administrar.

Los hay que son 3 infiltraciones, espaciadas cada una durante 7 días, a otras que son 5 con la misma periodicidad.

Los de mayor concentración son infiltrados cada año, pero puede adelantarse la administración cada 6 meses, dependiendo de la gravedad del caso.

Inicio del tratamiento

Es una pregunta que cada médico debe responder, dependiendo de cada paciente, ya que personalizar el tratamiento es la clave del buen resultado. Sin embargo, hay una serie de factores predoctores de buen resultado tras la infiltración con AH y son:

-Pacientes menores de 65 años.

-Dolor moderado/severo.

-Inflamación articular moderada/severa.

-Pinzamiento del espacio articular moderado.

-Escasa condrocalcinosis (calcificación de los meniscos).

Esos condicionantes son los que asocian una mejor respuesta al tratamiento con AH.

Plasma rico en factores de crecimiento

Tiene varias propiedades entre las que destacan:

-Pegamento biológico

-Coagulación y hemostasis

-Cicatrización de tejidos

-Apoyo para la migración de células madre

-Restauración del ácido hialurónico intraarticular

-Equilibra la angioneogénesis de la articulación, reduciendo la inflamación.

-Antiinflamatorio

-Antibacteriano

-Analgésico

Se pueden asociar secuencialmente en el tiempo ambos tratamientos para retrasar el envejecimiento articular.

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