Los secretos del 'putt' de Kaymer
golf Ryder Cup
El alemán narra los momentos previos a conseguir el punto definitivo para Europa, los consejos de su compatriota Langer y del capitán Olazábal · "Un hundimiento épico y sin disculpa", crítica a los locales
Sentir la presencia de Bernhard Langer, escuchar el ruego motivador de José María Olazábal y mantener la sangre fría en el putt más importante de su carrera transformaron al alemán Martin Kaymer de golfista relegado a héroe europeo de la Copa Ryder.
El ex número uno del mundo, autor del decisivo punto 14 con el que Europa defendió el título del prestigioso torneo tras una histórica remontada ante Estados Unidos, había sido utilizado por Olazábal, capitán del equipo, sólo una vez en los primeros dos días, algo que el alemán se tomó como una motivación. En las horas previas antes de afrontar la ardua tarea, el jugador de 27 años se encontró con su compatriota Bernhard Langer, icono del golf en su país. "Bernhard me ayudó muchísimo sólo con su presencia", contó el ganador del PGA en 2010. "No creo que sin él hubiera entrado con la misma actitud en el primer tee".
Dieciocho hoyos después, Kaymer no cabía en sí tras el milagro de Medinah. Extasiado por su decisivo putt, saltó sobre Sergio García y corrió con una bandera alemana por el green. "Esta victoria significa mucho para mí. Quizás incluso más que mi triunfo en un major", aseguró el germano tras el dramático final.
Olazábal lloraba sin consuelo. Nunca antes un equipo continental había conseguido en Estados Unidos recuperar el último día una desventaja de 10-6 (el resultado final fue 13,5-14,5 para los visitantes). "Un hundimiento épico y sin disculpa", escribió ayer el Chicago Tribune. Gracias a Kaymer, que ya estuvo en la victoria de 2010 en Gales, el trofeo dorado se quedará en Europa al menos hasta la edición 40 de la Ryder dentro de dos años en Gleneagles, en Escocia.
Los europeos parecieron otros en los 12 duelos individuales. Al contrario que en los enfrentamientos por parejas en los primeros dos días, mostraron corazón, valor y convicción en su juego.
Tras las victorias de Donald, Poulter, McIlroy, Rose, Lawrie, Westwood y García, los defensores del título mandaban 12-13. Dufner igualó, pero a los europeos les bastaba un punto. Además de Kaymer, sólo Francesco Molinari (que se enfrentaba a Woods) seguía en juego. Todos los ojos miraban al alemán, que en el penúltimo match se medía a Steve Stricker. "José María se me acercó en el 16 y me dijo que necesitábamos mi punto, tenía que lograrlo, daba igual cómo", contó Kaymer. Pero tras sólo nueve hoyos, el jugador germano había notado ya que ese día "había algo en el aire".
"Ya no había tanto ruido. Los marcadores pintaban bien y conforme había más azul en la pizarra me prometí que me llevaría esto para casa a Europa", dijo.
Y así lo hizo. En el último hoyo contuvo los nervios y convirtió con frialdad un putt a dos metros de distancia que fue decisivo. Woods y compañía quedaron destrozados tras el "impactante final" (según descripción del Boston Globe). "El equipo no ha conseguido ganar la copa. Tenemos que vivir con eso. Felicidades a Europa. Han jugado fantásticamente", señaló Woods.
El capitán de Estados Unidos, Davis Love III, fue duro consigo mismo: "Este duelo me perseguirá durante mucho tiempo". Olazábal dedicó el triunfo a Severiano Ballesteros, amigo y héroe español de la Ryder, muerto el año pasado por cáncer. "Este título es para él", dijo con voz trémula antes de romper en llanto.
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