La holandesa Marion en su mundo cartujano
Una extranjera que vive en El Palmar presume de caballo español en el exigente concurso de la Real Escuela. Su objetivo, "participar, aunque suene a tópico".
Un holandés nunca dice que practica doma clásica para referirse a esta disciplina ecuestre. "Jaja, eso suena muy antiguo. Sólo se dice hago doma, es suficiente". El país que cría a los mejores caballos de deporte del momento se toma la libertad lingüística de dejar a medias una palabra porque sencillamente le sobra. En Holanda la doma, la doma clásica, está incrustada en la cultura popular como los campos de tulipanes o como la habitación de Van Gohg. Cada año, el resto de países del entorno se reparte las migajas de la cabaña ganadera equina. Los mejores ejemplares se quedan en los Países Bajos; de allí sólo sale lo que sobra. Y lo que sobra en Holanda o en Alemania se coloca fácilmente en mercados como el español, el italiano o el portugués.
En España, la cría sigue otros derroteros. El buen ganadero de Pura Raza Española lo vende todo, incluidos sus más preciados sementales. Marion Dragtstra (Holanda, 35 años) comenzó a hacer doma a los siete años con caballos holandeses hasta que conoció al caballo español.
Esto ocurrió en Alicante, donde recaló después de una etapa en Japón al frente de un espectáculo ecuestre con caballos frisones. Han pasado ocho años desde que Marion tuvo su primer acercamiento a un PRE y parece que ha pasado toda una vida. En Cortijo Mangueta, en El Palmar (Vejer, Cádiz), vive Dragtstra con diez caballos. El último en llegar ha sido 'Gitano LXX', un cartujano que compró hace unos meses y que se ha convertido en el pilar de su pequeña ganadería. "Es que el caballo español, mejor dicho, el caballo cartujano, es el animal más bello y noble del mundo. Es el mejor caballo del mundo".
-Que esto lo diga una holandesa suena raro. ¿No hubo ningún caballo holandés que la conquistara?
-No es lo mismo. Claro que sí, en Holanda montaba caballos frisones y holandeses con mucha sangre, muy potentes e ingobernables, pero el caballo español es otra cosa. El caballo cartujano se comporta como un señorito. Es noble, bello, precoz y siempre está de buen humor. Es imposible estar enfadada con un cartujano. Es el mejor caballo del mundo.
-El presidente del jurado de su prueba, Enrique Guerrero, fue ayer muy injusto con su interpretación ecuestre en Clásica 2. La ha expulsado sin más en la primera parte de la reprise, ¿Qué ha pasado?
-No sé, es la primera vez que me sucede algo así. Me ha dicho que me falta entrenamiento. Creo que no le he gustado.
-No se puede eliminar a un jugador porque no llegue al nivel exigido, ya lo hará la propia clasificación. Estaba haciendo una reprise floja pero correcta…
-Ha sido una pena porque yo sólo quería estar aquí en la Real Escuela, participar con mi caballo cartujano en este sitio tan bello. Desde muy pequeña ha sido mi sueño estar aquí, haciendo lo que estaba haciendo ayer, aunque no fuera perfecto, pero no ha podido ser. No pasa nada, yo estoy feliz porque mi caballo me devuelve la sonrisa.
-¿Estaba nerviosa?
-Oh, no. Estoy acostumbrada a la competición, no es esto. Es cierto que al caballo le falta entrenar, ha sido eso, lo que pasa es que es raro que te hagan parar durante la prueba para decírtelo.
-¿Cuál era su objetivo dentro de este concurso nacional de doma de tres estrellas?
-Básicamente, competir en Jerez con mi caballo cartujano. Ese era mi objetivo y lo he conseguido, aunque hoy (ayer para el lector) no he podido puntuar.
-Supongo que su caballo no está en venta…
-Supones bien. No, no lo está.
También te puede interesar
Lo último