Economía

El IAT se encomienda al exterior para crecer un 12%, hasta los 10 millones

  • El centro tecnológico andaluz no espera que el mercado nacional se reactive hasta 2016

2014 fue el año del 25 aniversario del Instituto Andaluz de Tecnología (IAT) y logró saldarse con un buen resultado. Tras el parón de 2013, cuando el centro tecnológico facturó lo mismo que el ejercicio anterior, los números acompañaron para celebrar la efeméride: la facturación subió un 12%, hasta los 10,26 millones de euros. Ante la atonía del mercado doméstico, azotado por la crisis, el IAT se agarró al exterior para crecer. Latinoamérica y Europa fueron sus principales palancas y, en conjunto, las ventas fuera de España supusieron el 37% del total -el 35% en 2013-.

"Ha sido un año estupendo gracias a los proyectos desarrollados en el exterior, puesto que, internamente, se ha notado mucho el bajón a nivel andaluz y nacional", explicó ayer el director general del IAT, Miguel Ángel Luque, que presentó los resultados de 2014 junto al presidente del centro tecnológico, José Luis Calvo, y el subdirector general, Juan Manuel González. "Hasta 2016 no esperamos ningún crecimiento del mercado doméstico, puesto que, en este año plagado de elecciones, todo está parado; de hecho, en 2015 nos conformaríamos con mantener nuestra facturación por esta situación de parálisis institucional", señaló. De cara a 2016-17, prevén que el negocio remonte y las ventas se sitúen en los 11 millones.

Los ingresos del IAT proceden en un 52% de clientes privados y en un 48% de financiación pública competitiva. En este último capítulo, muchos de los programas de los que se nutre están en un momento de impasse, a la espera de que se reactiven las nuevas políticas y estrategias de innovación que, en los últimos años, han dejado más de 7.000 millones en Andalucía. Sin embargo, por ejemplo, sólo el 5% ó el 6% de su facturación proviene del ámbito público andaluz, "cuando debería rondar el 20%", matiza.

Fuera de las fronteras españolas, el IAT cuenta con dos oficinas: en México y Chile -se suman a las sedes de Sevilla, Málaga y Córdoba-. Y en Sudáfrica tiene una delegación comercial. De las ventas foráneas, Latinoamérica aporta el 45%, la Unión Europea otro 45% y el norte de África y el Caribe el 10% restante. "No tenemos planes de abrir más delegaciones fuera, pero Ecuador está ganando enteros porque intenta implantar una estrategia regional de innovación y nosotros les podemos ayudar", avanzó. En cualquier caso, para dar el paso, el centro tecnológico necesita contar con una cantera de proyectos para, al menos, dos o tres años.

El IAT ha logrado salvar el periodo de crisis con un aumento de sus fondos propios, "algo de lo que nos sentimos muy orgullosos". Éstos han crecido desde los 5,7 millones de 2008 hasta los 7,1 de 2014. Su patrimonio ronda los 15 millones. Asimismo, la plantilla también ha crecido -no descender ya es un logro- pese al temporal: en 2008 eran 125 personas y hoy son 134.

De cara al corto plazo, el organismo planea que su consejo asesor sea exclusivamente empresarial. "Ahora tenemos una fuerte presencia institucional, pero queremos dar un giro: contar con 15-20 empresas innovadoras de tamaño medio y con representantes del PTA de Málaga, PCT Cartuja y Cotec", explica. En cuanto al proceso de fusión y absorción de otros centros tecnológicos, permanecerá en stand by, aunque insiste en que "muchos están en la UVI y lo normal es que no quedaran más de cinco o seis en Andalucía".

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