Los 27 aprueban la firma del acuerdo comercial con Mercosur tras 26 años de negociaciones

Los países dan el aval definitivo pese a las oposición de Francia y los agricultores europeos, lo que posibilitará la rúbrica del pacto en los próximos días

Los 27 dan luz verde a la firma del acuerdo comercial con Mercosur pese a las protestas agrícolas

Protestas de agricultores en Francia
Protestas de agricultores en Francia / Christophe Petit / Efe
Redacción Andalucía

09 de enero 2026 - 13:55

Los Veintisiete han dado este viernes luz verde a la firma del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur, integrado por Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay. La decisión se ha adoptado por mayoría cualificada y se ha formalizado ya. La firma se ha anunciado para el 17 de enero en Asunción (Paraguay).

El visto bueno de los Estados miembro se ha producido en una reunión a nivel de embajadores en Bruselas, pese al rechazo frontal de países como Francia y Hungría. Durante la misma sesión, los representantes aprobaron formalmente las salvaguardas negociadas en diciembre de 2024 para reforzar la protección del sector agroalimentario europeo.

La firma del acuerdo llega así tras 26 años de negociaciones y más de un año después de que se anunciara el fin de las conversaciones entre la Comisión Europea —que representa a los 27 en política comercial— y los países de Mercosur en diciembre de 2024. Hubo un primer intento de firma el pasado mes de diciembre, cuando el presidente de Francia, Emmanuel Macron, y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, frustraron la rúbrica para exigir más medidas de apoyo para los agricultores europeos.

El viraje de Italia y la presión creciente de los agricultores

Francia ha liderado un grupo de países de la UE —Polonia, Hungría, Austria y, hasta hace poco, Italia— para lograr una minoría de bloqueo, objetivo que había conseguido hasta el momento. Sin embargo, Roma ha dado un giro inesperado a última hora y parece dispuesta a unirse al bando favorable al acuerdo, junto a Alemania, Países Bajos, los países escandinavos y España.

Este cambio de postura se produce en un contexto de presión creciente de los productores agrícolas, que se han echado a la calle en diversos países europeos para exigir que el pacto no se ejecute. Las protestas reflejan el temor de numerosos sectores ante el potencial impacto negativo del incremento de importaciones procedentes de los cuatro países latinoamericanos. En el caso de España, el ministro de Agricultura español, Luis Planas, ha reiterado en numerosas ocasiones que el acuerdo comercial genera más oportunidades que amenazas para la agricultura española, sobre todo para productos como el aceite de oliva o el vino. Sin embargo, otros sectores, como la ganadería, el azúcar o el arroz, podrían salir perjudicados por la mayor competencia.

Las salvaguardas se endurecen para proteger productos sensibles

Los embajadores de los Veintisiete aprobaron este viernes cambios respecto a las salvaguardas ante el potencial impacto negativo del incremento de importaciones.

Inicialmente, Bruselas y los gobiernos querían que el umbral fuera del 10%, mientras que la Eurocámara apostaba por un margen más estricto, del 5%. Finalmente lo dejaron en el 8%, cifra que este viernes ha sido rebajada definitivamente al 5%.

De ese modo, el Ejecutivo comunitario tendrá que iniciar una investigación si se produce un aumento en las importaciones de los artículos sensibles del 5% en comparación con la media de los tres años anteriores. También deberá hacerlo si el precio de dichas importaciones es al menos un 5% inferior al del producto europeo comparable.

En la lista de productos sensibles figuran alimentos como el pollo, la ternera, los huevos, los cítricos y el azúcar. En el caso de que la Comisión determine que se está produciendo un daño a los productores europeos, se podrían suspender las ventajas comerciales para estas importaciones de manera temporal. Este mecanismo de protección busca ofrecer garantías al sector agrícola europeo ante la apertura comercial.

Próximos pasos: ratificación en el Parlamento Europeo

El expediente de las salvaguardas se remitirá ahora al Parlamento Europeo, que debe validar el acuerdo en primera lectura antes de su validación definitiva por el Consejo de la UE. La votación en la Eurocámara se espera para las próximas semanas, y su resultado -que es incierto- determinará si el acuerdo puede entrar en vigor de manera provisional.

Una vez firmado el acuerdo por Von der Leyen y Costa, la parte comercial del pacto podrá aplicarse provisionalmente mientras se completa el proceso de ratificación en todos los parlamentos nacionales de los Estados miembro. Este procedimiento puede prolongarse durante meses o incluso años, como ocurrió con otros tratados comerciales de la UE. Mientras tanto, la aplicación provisional permitirá que comiencen a aplicarse las reducciones arancelarias y las facilidades comerciales previstas en el texto.

¿Qué es el acuerdo UE-Mercosur?

El acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur constituye uno de los mayores tratados de libre comercio jamás negociados por Bruselas. El Mercosur es un bloque económico sudamericano fundado en 1991 que agrupa a Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay, países que suman un mercado de más de 260 millones de habitantes. El tratado busca eliminar la mayoría de los aranceles entre ambas regiones, facilitando el comercio de bienes y servicios.

Desde la perspectiva europea, el acuerdo abre oportunidades para exportar productos industriales, tecnología, servicios financieros y alimentos procesados. Por su parte, los países del Mercosur esperan aumentar sus exportaciones de materias primas agrícolas, carne, azúcar y otros productos del sector primario. El tratado también incluye capítulos sobre protección de inversiones, contratación pública, propiedad intelectual y desarrollo sostenible, aunque estos últimos aspectos han sido objeto de críticas por parte de organizaciones medioambientales.

¿Por qué Francia se opone al acuerdo con Mercosur?

Francia ha sido el principal opositor al acuerdo comercial con Mercosur desde el inicio de las negociaciones finales. El gobierno francés argumenta que el tratado pone en riesgo la agricultura francesa y europea al permitir la entrada de productos que no cumplen los mismos estándares de calidad, medioambientales y sanitarios que se exigen a los productores comunitarios. París sostiene que los agricultores franceses no pueden competir en igualdad de condiciones con las importaciones sudamericanas, especialmente en sectores como la carne de vacuno y las aves de corral.

Además, Francia ha planteado objeciones relacionadas con la deforestación del Amazonas y el uso de pesticidas prohibidos en la UE. El presidente Emmanuel Macron ha defendido que cualquier acuerdo comercial debe incluir cláusulas vinculantes sobre el cumplimiento del Acuerdo de París sobre el clima.

¿Qué productos españoles se beneficiarán del tratado y cuáles pueden salir perjudicados?

Según el Ministerio de Agricultura español, el acuerdo con Mercosur ofrece importantes oportunidades para varios sectores productivos españoles. El aceite de oliva, el vino y los productos lácteos como el queso figuran entre los principales beneficiados. El tratado prevé la eliminación de aranceles que actualmente encarecen estos productos en el mercado sudamericano, lo que podría impulsar significativamente las exportaciones españolas a la región.

El sector del aceite de oliva, en particular, espera un incremento considerable de sus ventas, ya que los países del Mercosur aplican actualmente aranceles elevados a este producto. Lo mismo ocurre con el vino español, que compite en desventaja con productores locales argentinos y chilenos. Sin embargo, sectores como la ganadería bovina, el arroz y el azúcar (los tres importantes en Andalucía) podrían enfrentar mayor competencia debido al aumento de importaciones desde Sudamérica, donde los costes de producción son significativamente inferiores.

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